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Casas hechas a medida (de nuestros genes)

Gana espacio la bionanoarquitectura, una disciplina que combina el arte y técnica de construir viviendas con nanomateriales tendientes a disminuir la contaminación ambiental, y el conocimiento de la tendencia genética de los individuos aportado por la biotecnología. Su objetivo es beneficiar la salud física y psicológica de sus moradores respetando a su vez el medio ambiente.

La premisa sustentada por la bionanoarquitectura es que la vida responde mejor a diseños y materiales concordantes con la preservación de la naturaleza del medio y de la naturaleza de los habitantes, de modo de hacer más armónica y sustentable la existencia.

Un punto de inflexión dentro de la biotecnología moderna se produce con la presentación en el año 2000 de datos parciales del proyecto genoma humano. El conocimiento del mapa genético humano brindó por primera vez en la historia la posibilidad de disponer del acervo genético como materia prima básica de la actividad económica presente y futura.

Con el tiempo se comprendió la necesidad de conocer un aspecto complementario de nuestro genoma. En distintas partes del ser humano existen más de 100 billones de microorganismos tales como bacterias y hongos desarrollados en una relación íntima con nuestro cuerpo. Ellos superan aproximadamente en 100 veces la cantidad de nuestras propias células. La sociedad formada por los microorganismos y nosotros produce un beneficio mutuo. La microflora (microbiota) normal consigue de nosotros hospedaje, transporte, nutrientes, protección y temperatura constante. Nosotros algunos beneficios nutricionales, estimulación del sistema inmunitario y una barrera contra el desarrollo de posibles microorganismos patógenos. El estudio global de secuenciación del genoma de la comunidad de microorganismos presentes en la microflora se centra en un nuevo campo biotecnológico: la metagenómica humana. Esta ciencia se enfoca en el descifrado de genomas de comunidades completas de microbios aprovechando los avances tecnológicos que permiten secuenciar genomas a altísima velocidad. Su propósito es proporcionar una visión amplia de la biotecnología humana a través del descubrimiento de genes de interés especial en las comunidades microbianas relacionados con nuestro estado de salud y enfermedad.

En la actualidad, el proyecto del microbioma humano se suma al del genoma humano ampliando de ese modo el acervo genético referencial sobre estado de salud de una persona en relación con su medio. A su vez la microflora humana es la interfase con la microflora de nuestro hábitat, susceptible a los grandes cambios medioambientales producto de la actividad humana tales como la utilización ilimitada de recursos no renovables. Es acá donde hace la importancia de la nanotecnología en mantener un hábitat equilibrado a través de la utilización de nanomateriales tendientes a lograr un máximo aprovechamiento de los recursos naturales sin producir desequilibrios que repercutan en la metagenómica del lugar y en definitiva en su fino equilibrio con nuestra salud.

Así la nanotecnología permitirá desarrollar paneles solares de altísima eficiencia para evitar el calentamiento global y la drástica disminución de especies, mayoritariamente microorganismos, con su correspondiente incidencia e interacción en la microflora y por ende con nuestras vidas. La energía solar fotovoltaica puede ser suficiente para abastecer de electricidad a todo el mundo. No obstante las células solares actuales tienen una eficiencia limitada y son costosas. La nanotecnología está desarrollando células solares, compuestas por superficies nanoestructuradas de puntos cuánticos, las cuales muestran una eficiencia superior como captadores de la energía solar. La nanotecnología permite la fabricación de células solares con materiales baratos que no dañan el medio ambiente. Ejemplo de esto lo constituye el desarrollo de las primeras células solares ultrafinas conformadas enteramente por nanocristales. Tan baratas como fáciles de fabricar y mil veces más delgadas comparadas con un cabello humano, estas células ofrecen como ventaja adicional la de ser estables en el aire. La posibilidad de laminar los techos de viviendas residenciales y edificios comerciales con estas células podría algún día permitir la conversión de suficiente luz solar en energía eléctrica para proporcionar virtualmente toda la electricidad necesaria.

A su vez la bionanotecnología posibilitará realizar materiales para constituir una barrera protectora a los microorganismos indeseables en nuestra bioflora.

El conocimiento del genoma humano, desde el nacimiento, permitirá detectar nuestra tendencia genética a cierto tipos de actitudes/enfermedades para las cuales se deben adaptar las características de las viviendas y no forzar al individuo a los diseños arquitectónicos contra su natural tendencia genética. El Dr. Craig Venter, reconocido como uno de los padres del proyecto genoma humano, ha descifrado y analizado en forma íntegra su propia secuencia genética. La experiencia abre el camino a la genómica individualizada. Dice Venter “Dentro de una década, antes de que un bebé recién nacido abandone el hospital, sus padres podrán conocer la esencia de su código genético en un CD”. En la actualidad, la empresa californiana 23andMe, comercializa su kit genético el cual permite estimar la predisposición de la persona a más de 90 características y condiciones genéticas. El kit domiciliario provee los materiales necesarios con los cuales se puede extraer la muestra del paladar mediante isopado y remitirla a la empresa para realizar un estudio exhaustivo de su genoma. 23andMe desarrolló también de una nueva tecnología analítica logrando bajar durante el 2008 el valor de su análisis de 1.000 a 400 dólares, con una tendencia a futuro de llegar al razonable precio de 100 dólares.

Conocer el microbioma humano, hará posible fijar las pautas medioambientales adecuadas. Conocer nuestro genoma hará posible detectar nuestra tendencia a ciertos entornos compatibles; a una arquitectura centrada en las necesidades genéticas individuales de modo de que la nurtura respete a la natura, no imponiéndole una adaptación artificial tras la apariencia de un forzado equilibrio condenado al fracaso a largo plazo.

La interacción dinámica entre la nanotecnología, la biotecnología y la informática permiten potenciar el incremento del conocimiento universal para el avance hacia una ciencia neurocognitiva. Las tecnologías de convergencia: NBIC (nanotecnología-biotecnología-informática-cognotecnología) nos darán las herramientas necesarias para la comprensión profunda e integral del ser humano y su incidencia subjetiva y objetiva en el arte y la técnica de la construcción.

La producción arquitectónica basada en la biotecnología y la nanotecnología correlaciona objeto, medio y sujeto en una relación sinérgica y dinámica. La bionanoarquitectura finalmente podría visualizarse como la contribución de la arquitectura y de la nanotecnología a la biotecnología en su difícil tarea de rehacer la naturaleza y mantener el mundo en condiciones habitables.

* Director de la licenciatura en Biotecnología de la UADE.