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Régimen de Sinceramiento Fiscal y la necesidad de un análisis del costo financiero por inmovilizar los fondos

La respuesta sobre cuál es el costo real del Régimen de Sinceramiento Fiscal supera al impuesto que se debe abonar con motivo del mismo, atento a que debe adicionársele el costo financiero implícito. La elección correcta entre las distintas opciones que se presentan no sólo podría menguar el impacto del costo total, sino superarlo, transformando el blanqueo en una oportunidad de negocios y ganancias, en donde el secreto reside en evitar la inmovilización.

Julio Sosa, puso voz a una de las tantas versiones del tango "Al mundo le falta un tornillo" que profesa en una elocuente estrofa que "El honrao se ha vuelto chorro/ porque en su fiebre de ahorro / él se "afana" por guardar. / Al mundo le falta un tornillo,/ que venga un mecánico./ pa' ver si lo puede arreglar".
Casi ochenta años después de su composición, la letra guarda una vigencia inigualable. Seguramente por otros motivos. Lo cierto es que la excesiva presión fiscal a que ha sido expuesto el contribuyente, lo ha llevado a "encanutar" cuanto pueda lejos de la órbita controladora del Estado.
Tal vez por ello, sumado a la creencia popular que a partir del intercambio automático de información financiera entre diversos países, podrían salir a la luz determinados bienes que han permanecido en el oscurantismo durante prolongados períodos, es que la Ley 27.260 (1), que en su Libro II, Título I, ha instituido el Régimen de Sinceramiento Fiscal, ha generado grandes expectativas. Todo ello exacerbado por el exabrupto que representó (y lo sigue haciendo) las consecuencias de los "Panamá Papers", el "HSBC Gate", entre otros tantos casos.
La fiebre de sinceramiento ha llegado a lugares inimaginados. Todo sujeto residente en la República Argentina pareciera conocer sobre el blanqueo, sus consecuencias y alcances. Tanto se extiende esta circunstancia que permitiría considerar la posibilidad de modificar la ancestral frase que recita que "en Argentina todos son técnicos de fútbol" por otra que estableciera que "en Argentina todos son técnicos de fútbol y especialistas en sinceramiento".
Las charlas de café modificaron la temática referida a "si Messi sólo la descose en el Barcelona" por aquella vinculada a "que el Decreto 895/2016 (2) resulta inconstitucional porque modifica la fecha de preexistencia de bienes en el caso de personas humanas y sucesiones indivisas".
Todos han aprehendido cada párrafo de ley, decreto o resolución. Mucho se ha dicho al respecto y otro tanto se ha escrito. Sin embargo, son pocos los que pueden responder correctamente a la sencilla pregunta ¿cuánto cuesta el blanqueo?.

