Crítica del film

La industria cinematográfica norteaméricana nos tiene guardadas un par de sorpresas para este 2008. La vuelta de Tim Burton a la dirección con este film de horror-musical es una de ellas. La película está basado en el musical ganador del Premio Tony, “Sweeney Todd El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler que a la vez está inspirado en una historia publicada en el diario The people periodical en Londres del siglo XVIII mas específicamente en Noviembre de 1846, que tomó carácter de leyenda urbana y que nos  transporta a un oscuro Londres, plagado de hambre y  escasez, donde el barbero Sweeny Todd quiere vengar 15 años de exilio, que le ha aplicado el Juez Turpin adrede, para quedarse con su mujer y su hija, que mantiene como pupila. En su vuelta, Sweeney, conoce a una mujer, la Sra Lovett que será su complice y enamorada. La ceguera de Sweeny por vengarse, lo lleva a cometer asesinatos seriales hasta cumplir su objetivo. Para ocultar los cuerpos, deciden procesarlos y vender empanadas de carne, “pasteles , a los clientes del taberna de la Sra. Lovett que desconocen sus ingredientes.
Aunque en un principio no era el proyecto de Tim Burton, cuando el guión llegó a sus manos, los productores supieron que era quién la llevaría a buen puerto, es que Burton era el garante necesario de situaciones fantásticas e imágenes de horrorífica belleza que no pueden dejar de verse, que atrapan al espectador y que eran necesarias para trasponer la sangrienta historia del barbero. La extensa carrera de Burton dirigiendo( “Beetlejuice , “Batman , “Edward Scissorhands , “Batman Returns , “Tim Burton’s The Nightmare Before Christmas , “Ed Wood , “Mars Attacks! y “Sleepy Hollow ) y el film que desbordó la taquilla, Charlie y la fabrica de chocolate, recaudando u$s 1000 millones de dólares, le han proporcionado al director una influyente y privilegiada posición dentro de la industria.
El reparto contempla a johnny deep (benjamín baker, sweeney todd, nominado al Oscar al Mejor Arctor), helena bonham carter (Sra lovett), Alan Rickman (Juez Turpin) y Timothy Spall (Beadle Bamford) y al carismático Sacha Baron Cohen (Pirelli)
Al poder visual de los movimientos de cámara que entra y sale por dónde quiere y vuela como una gaviota hacia los sueños y recuerdos de los personajes y al trabajo del realizador de escenografía Dante Ferreti (que trabajo con Federico Fellini entre otros), verdadero factotum de esa Londres virulenta, se le suma la elección y preferencia del director por la estetica  cercana al comic, trabajando con poca paleta de colores,  casi en un blanco y negro monocromo, excepto por el rojizo brillante de la sangre que es por demás la vedette de la película. Con la música especialmente adaptada de la obra musical  por Stephen Sondheim, que le dá el marco y genera acción como en todo buen musical; las canciones interpretadas por los mismos actores en  escenas donde cantan y actúan al ritmo de la mùsica con una vertiginosa vitalidad, el entretenimiento está asegurado, algo que en este momento escasea en la industria cinematográfica más productiva del planeta.

Noticias del día