1940/49 El peronismo al poder

La década del ‘40 comenzó con el mundo en guerra. En 1939, había estallado la segunda contienda mundial y la Argentina volvió a defender su principio de neutralidad, que en el conflicto de 1914-18 le permitió continuar comerciando con sus principales compradores. En 1943, el segundo golpe de estado de la historia argentina interrumpió el gobierno del conservador Ramón Castillo. Así, también cayó un orden institucional de falsa democracia, ya que el fraude se había apoderado de las urnas la década anterior. Entre las filas de los militares que volvieron a tomar el poder se encontraba quien sería uno de los políticos más importantes de la historia del país: Juan Domingo Perón. En 1946, el por entonces teniente coronel del Ejército obtuvo una contundente victoria en las elecciones generales y asumió la presidencia, con el apoyo masivo de los sectores trabajadores, un nuevo actor político que, desde el ascenso del peronismo, ganaría cada vez más relevancia. Todos los aspectos de la sociedad se “peronizaron . Desde la economía hasta la educación, fueron modificados por el Gobierno, lo que dividió a la población entre “peronistas y “antiperonistas .

1940

En febrero, las intenciones de “saneamiento electoral del presidente Ortiz se concretan con la intervención federal a la provincia de Catamarca. Pero el fraude vuelve a apoderarse de las elecciones a gobernador bonaerense, en las que el mandatario, Manuel Fresco, designa a Alberto Barceló como su sucesor. También en febrero, la UCR gana las elecciones legislativas en Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, y consolida su poderío en la Cámara Baja. En marzo, el presidente Ortiz decide intervenir la provincia de Buenos Aires e impedir la asunción de Barceló. La medida es bien recibida por la oposición, que abogaba por la limpieza de los comicios.

En junio se constituye la Acción Argentina, una agrupación dedicada a denunciar las actividades nazis en el país. El 3 de julio, una grave diabetes obliga al presidente Ortiz a delegar el mando en su vicepresidente, el conservador Ramón Castillo. La apertura democrática que se avecinaba se desmoronó junto con el mandatario. En noviembre, Castillo designa como nuevo ministro de Hacienda a Federico Pinedo, quien propone un “Plan de Reactivación Económica , que planteaba la necesidad de incentivar la industria y una creciente intervención del Estado.  En las elecciones provinciales que se llevan a cabo a fin de año, el fraude vuelve a apoderarse del escenario político.

1941

En enero, el ministro Pinedo se reúne con Marcelo T. de Alvear en busca del apoyo radical para su plan de reactivación económica. Sin embargo, el líder de la UCR se opone ante la negativa del Gobierno para eliminar las prácticas de fraude electoral. El conservador Rodolfo Moreno gana la gobernación de la provincia de Buenos Aires, en otras violentas elecciones avaladas por Castillo, en las que el fraude fue un factor común. El gobierno inaugura la Avenida General Paz y aprueba la construcción de un aeropuerto en las costas del Río de la Plata.

En septiembre, se crea la Dirección Nacional de Fabricaciones Militares, mediante la que se fomentó las industrias nacionales, como la del acero.  En octubre, la presión de los grupos militares llevó a Castillo a disolver el Consejo Deliberante de la Capital Federal. En diciembre, el Presidente establece el estado de sitio en todo el territorio nacional.

1942

En enero, se reúne en Río de Janeiro la Conferencia Consultiva de Cancilleres, en la que el representante argentino se opone fervientemente a las presiones estadounidenses para que todo el continente le declarase la guerra a Alemania.
El 23 de marzo, fallece el líder radical Marcelo T. de Alvear.  El 24 de junio, el presidente Ortiz renuncia al cargo que había delegado dos años antes por enfermedad y Castillo asume formalmente la presidencia de la Nación. Finalmente, Ortiz muere en julio.