Costo Real del Sinceramiento

Alguno podrá responder rápidamente que ello depende de varios factores. Si se trata de inmuebles cinco por ciento (5%), si son bienes muebles por un importe menor a trescientos cinco mil pesos ($ 305.000), cero por ciento (0%), si se encuentran comprendidos entre el importe anterior y ochocientos mil pesos ($ 800.000), el cinco por ciento (5%), y en el caso que supere dicho importe, va a depender de la fecha en que se realice el sinceramiento. Si ello ocurre hasta el 31 de diciembre de 2016, diez por ciento (10%), mientras que si ocurre con posterioridad y hasta el 31 de marzo de 2017, quince por ciento (15%), salvo que se cancele el impuesto especial con títulos BONAR 17 y/o GLOBAL 17, en cuyo caso, se oblará el diez por ciento (10%) (3).
Gráficamente, (ver cuadro I)
Tal vez otro sujeto aún más avezado en el tema dirá que si se invierte en Bonos o Fondos Comunes de Inversión, no se paga nada, e inclusive, si se invierte bien, se podría ganar dinero blanqueando.
Pero realmente, ¿este es el costo real del blanqueo?. La respuesta correcta a tal interrogante es que el costo real del sinceramiento supera al impuesto que se obla con motivo del mismo, atento a que debe adicionarse el costo financiero implícito.
Para argumentar tal aseveración, se propone analizar el caso en el que un contribuyente posee doscientos mil pesos ($ 200.000) no bancarizados.
Conforme se expusiera anteriormente, dicho sujeto no debe oblar tributo alguno por su omisión. Sin perjuicio de ello deberá depositar en una entidad financiera dicho dinero por un plazo de seis meses o hasta el 31 de marzo de 2017, el que resulte posterior.
Para facilitar el análisis, presúmase que el contribuyente realiza el depósito el día 30 de septiembre de 2016, pudiendo disponer libremente de su dinero a partir del 1° de abril de 2017.
Los principios de matemática financiera aseveran que un peso ($ 1) hoy no vale lo mismo que mañana y, ello es la consecuencia natural de la existencia del interés. Ergo, si el contribuyente pudiera disponer libremente de dicho dinero podría invertirlo, por ejemplo en LEBAC (4) durante ese plazo. La colocación le reportaría una ganancia estimada de $ 34.520,55.
La inmovilización de los fondos, le imposibilita el ejercicio de la oportunidad, ocasionándole un costo financiero real del diecisiete con veintiséis por ciento (17,26%).
Al referido costo financiero habrá que agregar el costo del impuesto del sinceramiento, que en el caso analizado, es 0%, pero que podría ascender a 5% o 10%, en otras circunstancias, como puede apreciarse en el cuadro siguiente, (ver CUADRO II)
Sin embargo, la propia ley permite desinmovilizar los fondos cuando sean aplicados a: 1) adquisición de bienes inmuebles o, 2) adquisición de bienes muebles registrables.
En tal orden de ideas, el contribuyente, por ejemplo, podría comprar un inmueble y generar rentas mediante arrendamientos, en el primer caso, o hacerse de un automóvil y generar rentas trabajando como chofer, en el segundo.
La posibilidad de adquirir un inmueble con sólo doscientos mil pesos resulta un tanto utópica, pero podría ser una condición a evaluar si los montos fuesen superiores.
Sin perjuicio de lo expresado, tales ideas resultarían pésimas atento a que los costos de adquirir tales bienes (tributos asociados, honorarios profesionales y de gestoría, etc.) son demasiado altos en relación a los rendimientos y, probablemente toda la operatoria de ponerlos a generar rentas sea superior a los seis meses de espera que propone la normativa.
La opción que se impone por excelencia es la adquisición de acciones de sociedades anónimas inmediatamente de manera posterior a la realización del sinceramiento. Resulta oportuno resaltar que los artículos 213 y 215 de la Ley General de Sociedades (5), le otorgan condición de bienes muebles registrables a las mismas. Asimismo, la normativa no realiza aclaración alguna respecto a si la permanencia del bien mueble registrable debe ser de la misma naturaleza y origen, o si simplemente alcanza con poseerlo durante el plazo de seis meses. En tal sentido, podría interpretarse que la normativa no vedaría el trading entre diversas acciones.
Correctamente invertidas las mismas, se podría, no sólo menguar el impacto del costo financiero total, sino superarlo, transformando el blanqueo en una oportunidad de negocios y ganancias. El secreto reside en evitar la inmovilización.

Metodologías de Sinceramiento

Se ha manifestado anteriormente que, independientemente del costo de inmovilización, existen diversas metodologías de sinceramiento, cuyas alícuotas tributarias varían, generando la obligación de realizar un pago de un diez por ciento (10%) (6), nada, o inclusive, contrario sensu, que devenguen una tasa de interés a favor del contribuyente sincerado.
Conforme lo expuesto y en relación a la normativa vigente, se procederá a realizar un rápido análisis de cada una de las alternativas ofrecidas, no sin antes aclarar que las mismas conclusiones son extensibles cuando los fondos que se pretenden exteriorizar están conformados por moneda extranjera (Vg. Dolares, Euros, etc.). Atento que se pretende cubrir el riesgo cambiario, probablemente, los doscientos mil pesos ($ 200.000) del ejemplo, se hayan transformado en dólares blue, debajo del colchón.
En este caso, el costo financiero asociado -ocasionado por la inmovilización- puede calcularse, cuantificando, la oportunidad no ejercida de adquirir un Bono Soberano como es el caso de AY24, que devenga un interés semestral de cuatro con trescientos setenta y cinco por ciento (4.375%).

