“Brasil no necesita pedirle más dinero al Fondo

Mercadante aseguró que Brasil sólo renovará el acuerdo con el FMI si tiene garantías de que el gobierno podrá aumentar sus inversiones públicas y en el área social

Mercadante habló con El Cronista durante un intérvalo de la Internacional Socialista, mientras en Brasilia desembarcaba una misión del Fondo para realizar la última revisión del acuerdo vigente, firmado en septiembre del 2002.

–¿Brasil renovará su acuerdo con el FMI?

–El gobierno brasileño todavía no decidió si hará un nuevo acuerdo. De cualquier forma, las condiciones macroeconómicas del país evolucionaron muy positivamente este año. Teníamos un déficit de cuentas corrientes de 18.000 millones de dólares en diciembre pasado, una inflación de 28%, la deuda pública era de 62,5% del Producto Interno Bruto, el riesgo país estaba en 2.400 puntos. Hoy tenemos un superávit en las transacciones corrientes de 1.700 millones de dólares y generaremos un superávit de balanza comercial de 22.000 millones este año. El riesgo país cayó por debajo de los 600 puntos y Brasil restableció sus fuentes de crédito. Además, las emisiones de bonos soberanos fueron mas solicitados de lo que preveíamos y la inflación está por debajo de 9%.

–¿Eso significa que el país no necesita de otro crédito del FMI?

–Delante de estas condiciones macroeconómicas, Brasil puede o no hacer un acuerdo con el Fondo. El gobierno lo decidirá en noviembre. Pero no precisamos más un acuerdo en los moldes del último, con condicionamientos extremamente severos en relación a las inversiones públicas y a las políticas sociales. La discusión es si es necesario tener una línea de crédito a disposición para enfrentar cualquier turbulencia externa.

–¿Un nuevo acuerdo incluirá cláusulas sociales?

–El FMI viene de una trayectoria de fracasos en América latina, con su visión ortodoxa y monetarista, y es muy importante que el Fondo de oportunidades de tener éxito. Si cerramos un nuevo acuerdo, queremos asegurar recursos para las políticas sociales fundamentales e inversiones públicas estratégicas. Nos debe garantizar el crecimiento, aunque sea moderado, desde el 2004.

–¿El gobierno de Lula modificará su agenda en el 2004 después de un primer año dedicado a recuperar la confianza de los inversores, con políticas fiscales que tuvieron un costo alto en términos de crecimiento?

–Hicimos un ajuste duro y difícil, pero conseguimos llevarlo adelante sin recesión. Pero creamos las condiciones macroeconómicas para la retomada del crecimiento con estabilidad. Queremos colocar en la agenda el crecimiento y el cambio de un modelo de desarrollo para Brasil. Nuestra gran expectativa es realizar la transición para un modelo donde lo social sea el eje estructurante del desarrollo económico. El objetivo es realizar una política de inclusión social que cree un gran mercado de consumo de masas.

–¿Y es posible con un superávit primario de 4, 25%?

–El superávit se debe a la alta deuda pública. Es un costo elevado pero necesario para que el gobierno pueda reducir en forma consistente la tasa de interés y permitir un crecimiento duradero con estabilidad.



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