1943

En enero, fallece el general Justo, quien se perfilaba como el principal candidato conservador para las próximas elecciones. Castillo toma entonces las riendas de su sucesión y nombra como candidato a Robustiano Patrón Costas. El ministro de guerra de Castillo, Pedro Ramírez, es destituido luego de reunirse con dirigentes radicales y socialistas que se encontraban en busca de un candidato que pudiera hacer frente a las prácticas de fraude electoral.  Decidido a acallar las voces disidentes, el nuevo gobierno proscribe al comunismo, interviene la CGT, las universidades y los principales gremios, establece la obligatoriedad de la enseñanza religiosa y disuelve los partidos políticos.

En mayo se constituye el Grupo de Oficiales Unidos (GOU) una logia militar compuesta por capitanes, tenientes coroneles y coroneles que se oponía a la candidatura de Patrón Costas. Entre sus filas se encontraban Ramírez, el general Edelmiro Farrell y el coronel Juan Domingo Perón. El 4 de junio el gobierno de Castillo es depuesto por un golpe militar encabezado por el GOU. El general Arturo Rawson es designado como nuevo presidente, pero es sustituido por Ramírez tres días después del golpe. En noviembre, Perón asume el cargo de secretario de Trabajo y Previsión Social, desde donde fomenta la organización de los trabajadores y promueve aumentos salariales y una gran cantidad de medidas sociales.

1944

En enero, el presidente Ramírez se ve obligado a romper relaciones con Alemania y Japón presionado por Estados Unidos, luego de que un cónsul nacional fuera descubierto espiando a favor de los países del Eje. El 15 de enero, un terremoto destruye la ciudad de San Juan. Hubo más de 7000 muertos y 12.000 heridos. Perón se pone al frente de las tareas de ayuda.  El Gobierno extiende los beneficios jubilatorios y de pensión para los empleados de comercio.  Estados Unidos continúa presionando sobre la neutralidad argentina: dispone la congelación de las reservas de oro nacionales y retira a su embajador en Buenos Aires, al igual que el resto de los países americanos.

En febrero, los sectores militares partidarios de la neutralidad ante la Segunda Guerra Mundial desplazan a Ramírez del poder y el gene-ral Farrell asume la presidencia de la Nación. Perón toma el cargo de ministro de Guerra y se mantiene al frente de la Secretaria de Trabajo y Previsión Social. En julio, Perón es nombrado vicepresidente de la Nación y retiene sus cargos anteriores, desde los que encauza su política social.

1945

En marzo, poco tiempo antes del fin de la contienda, el Gobierno argentino se ve obligado a declarar la guerra a las fuerzas del Eje como condición para ingresar a la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El 8 de octubre, la presión política lleva al presidente Farrell a forzar la renuncia de Perón a la vicepresidencia. El coronel del Ejército había sembrado grandes apoyos entre la clase trabajadora pero la oposición política y un grupo de militares no veía con buenos ojos el ascenso del militar.  El Gobierno establece por decreto el pago de un aguinaldo para todos los trabajadores.

El 17 de octubre un multitudinario movimiento popular se congrega frente a la Casa Rosada y exige con éxito la liberación de Perón, que se encontraba detenido en la isla Martín García, y la restitución de sus cargos. De cara a las elecciones del año siguiente, Perón crea el Partido Laborista, que tendría el apoyo de los dirigentes sindicales, grupos conservadores, la Iglesia, el Ejército y una escisión radical, la UCR Junta renovadora.

1946

El 24 de febrero, la fórmula conformada por Perón y Hortensio Quijano obtiene una clara victoria por 300.000 votos sobre la Unión Democrática, coalición opositora apadrinada por el embajador de Estados Unidos, Spruille Braden, que había proclamado a José P. Tamborini como candidato. También obtiene del gobierno de facto la intervención de todas las universidades y de la Unión Industrial, un régimen de monopolio de la producción de papel para diarios, la nacionalización del Banco Central y la repatriación de la deuda externa. El 4 de junio, Perón asume la presidencia ante el entusiasmo popular. Su victoria electoral le permite contar con la adhesión de todos los gobiernos provinciales, excepto Corrientes, la casi una-nimidad del Senado y los dos tercios de la Cámara de Diputados.