Operación a) Pago del impuesto del 10 por ciento (10%)

Cuando el importe no bancarizado supere los ochocientos mil pesos ($ 800.000), se oblará el tributo referenciado. Es dable recordar que a los efectos de obtener el cálculo financiero real debe adicionarse el costo financiero asociado a la inmovilización (Vg. 17,26% en el caso de pesos y 4,375% en el caos de dólares).
Se podría afirmar, conforme una pormenorizada evaluación financiera, que esta opción constituye la vedette del blanqueo, puesto que si bien obliga a una inmovilización teórica de seis meses, podría subsanarse mediante la compra inmediata de acciones, como se manifestó anteriormente. Superado el exiguo plazo, se pueden recuperar rápidamente los fondos aplicados al blanqueo (en el caso que tal circunstancia aún no se haya materializado como resultado de un adecuado trading) mediante un sinfín de instrumentos financieros que garantizan la libre disponibilidad de los fondos exteriorizados.

Operación b) Bono U$S a tres años adquiridos hasta el 30/09/2016

En este caso no se paga tributo alguno. Sin embargo durante tres años, se impide su comercialización y devenga una tasa de interés equivalente al cero por ciento (0%).
El "gancho", reside en el hecho de que al tratarse de un bono en dólares, cubriría teóricamente la pérdida generada por la devaluación del peso.
Sin embargo, como puede apreciarse del ejemplo anterior, resulta conveniente pagar el tributo, -aún cuando no se realice disposición alguna de los fondos durante los primeros seis meses- y posicionarse en Bonos Argentinos en Dólares (Vg. AY24). En tal circunstancia la ganancia de la opción a) respecto de la b) implica un total de once con ochocientos setenta y cinco por ciento (11,875%) (7).

Operación c) Bono U$S a siete años adquiridos hasta el 31/12/2016

En este caso, tampoco se paga tributo alguno. No se permite su comercialización por cuatro años. Remunera una tasa de interés del uno por ciento (1%) anual.
Si ante la posibilidad ofrecida en la opción b) se consideraba que la elección de "Bonos L.27620" era pésima, pareciera no merecer análisis alguno el promocionado "Bono Mágico", que adquirió tal denominación por la cantidad de beneficios fiscales que promocionaba pero que pareciera que no son extensibles a los financieros.
Retomando el esquema de análisis anterior podríamos concluir que el supuesto a) en relación al c) otorga una ganancia, asumiendo la inmovilización de los seis meses iniciales, de dieciséis con seiscientos veinticinco por ciento (16.625%) (8).

Operación d) Fondos Comunes de Inversión

Al tratarse de instrumentos de renta variable, en principio resulta una opción mucho más atractiva que las planteadas en las opciones b) y c) , atento a que el resultado obtenido está sujeto al desempeño del patrimonio que posean y, que en el caso de análisis, se encontrarán constituidos por los específicamente establecidos por la ley, tales como proyectos de infraestructura, inversión productiva, inmobiliarios, energías renovables, pequeñas y medianas empresas, préstamos hipotecarios actualizados por Unidad de Vivienda (UVI), desarrollo de economías regionales y demás objetos vinculados con la economía real.
En este caso, se propone una inmovilización de cinco años y, en la actualidad no existe una amplia variedad de proyectos concretos donde colocar esos fondos, lo que podría atentar contra el éxito de esta metodología de inversión.
Asimismo, están quedando afuera de tal elección los pequeños "jugadores", puesto que la Resolución General Nº 672 de la Comisión Nacional de Valores (9), creó un Fondo Común de Inversión cerrado cuyo monto de suscripción de cuotapartes no puede ser inferior a dólares estadounidenses doscientos cincuenta mil (u$s 250.000) ni superior a dólares estadounidenses diez millones (u$s 10.000.000).

