CRITICAN EL ‘CONSERVADURISMO’ DE LULA

Sindicalistas piden renegociar la deuda

El presidente de la Central Única de Trabajadores (CUT) de Brasil, Luiz Marinho, defendió una renegociación de la deuda brasileña con el Fondo Monetario Internacional y le pidió al presidente Luiz Inacio Lula da Silva que no firme el acuerdo para renovar por un año el compromiso con la institución de crédito internacional, que prevé un superávit fiscal primario de 4,25% en el 2004.

El sindicalista, un aliado histórico de Lula, que preside la central más grande de Brasil, consideró el acuerdo que deberá ser aprobado por la directoría del Fondo esta semana “bastante malo y sugirió que el gobierno discuta una reducción del ahorro fiscal para poder aumentar las inversiones públicas en infraestructura y en mejoras sociales.

“Lula no debería firmar ese acuerdo y reabrir las discusiones con el FMI para bajar la meta de superávit fiscal y negociar un nuevo perfil de la deuda que incluya la postergación de pagos , aseguró Marinho durante una entrevista con corresponsales extranjeros en San Pablo.

La decisión de renovar el contrato con el FMI hasta diciembre del 2004 fue anunciada el mes pasado por el ministro de Economía, Antonio Palocci, y la vice-directora del Fondo, Anne Krueger, en Brasilia, y prevé el desembolso de 14.000 millones de dólares el próximo año (8.000 millones de un saldo del 2003 y sólo 6.000 millones en dinero nuevo).

Marinho, que en líneas generales aprobó el primer año de gobierno de Lula, criticó el empeño de la administración del Partido de los Trabajadores con la reactivación económica y la generación de empleos.

“Hay un conservadorismo excesivo instalado en el ministerio de Economía, en la velocidad de reducción de la tasa de interés y para soltar las reglas que impulsen el crecimiento con creación de puestos de trabajo , señaló el presidente de la CUT, central que congrega 3.500 sindicatos.

Marinho consideró que los efectos de la tan anunciada recuperación económica brasileña tendrán efectos positivos sobre el empleo apenas en el segundo semestre del 2004. Hoy la tasa de desocupación en Brasil es de 13% de la población económicamente activa.

Previendo un aumento del conflicto entre trabajadores y empresarios, Marinho aseguró que Lula debe poner en práctica políticas de emergencia que creen empleos, como planes de habitación, para aliviar la situación del primer semestre del 2004. A pesar del presupuesto apretado, Marinho considera que el gobierno puede invertir “redireccionando recursos de otras áreas y reduciendo las tasas de interés .