Luego de su asunción, Perón disuelve el Partido Laborista y crea la Junta Organizadora  del Partido Único de la Revolución, que sería la base del partido Peronista. A instancias de Perón, el Congreso aprueba las actas de Chapultepec, que formalizan el ingreso de la Argentina a la ONU. El gobierno anuncia el Primer Plan Quinquenal, por el que se planificaría tanto la política como la economía y se fomentaría la industria nacional.

1947

El Presidente fuerza la salida del secretario general de la CGT, Luis Gay, que se había mostrado independiente a las decisiones de Perón y partidario de mantener la autonomía de los gremios.  n Mediante un dudoso juicio político, el Senado destituye a la ma-yoría de los miembros de la Corte Suprema de Justicia. El Gobier-no designa nuevos magistrados y consigue una mayoría adicta en el máximo tribunal.  n En julio, el Gobierno, que impulsaba la nacionalización de la economía, compra la totalidad de los ferrocarriles hasta ese momento en manos británicas. A esta adquisición, se sumaron después las empresas de telefonía, gas y electricidad.  n El 9 de julio, Perón proclama en la provincia de Tucumán la “Independencia económica de la Argentina. El Gobierno crea el Instituto para la Promoción del Intercambio (IAPI), encargado de redistribuir los ingresos del agro. El IAPI compraría las producciones del campo y se encargaría de la exportación para invertir esas divisas en el fomento de la industria.

Arriba al puerto de Buenos Aires el primer contingente de inmigrantes italianos desde el comienzo de la guerra. A instancias de una propuesta del Poder Ejecutivo, se promueve una ley de represión al agio. En septiembre la Cámara de Diputados aprueba la ley que establece el voto femenino y reconoce sus derechos políticos. La medida, impulsada por Eva Perón, ya había sido aprobada por unanimidad el año anterior en la Cámara de Senadores.  El Congreso aprueba una ley que elimina la autonomía de las universidades y establece que todo nombramiento docente debe realizarse a través de un decreto del Poder Ejecutivo. El Legislativo también introduce la enseñanza católica en las escuelas públicas. Se aprueba la primera Carta Orgánica nacional del Partido Peronista. Se lo define como una “unidad espiritual y doctrinaria

1948

El 8 de julio, obtiene la personería jurídica la Fundación de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón, desde la que la influyente primera dama desarrolló toda su obra social.

En marzo, el peronismo consigue un triunfo abrumador en las legislativas de Capital Federal y otros diez distritos. En diciembre, el peronismo obtiene un nuevo triunfo electoral: logra la mayoría de los convencionales para la reforma de la Constitución. Estados Unidos lanza el Plan Marshall y prohíbe la utilización de los dólares en la compra de productos argentinos. La neutralidad argentina le valió un boicot de la potencia.

1949

El 16 de marzo, los constituyentes juran el nuevo texto constitucional, que incluye importantes reformas sociales como los derechos del niño y el trabajador y también la reelección presidencial.   El Gobierno inaugura el aeropuerto de Ezeiza y el gasoducto entre Comodoro Rivadavia y Buenos Aires.  Se prorroga la ley de alquileres, ya reformada por el Gobierno. La norma incluía una serie de privilegios para los inquilinos, en detrimento de los propietarios. En febrero, se produjo una huelga de obreros gráficos que dejó a Buenos Aires sin diarios durante un mes.


Protagonistas

Juan Domingo Perón Fue uno de los líderes políticos más relevantes de la historia argentina. Supo cosechar el apoyo de grupos tan disímiles, como la Iglesia y amplios sectores del Ejército, hasta radicales y sindicalistas. Sin embargo, su principal factor de poder radicó en su relación con las masas trabajadoras. Durante su mandato, se reconocieron los derechos sociales y políticos para los asalariados, que se incluyeron en la Constitución, tras la reforma de 1949. No obstante, en su gobierno también hubo restricciones sobre la libertad de expresión.