Conclusión

El sinceramiento fiscal propone dos etapas de análisis. La primera y más importante es la tributaria. La existencia de una vasta normativa -muchas veces contradictoria-, con excesos reglamentarios, pero con la clara intención de "hacer un borrón y cuenta nueva". Superado este obstáculo, aparece una segunda etapa, donde debe realizarse necesariamente un análisis financiero profundo, no sólo evaluando el impuesto a ingresar sino asumiendo que la inmovilización de fondos posee un costo que debe evaluarse y ponderarse. El análisis de dicha circunstancia permitirá vislumbrar resultados muy diferentes respecto de los que intuitivamente se elegirían de la simple lectura de la ley, que permitirán concluir que erogando fondos se pueden obtener importantes ganancias, mientras que no haciéndolo se pueden sufrir importantes pérdidas.
Finalmente, cabe concluir que los Bonos ofrecidos constituyen cuasi empréstitos forzosos al Estado, mal remunerados, mientras que un pago inicial, libera al contribuyente de esta circunstancia, permitiéndole aventurarse en proyectos realmente rentables. Estado o Mercado, esa es la cuestión…

(1) Ley 27.260. Boletín Oficial del 22/07/2016.
(2) Decreto 895/2016, reglamentario del Régimen de Sinceramiento Fiscal instaurado por la Ley 27.260. Boletín Oficial del 28/07/2016
(3) Conforme estable el artículo 41 de la Ley 27.260.
(4) LEBAC. Letras del Banco Central. Supóngase además que se mantiene la tasa durante los próximos seis meses. Si bien se trata de un instrumento Discount, a los efectos explicativos, se permitirá determinada dispensa técnica para el cálculo y se considerará que no se reinvierte la ganancia. $ 200.000 x (1 + (30% tasa / 365 días x 35 días)) = $ 205.753,43. Ello aplicado durante seis meses implica que si la ganancia ha sido de $ 5.753,43 x 6 meses = $ 34.520,55
(5) Ley 19.550. Boletín Oficial del 25/04/1972
(6) La tasa del 10% es aplicable a montos superiores a $ 800.000 pagados con anterioridad al 31 de diciembre, reduciéndose a 5% cuando el monto se encuentre comprendido entre los 305.000 y el importe antes referenciado y a 0% por debajo de ello.
(7)Supóngase que se paga el 10% pero el saldo es reinvertido por cinco semestres (3 años vs. 1 semestre de inmovilización) al 4.375% que estipula el bono AY24. El cálculo resulta entonces que 5 semestres x 4.375% = 21,875%. A ello debe restársele el 10% original = 11.875%. Cabe poner de manifiesto que como el bono de referencia se negocia sobre la par, el cupon semestral es menor al teórico.
(8) Supóngase que se paga el 10% pero el saldo es reinvertido por siete semestres (4 años de inmovilización vs. 1 semestre) al 4.375% que estipula el bono AY24. El cálculo resulta entonces que 7 semestres x 4.375% = 30.625%. A ello debe restársele el 10% original = 20.625%. Adicionalmente se resta cuatro por ciento (1% anual) que se deja de percibir por no adquirirse el bono y suponiendo su venta en el año 4. Entonces 20.625% - 4% = 16.625%.
(9) Resolución General Nº 672 de la Comisión Nacional de Valores. Boletín Oficial del 28/07/2016.

(*) Julián Ruiz. Contador Público (UBA). Docente Universitario. Expositor. Socio de Ruiz & Asociados, consultores tributarios, financieros y abogados. julianruiz@ruizasesores.com.ar. Tw @ruizasesores