Aseguradoras bajan las primas a los clientes que realicen ejercicios para mejorar su estado físico

Tal vez James Baddeley sucumba a una comilona festiva en esta época, pero está decidido a compensarlo duplicando su rutina de ejercicios para quemar las calorías de más. Y tiene un incentivo financiero que lo justifica.

Caminando al menos 12.500 pasos, cuatro veces por semana, medidos con un podómetro que está conectado a su computadora, ha podido reducir drásticamente las primas que paga por un innovador plan privado de salud.

Las caminatas frecuentes son una de las formas en que Pru Health, una aseguradora británica, anima a los clientes a mejorar su estado físico; otra es subsidiar las cuotas del gimnasio. De esta manera, los costos de cobertura de los asegurados disminuyen considerablemente, mientras la aseguradora limita las prestaciones médicas.

El modelo, que se desarrolló originalmente en Africa, atrae a nuevos clientes y es imitado por las empresas. Pero podría tener aplicaciones mucho más amplias para los gobiernos a nivel mundial, ya que buscan fomentar los programas de prevención para evitar los costos que demandan los problemas de salud vinculados a la obesidad.

Para la mayoría de los asegurados, el principal atractivo está en beneficios como los descuentos generosos en las cuotas de gimnasio y los spa.

Uno de los riesgos es que los clientes “engañen al sistema. Resultan sospechosos aquellos que hacen pasar su tarjeta en el gimnasio varias veces al día hacia el final de cada período contable para ganar puntos, y se sabe de clientes que han atado sus podómetros a los collares de sus perros o a sus secarropa tipo Kohinoor para que registren largas caminatas que nunca existieron.