Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

Los autos de colección deberían pagar Bienes Personales

Todo sistema tributario se basa en tres pilares fundamentales. Los impuestos a los consumos, los impuestos a las rentas y los impuestos sobre el patrimonio.
En nuestro país el impuesto sobre el patrimonio para las personas físicas o humanas está representado por el impuesto sobre los bienes personales, que conceptualmente podemos describir como un impuesto ideal. Es justo y equitativo porque grava manifestaciones de riqueza por encima de un umbral de bienes que el legislador pone a salvaguarda de la acción del tributo, protegiendo de esta forma a las personas de menores recursos y gravando a "los mas ricos" logrando que más pague el que más tiene.
Sin embargo en la práctica es un impuesto que teniendo en cuenta el universo de sujetos al que debería alcanzar aporta una baja recaudación, cuyo fundamente quizás radique en la complejidad de su fiscalización, a tal punto que incluso el proyecto original de la ley de Blanqueo y Moratoria -ley 27.260- tenía previsto su derogación, aspecto que luego fue corregido durante el trámite parlamentario de la citada ley.
Así planteadas las cosas debemos destacar el tratamiento que otorga la ley a los autos de colección. Los mismos son tratados de la misma forma que los autos que usan la enorme mayoría de la gente en forma diaria.
Se deben valuar -según lo dispone el inciso b) del art. 22 de la ley- por su costo de adquisición y son amortizados durante 5 años. El valor del costo menos la amortización acumulada representa el importe sujeto a impuesto, el que no puede ser inferior al valor que para ese auto y modelo publica anualmente la AFIP en la tabla de valuación para liquidar el impuesto. Sin embargo la valuación que brinda la AFIP debe ser tenida en cuenta solo durante los 5 años de vida útil estimada para este tipo de bienes, por lo que siempre al sexto año de su posesión estos autos tienen un valor cero para el impuesto sobre los bienes personales.
Administrar la política tributaria y definir los bienes sujetos a imposición es administrar tensiones, porque naturalmente el común de la gente preferiría no pagar impuestos si pudiera. Sin embargo como la gran mayoría de las personas aspiran a poseer una casa junto a un auto y en muchos casos sumando el valor de dichos bienes se debería pagar el impuesto sobre los bienes personales, no parecería justo que aquellas personas que poseen valiosos autos de colección dejen de pagar el impuesto por dichos bienes cuando los tienen por más de 5 años por el solo hecho de estar legalmente amortizados por completo. Estos bienes tal como los valoran sus propios dueños son algo más que un auto y están en algún escalón intermedio entre el tramo que separa un auto común y a una cierta distancia de una obra de arte, sin llegar a ser tal. Quizás debería replantearse la valuación en el impuesto para estos bienes, porque salta a la luz que tienen una vida útil mucho mayor que 5 años.
Este aspecto también debería ser tratado por la comisión bicameral para la reforma tributaria -creada por la ley 27260, título VI- si asumimos la genuina aspiración de intentar construir un sistema tributario cada vez más justo.
Porque es comprensible que las leyes puedan tener falencias, pero no que las mismas sean desatendidas.

(*) Mario Rapisarda es Contador Público Nacional, especialista en temas tributarios, graduado en la UNLZ. mjrapisarda8@gmail.com