El 17 de octubre

El coronel Juan Domingo Perón había sido uno de los actores principales del Grupo de Oficiales Unidos (GOU), logia militar que, en 1943, derrocó al presidente Ramón Castillo. Rápidamente, Perón comenzó a ganar espacios de poder en el nuevo gobierno militar. En noviembre, fue nombrado Secretario de Trabajo y Previsión Social, cargo desde el que implementó políticas sociales y de defensa de los derechos de los trabajadores. En 1944, su estrella continuó en ascenso: accedió al ministerio de Guerra, cuando el general Edelmiro Farrell desplazó a Ramírez de la presidencia. En julio, se consolidó como hombre fuerte del régimen, al asumir la vicepresidencia de la Nación, sin abandonar sus funciones anteriores. La estrella de Perón y su acercamiento a los dirigentes sindicales despertó desconfianza en algunos sectores militares, que reclamaron su destitución. En octubre de 1945, Farrell le pidió la renuncia y, por presión del Ejército, lo detuvo en la isla Martín García. El 17 de octubre, una multitud, que llegó a la Plaza de Mayo desde distintos puntos de Buenos Aires y el conurbano, se congregó frente a la Casa Rosada, en reclamo por la libertad de Perón y la restitución en sus cargos. Ante la magnitud de la manifestación, el Gobierno se vio obligado a liberarlo. Perón salió al balcón de la Casa de Gobierno, prácticamente, convertido en candidato presidencial. En las elecciones de febrero de 1946, la fórmula Perón-Quijano obtuvo una clara victoria en las urnas. El flamante mandatario asumió en junio.

Dirigismo y nacionalización

En el primer gobierno peronista hubo una fuerte y creciente intervención del Estado, tanto en la dirección como en la regulación de la economía. Desde el comercio interno y externo y la agricultura, hasta los procesos de industrialización, fueron controlados por organismos gubernamentales. Durante su mandato, Perón profundizó la sustitución de importaciones, que había comenzado con la asunción de Federico Pinedo como ministro de Hacienda, en 1940. Entonces, se había lanzado el “Plan de Reactivación Económica , en el cual el Estado jugó un papel relevante, y se habían comenzado a producir en el país los productos faltantes, a causa de la Segunda Guerra Mundial. El Gobierno peronista fomentó la creación de industrias, a través de la redistribución de las divisas generadas por las exportaciones agrícolas. El Instituto Argentino de Promoción e Intercambio (IAPI) compraba las cosechas a precios fijos, las vendía a valor internacional y utilizaba la diferencia para incentivar la producción. Así, crecieron nuevas industrias, al tiempo que el peronismo cosechaba opositores entre los sectores agropecuarios. Perón también nacionalizó empresas, principalmente de capitales británicos, que se encontraban en déficit y funcionaban mal. La estatización de mayor repercusión fue la de las líneas de ferrocarriles. El gobierno sumó luego a las proveedoras de telefonía y de gas, entre otras.

Eva Perón: mucho más que una primera dama

La carismática figura de la primera dama, María Eva Duarte de Perón, marcó una impronta en el primer mandato de su marido. “Evita tuvo creciente influencia en las decisiones políticas del país. En 1948, formó la Fundación de Ayuda Social. Desde esa institución, se impulsó la creación de hospitales y escuelas, se subsidiaron medicamentos y se brindaron ayudas para la vivienda, entre una gran cantidad de obras para los sectores más carenciados de la población. Eva también tuvo una activa participación a nivel político. Acompañó a su esposo durante la campaña presidencial de 1946. Además, fue la principal promotora de los derechos políticos de las mujeres y del sufragio femenino, que desde su implementación, en 1947, universalizó definitivamente los comicios en la Argentina. En 1951, las elecciones presidenciales que se desarrollarían al año siguiente la pusieron en el centro de las miradas de la política nacional. Postulada para secundar a su esposo en la fórmula, su candidatura a la vicepresidencia tuvo el apoyo del sindicalismo y las bases obreras. Pero también, la oposición de uno de los actores políticos más fuertes de la época: el Ejército. Debilitada por una grave enfermedad, la primera dama decidió renunciar a su postulación en agosto. Menos de un año después, el 27 de julio, “pasó a la inmortalidad , tal cual conmemora la liturgia peronista.

Noticias del día