Argentina, un “rara avis en Latinoamérica

Curioso destino el de Argentina, destinada a ser año tras año el “rara avis dentro del concierto económico mundial. En el 2007 que acaba de terminar, de los once principales países de América latina, nueve de ellos registraron un fuerte incremento de la inflación respecto a 2006, arrastrados por la denominada “agflación (aumento en el precio de los alimentos).

En Perú, Chile y Bolivia, el ritmo de aumento de precios casi se triplicó. Mientras que en Brasil, Venezuela, Ecuador, Uruguay, y México también trepó vertiginosamente.

Sólo dos naciones mostraron una desaceleración de la inflación el año pasado. Una de ellas es Paraguay. Y la otra –obviamente– la Argentina (pasó de 9,8% a 8,5%), a pesar de que los commodities agropecuarios que exporta el otrora “granero del mundo se dispararon en promedio casi 70% en 2007, el consumo interno es un boom y los alimentos representan un tercio del devaluado IPC.

Guillermo Moreno mediante, en esta Argentina patas para arriba, el país cosechó un nuevo récord. Logró desafiar uno de los desarrollos teóricos más trascendentes de la ciencia económica y que, a partir de la década de los ‘70, sirvió de sustento a la teoría Keynesiana que el propio Gobierno pregona: la curva de Phillips.

Ésta popular e ingeniosa herramienta entre los economistas estableció en el corto plazo una relación inversa entre el desempleo y la inflación. Así, a menor desempleo es de esperarse una mayor inflación. Menos en la Argentina, por supuesto.