Consejos

Se debe servir frío (de 6 a 8 grados), pero nunca helado. La temperatura ideal es la que se logra con el balde de hielo. Se deberá enfriar con lentitud para no alterar su composición (jamás ponerlo en el freezer).

Se descorcha sosteniendo el tapón y haciendo girar suavemente la botella. El descorche debe ser silencioso.

Hay que servirlo en pequeñas dosis para poder degustar a pleno todo su sabor.

Jamás deberá dejarse una botella de champaña más de 12 horas en la heladera. El frío constante alterará su aroma y sabor.