Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

La cría de caballos que no son pura sangre no paga impuestos

A través de esta columna se acercan situaciones curiosas que se presentan en nuestro sistema tributario, proponiendo un espacio de reflexión para el lector dentro del suplemento.

La cría de caballos que no son pura sangre no paga impuestos

La cría de caballos que no son pura sangre no paga impuestos
La Ley 17117 - BO: 27/1/67 establece que (art.2) "Los criadores de équidos destinados a fines deportivos, trabajos y defensa nacional -excluidos los de pura sangre de carrera- estarán exentos del pago de impuestos nacionales, y también de los municipales de la ciudad de Buenos Aires, sobre los beneficios derivados de esa explotación, así como también de los que gravan las operaciones de comercialización de los productos -en su primera etapa- siempre que dicha comercialización se realice en el mercado interno."
Como puede observarse este tipo de actividad cuenta con una dispensa en materia tributaria que la pone a salvaguarda de la aplicación de los impuestos nacionales cuyos más relevantes son el impuesto al Valor Agregado y el Impuesto a las Ganancias.
Para sostener dicha exención el decreto reglamentario -D5281/68- destaca entre sus fundamentos:
"Que también por razones de necesidad y seguridad, es evidente que el Estado, no puede permitir que la producción del équido, siga decayendo y en su deterioro afecte la Defensa nacional."
"Que el Poder Ejecutivo asesorado al respecto por los organismos técnicos pertinentes, considera que la cría del équido merece un tratamiento impositivo distinto, toda vez que no resulta equitativo en el aspecto tributario gravar operaciones que de hecho son deficitarias"
Como puede observarse estamos en presencia de una ley de casi 50 años de antigüedad que se mantiene incólume, debiendo ser evaluado por nuestros legisladores si los fundamentos que le dieron origen se mantienen en la actualidad.
Debe ponderarse que actualmente la defensa nacional no puede depender de la disponibilidad de caballos, atento los importantes adelantos tecnológicos existentes en la materia desde el año 1967, y también debe evaluarse como esta exención ha encontrado un marco fértil de expansión en la cría de caballos con distintos fines deportivos (ej. cría de caballos de polo).

(*) Mario Rapisarda es Contador Público Nacional, especialista en temas tributarios, graduado en la UNLZ. mjrapisarda8@gmail.com