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La mini ciudad que se construye en Rosario

Forum Puerto Norte, proyecto del estudio MSGSSS y desarrollo de TGLT, pretende funcionar como una pequeña ciudad de 76.000 m2. No sólo por la convivencia de distintos estilos arquitectónicos sino también por la mixtura de sus usos: viviendas, oficinas, locales comerciales, espacio privado y espacio público, playa y guardería náutica.

La zona norte fue, desde 1870, el lugar donde se ubicaron por decenas de años el puerto de Rosario y sus grandes industrias. Allí, en 1886, Julio A. Roca autorizó la instalación de la Refinería Argentina. Una vez construida, surgió alrededor de ella el distrito obrero más populoso de la ciudad, conocido hasta hoy como Barrio Refinería. Veinte años después de su época esplendorosa, en 1930 el negocio comenzó a perder valor. En 1932 la fábrica se cerró y el predio se puso en venta. Un sector fue comprado por Safac, empresa del Grupo Bemberg, en 1947. En 1953, la constructora Candia reacondicionó las instalaciones para readaptar el uso a la fabricación de malta y cebada germinada. La Maltería Safac operó hasta 1988. Con el traslado del puerto y el cierre del ferrocarril, toda la zona norte perdió poder y valor, quedando prácticamente en el olvido.

Hoy, gracias a la planificación de la Municipalidad de Rosario, resurge este espacio que recupera 100 hectáreas de la costa con el monumental proyecto de urbanización público-privado que se conoce como Puerto Norte. Dentro de este plan, TGLT compró en agosto de 2007 las cuatro hectáreas de la vieja maltería.

Lo viejo, lo nuevo y lo mixto

Para seleccionar al estudio de arquitectura, TGLT realizó un concurso privado e invitó a un pequeño grupo de reconocidas firmas. “Algunas propuestas ocultaban o escondían lo viejo con estructuras metálicas. Otras, en el otro extremo, nos decían que como había que conservar los edificios de ladrillo, replicásemos eso en uno nuevo, con departamentos modernos pero que todo se viera ladrillero y de principio del siglo pasado. La tercera posición fue la que nos cautivó”, comenta Federico Weil, CEO de TGLT Real Estate. “Flora (Manteola) dijo: lo viejo es viejo y lo nuevo es nuevo. Y lo viejo es viejo con mucha dignidad. Las ciudades son un entramado de distintas edificaciones que van surgiendo en distintos momentos y no hay una coordinación entre los arquitectos que van diseñando cada uno de los edificios. Esto es una pequeña ciudad y con ese espíritu lo abordamos”, concluye Weil.

Así fue que eligieron al estudio MSGSSS (Manteola, Sánchez Gómez, Santos, Solsona, Sallaberry Arquitectos), cuya propuesta tiene que ver con la convivencia y el contraste entre lo moderno y el reciclaje de los edificios de valor patrimonial, que la Municipalidad exige conservar. El resultado: un complejo de diez edificios residenciales más uno de oficinas y locales comerciales. Además, bajo la plaza central, se está construyendo el estacionamiento cubierto para más de 500 autos en dos niveles. Como amenities, el proyecto incluye una piscina cubierta climatizada y una descubierta con solarium, parque de juegos y guardería para niños, sala de relax y sauna, gimnasio, vestuarios, cancha de tenis, jaula de golf, muelles de pesca, guardería náutica, parrilleros, salón de usos múltiples de 400 m2 con terraza panorámica, cava de vinos, business center, estacionamientos de cortesía y más de 10.000 m2 de jardines.

La mezcla de lo viejísimo con edificios nuevos que van a surgir es el valor intrínseco del proyecto. “Creo que el contraste va a ser buenísimo. En el edificio de la entrada (de oficinas) se va a ver bien: los dos primeros pisos viejos y el resto, nuevos y recontramodernos. Además, cada edificio es distinto. Vas a ver uno de estilo francés, otro medio italiano y después vas a pasar a los de ladrillo, más bien ingleses. Y también, edificios modernos: uno de hormigón, otro con courtin wall. Entonces es realmente un pedazo de ciudad”, argumenta el arquitecto Francisco Jorge, gerente de proyectos de TGLT.

En búsqueda del origen

“Deshacemos lo que hizo la maltería y volvemos a la refinería”, explica Flora Manteola mientras extrae un enorme pedazo de corcho de una de las paredes del histórico edificio. Este es el eje central de la recuperación y preservación.

El proyecto hizo foco en la historia, relacionando la construcción de nuevas edificaciones con la arquitectura industrial de fines del siglo XIX. El conjunto estará estructurado en múltiples edificios, cosidos y entramados, conectando lo viejo con lo nuevo.

El edificio 1 representa la parte más importante del todo, no sólo por su inmejorable vista directa al río y al puente Rosario - Victoria, sino por su valor histórico y patrimonial. La envolvente de ladrillos y ventanas con dinteles curvos recubrirán un edificio hecho completamente a nuevo en su interior. “Acá nos encontramos con tres estructuras distintas. Una sirve y dos no. Los perfiles clásicos de acero son los que van a quedar. Los de hormigón fundido y los de quebracho, no. Lo que se salva es prácticamente toda la fachada y la pequeña estructura de acero”, cuenta el arquitecto Jorge.

Otro edificio que se rescató es el número 3. Se trata de la estructura industrial original dentro de la cual se desarrollarán cuatro niveles de viviendas. Las ubicadas en planta baja tendrán una amplia zona de expansión sobre el ex andén del ferrocarril.

Los edificios 7 y 9 fueron catalogados como de preservación obligatoria. El estudio propuso recuperar la volumetría rectangular original y reubicar la superficie del cuerpo central saliente en dos volúmenes de arquitectura contemporánea sobre las terrazas, irregulares actualmente, de los dos laterales. De este modo, se genera una torreta central (el edificio 8) y dos cuerpos compuestos.

Finalmente, el edificio corporativo se elevará sobre la estructura patrimonial, destacándose por las vistas y la ubicación. Los seis edificios restantes serán completamente nuevos.

Volver a los orígenes y recuperar la historia. Ese es el planteo del estudio. Desde la arquitectura, esto significa deshacer las malas intervenciones de la época de la maltería y hacer resurgir el edificio original de la refinería. Entonces, volver a la refinería es volver a refinar... volver a “hacer más pura una sustancia o materia, eliminando sus impurezas o mezclas”, según el diccionario. Nada más perfecto ni coherente.

Lorena Obiol

FORUM PUERTO NORTE

Ubicación: Gorriti 200, Puerto Norte, Rosario

Tipo: Complejo residencial/ comercial/ oficinas

Arquitectura: MSGSSS

Desarrollo: TGLT

Construcción: Sudamericana

Gerenciamiento: Syasa

Sup. total: 76.000 m2

Sup. rentable: 51.000 m2

Estacionamiento: 2 subsuelos con 570 cocheras

Inversión: u$s 50 millones

Fecha de entrega: junio de 2011 (Etapa 1); diciembre de 2011 (Etapa 2)

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