Intruso

Un periodista infiltrado en el Palacio de Buckingham como sirviente real puso en ridículo el formidable despliegue de seguridad que rodeó a George W. Bush en su visita a Gran Bretaña.

El falso sirviente, que accedió al cargo hace dos meses gracias a referencias falsas, tomó fotos en la suite destinada a Bush y en la mesa de desayuno de la reina Isabel II.

“Si yo fuera un terrorista con la intención de asesinar a la reina o a Bush, podría haberlo hecho con facilidad , declaró luego el periodista.