DESCUENTAN QUE EL PA S TENDR PROBLEMAS EN EL SUMINISTRO POR VARIOS AÑOS

Para pasar un invierno feliz, las grandes industrias generarán su propia energía

Quilmes es la última en sumarse a un grupo en el que participan Techint, Molinos, Minetti y Ford, entre otras. No quieren sufrir cortes ni pagar más caro por la energía

Aunque les molesta destinar millones de dólares a un área que años atrás tenían resuelta, las grandes compañías tomaron la misma decisión: en el marco de la crisis energética que afecta al país desde 2004, se lanzaron a construir sus propias centrales eléctricas para esquivar los cortes que, según las previsiones, seguirán en los próximos años.

La lista está compuesta por los nombres más ilustres de cada industria, desde la siderurgia y la fabricación de automóviles hasta papeleras, petroquímicas, cementeras, cerealeras y empresas alimenticias.

El último cartel en sumarse fue el de Quilmes. La empresa de la belgo–brasileña AmBev avanza en los estudios de ingeniería para instalar una planta de $ 15 millones para su maltería de Tres Arroyos, al sur de Buenos Aires, con una producción superior a los 15 megawatts (Mw), según afirmaron conocedores del proyecto. La iniciativa, que fue confirmada por la empresa, busca utilizar energía para la transformación de malta en cebada (antes lo hacía con gas) y vender bonos verdes (así se denominan a los créditos que reciben las empresas por implementar mecanismos menos contaminantes). “Vamos a utilizar el calor que se produzca, además, para secar granos y emitir menos dióxido de carbono , completan desde Quilmes.

Lejos de Tres Arroyos, en San Juan, la minera Barrick instaló un molino de viento para abastecer a su mina Veladero. La obra, que costó casi $ 26 millones, tiene una particularidad: es el generador más alto del mundo. También instalará una central en Chile para abastecer al proyecto Pascua Lama, que al principio iba a comprar la energía en el mercado argentino.

Hay motivos por los que las industrias se lanzaron a generar: no quieren que la falta de luz les embarre el crecimiento ni pagar multas por consumir de más.

Durante el invierno pasado, casi 5.000 empresas debieron racionar su demanda a pedido del Gobierno, que privilegia el suministro a hogares. En ese contexto se lanzó el Servicio Energía Plus, que obliga a las empresas a asegurarse su consumo adicional de energía por encima de 2005 o pagar fueres multas. Esos cargos, que comenzaron a aplicarse en noviembre de 2006, pasaron de un promedio de $ 70 el Mw durante los últimos dos meses de ese año hasta los $ 199 para todo 2007.

Algunas firmas comenzaron a mirar más allá de su suministro. “Las automotrices analizan asegurarle electricidad a sus proveedores , afirman en el sector.

Lo mismo sucede con los alimentos. AGD, la cerealera de los Urquía, levanta en General Deheza (Córdoba) una planta de 10 Mw que le costará u$s 8 millones y se alimentará con cáscara de maní y girasol.

Lo mismo hizo Molinos, que puso u$s 10,9 millones para una usina en San Lorenzo (Santa Fe) que producirá 27 Mw.

La que rompió la campana es Solvay Indupa: pondrá u$s 135 millones para contar una central energética que entrará en operaciones en 2009 y le permitirá esquivar las restricciones que sufrió el invierno pasado.

Aluar, la productora de aluminio de los Madanes Quintanilla y Siderar y Siderca, del grupo Techint, fueron las pioneras en este proceso. Luego se sumaron las cementeras Minetti y Avellaneda.