El impacto del corralito y la pesificación todavía perdura

Desde el año pasado, cuando se frenó la fuga de depósitos, los bancos argentinos comenzaron la difícil tarea de recomponer su imagen y reconstruir la relación con sus clientes. Pero todavía queda mucho camino por recorrer. De acuerdo con una encuesta entre 1.470 ejecutivos latinoamericanos, el sistema bancario es percibido como el más riesgoso por el 46% de los consultados. En segundo lugar quedaron Bolivia (17%) y Venezuela (14%). Pero además de generar confianza entre los ahorristas -que en gran parte ya se logró, aunque la mayoría son depósitos de corto plazo-, los bancos deberán revertir otro aspecto negativo. El 92% de los ejecutivos respondió que el crédito era de difícil acceso en la Argentina. En este punto las entidades deberán mejorar la relación con sus clientes, los sistemas de información y los procedimientos para otorgar un crédito si es que quieren ver despegar una demanda de préstamos que todavía está estancada. El gran ganador de la encuesta fue el sistema bancario chileno, que atravesó inmune las diferentes crisis que vivió la región desde 1994. (Pág. 20)