REPUBLICANOS Y DEMÓCRATAS NEGOCIAN MODIFICACIONES

EE.UU. debate el lunes plan para consumo

El Senado de Estados Unidos postergó hasta el próximo lunes la votación de un plan fiscal para estimular el consumo y la inversión y esquivar la recesión de la economía, mientras continúan las negociaciones para ampliar y modificar la versión aprobada por la Cámara de Representantes.

El miércoles, la Comisión de Finanzas del Senado aprobó un paquete por u$s 157.000 millones, que contempla menos rebajas de impuestos a más personas que el plan impulsado por el presidente George W. Bush y ratificado por la Cámara Baja, que sumaba u$s 147.000 millones. Pero todo indica que el dictamen de Comisión no recibirá el visto bueno de los republicanos, por lo que se espera que se intensifiquen hoy las negociaciones.

Ayer, el líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, sostuvo que aunque la versión de la Cámara Baja es “buena , se decanta por la versión que aprobó el miércoles el Comité de Finanzas. No obstante, Reid reconoció que esa versión (impulsada por los senadores demócratas) afronta una lucha cuesta arriba en el recinto, donde es casi un hecho que los republicanos intenten introducirle cambios.

En los corredores del Congreso estadounidense, todos coinciden en que hay que tomar medidas para conjurar una temida recesión nacional, pero ahora surgen desacuerdos sobre cómo lograrlo y sobre el alcance y contenido del texto final del proyecto de ley.

El debate y votación de la medida debía comenzar ayer, pero ante las divisiones que generó se decidió postergarlo. Incluso, no se descarta que los candidatos presidenciales, los senadores demócratas Hillary Clinton y Barack Obama, y el republicano John McCain, paren sus campañas para estar presentes en el Senado.

Ayer, el presidente Bush instó al Senado a que apruebe rápidamente el paquete respaldado por la Casa Blanca, mientras que el secretario del Tesoro, Henry Paulson, calificó de “compleja la versión aprobada por la Comisión de Finanzas y defendió la versión de la Cámara Baja. Una vez que el Senado lo apruebe, el plan tendrá que ser armonizado en un solo texto con la versión de la Cámara Baja, tras un delicado proceso bicameral. La idea de los senadores es enviar la iniciativa al despacho presidencial la semana del 15 de febrero.