El mes de junio de 2007 quedará en la historia como la fecha en la que se dejó de producir el televisor que utilizó la humanidad entera durante los últimos sesenta años. Al menos así lo aseguran desde Philips, quienes tenían pensado desarrollar el aparato de rayos catódicos (CRT) en Europa hasta fin de año, pero debido al vuelco masivo de los consumidores hacia las nuevas tecnologías de panel, se vieron obligados a suspender la producción anticipadamente.

Los expertos estiman que, si bien estamos presenciando los últimos años del televisor tradicional, en la Argentina y Latinoamérica todavía tendrá lugar por algunas décadas en el consumo doméstico, donde convivirán bajo un mismo techo pantallas de cristal líquido (LCD) o plasmas y televisores de tubo, como ocurrió durante muchos años con la televisión color y la blanco y negro.

El mercado argentino -según lo indican las cifras de ventas de 2006- está preparado y, también, ávido de este tipo de tecnologías. Pero los representantes de cada marca dicen que hay que tener en cuenta las posibilidades reales de acceso de los consumidores.

Para Gustavo Biassoni, gerente de Marketing de Panasonic, el acceso al crédito es indispensable para poder comercializar este tipo de tecnologías. “Los escasos montos que ofrecen las tarjetas de crédito en el país hacen que sea muy difícil para el consumidor adquirir las pantallas de plasma o LCD, ya que con una sola compra cargan sus tarjetas hasta el límite por varios meses. Esto alarga un poco la vida de los televisores CRT , opina el ejecutivo.

Marcela Rossi, gerente de Comunicación de LG Electronics Argentina, dice que “el consumidor argentino es exigente y está informado, selecciona lo mejor y más avanzado en tecnología. Todavía el 60% del público compra CRT, dado que los LCDs y plasmas no son tan accesibles . “Pero debido a la fuerte baja de precios que hubo en 2006, motivada por la demanda que generó el mundial de fútbol, la venta de paneles de cristal líquido y de plasmas está evolucionando rápidamente , completa la ejecutiva de LG Electronics.

Dentro de cinco años

Los proveedores proyectan que la fabricación de CRT en la Argentina continuará por unos cinco años, pero advierten que la marcada polarización que hay en Latinoamérica respecto del poder adquisitivo de sus habitantes extiende la vida del CRT más que en los países desarrollados.

Gustavo Routaboul, director Industrial de Radio Victoria Fueguina (comercializa Hitachi, RCA y TCL) considera que los consumidores aspiran a tener estos productos. “Se consolidará esta tendencia con el advenimiento de la emisión de TV de alta definición, una vez especificado el estándar por parte del Gobierno . El directivo aporta cifras. La tendencia en términos de participación de los televisores CRT en el mercado mundial y el local, trazando un horizonte a cinco años, indica que el consumo de este tipo de televisores irán migrando hacia los LCD y plasma con participaciones relativas del 70% para éstas tecnologías y del 30% para CRT .

¿LCD o plasma? En los últimos tiempos se vive una suerte de guerra entre las diferentes compañías que operan en el negocio (LG, Samsung, Sony, Panasonic y Philips, entre otras) por imponer un estándar en el mercado. Algo parecido a la antigua guerra Betamax versus VHS o la más cercana Blu Ray versus HD-DVD. Pero, más allá de la controversia, ambas tecnologías aumentan sus ventas año a año, lo que hacer pensar que hay una oportunidad para que puedan convivir y crecer sin descartar a una de las dos.

Según datos de la Aduana, en la Argentina se importaron unos 60.000 LCD y unos 23.800 plasmas durante 2006.

A manera de introducción, Marcela Rossi, de LG Electronics,

describe los modos distintos de proyectar la imagen en cada tecnología. “Las pantallas de plasma se iluminan cuando una carga eléctrica activa un gas que se encuentra atrapado entre dos placas de vidrio, mientras que las pantallas LCD incorporan un panel de líquido viscoso envuelto en plástico, con cristales que adoptan un grado específico de inclinación para filtrar la luz generada por una lámpara detrás de la pantalla .

Para Biassoni, de Panasonic, una buena pregunta a tener en cuenta antes de adquirir alguna de estas tecnologías es el tipo de uso que se le va a dar y explica que “la elección depende del espacio disponible de la casa a equipar .

Si el cuarto es grande y bien iluminado, la pantalla de plasma es la opción que predomina por el ángulo de visión de 180 grados y su contraste de negros y grises. Para cuartos o espacios menores, con luz limitada, se recomienda LCD por su iluminación, capacidad para ver imágenes desde cerca sin distorsión y la ventaja de generar poco calor y bajo consumo de energía comparado con el plasma.

¿Cómo elegir?

Cuando se compara el tiempo de vida útil entre plasma y LCD, se perfila un empate. Ambas opciones ofrecen un rendimiento que oscila entre las 30.000 a 60.000 horas, que se estiman en 20 años de uso con un promedio diario de 6/8 horas frente a la pantalla, antes de que se descolore a la mitad del brillo original.

Para Routaboul, de Radio Victoria, la gran diferencia radica en que los plasmas ofrecen mejor relación de costo en pantallas de pulgadas grandes (mayores a 42 ) y los LCD una mejor relación de costo en pantallas más pequeñas. A su juicio, ambas tecnologías están parejas en todos los demás atributos.

En cambio, Darío Schapiro, gerente de Producto de Philips, defiende con firmeza la tecnología que comercializa su firma. “Sin duda, los LCD son los reemplazantes naturales de los CRT, tanto en tamaño pequeño como en mediano, que son segmentos en los que no participan los plasmas, que presentan pantallas mayores a las 42 . Tienen una vida útil prolongada, imágenes con más contraste y los colores saturados presentan una imagen más impactante. Cuando tengamos señal de alta definición se apreciará el alcance de estas tecnologías , asegura Schapiro. Y agrega: “El LCD no presenta deficiencias y avanza fuertemente. El plasma va a ir encontrando su nicho, que es el de los televisores grandes .

El representante de Panasonic opina lo contrario. “El plasma es la tecnología que predominará en los próximos años, porque aporta mejor calidad de imagen. Para poder visualizar imágenes de gran movimiento, como películas, deportes y hasta videojuegos, se necesitan límites definidos y una alta velocidad de transferencia, que sólo la aporta la tecnología de plasma. En proyecciones oscuras, los LCD no permiten diferenciar dónde termina un objeto y empieza el otro , critica Biassoni.

Marcela Rossi, de LG Electronics Argentina, es más conciliadora, quizás porque en su portafolio de productos se ofrecen ambas opciones. “En cuanto a la tecnología que predominará, pareciera que será la de LCD -expresa la ejecutiva-. Y si bien aún no son totalmente accesibles, los plasmas tienen grandes ventajas, por lo que seguirán siendo una sólida alternativa. Son dos tecnologías distintas, para diversos perfiles de consumidor.