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Bancos se vuelcan al coleccionismo que une autos de alta gama con arte

Las entidades financieras y de seguros se han lanzado a apoyar las exposiciones que destacan los atributos que manejan los fabricantes de autos de alta gama, el coleccionismo y el arte. Intervenciones artísticas sobre autos Ferrari y Porsche, ya son casos de estudio como referencia de la creatividad puesta al servicio del mundo de los negocios

Bancos se vuelcan al coleccionismo que une autos de alta gama con arte

La relación entre la economía, las finanzas, los autos de colección y el arte puede resultar de difícil alquimia. Y sin embargo, esto parece haber cambiado en los últimos años. Como prueba de ello, por estos días se cumplen 40 años desde que BMW decidió intervenir sus vehículos de competición. Fue el momento en el que nacieron los "Art Car": automóviles de calle o prototipos customizados por artistas. Y si bien hay numerosos ejemplos (hace poco Fiat exhibió el Cinquecento con la marca OPI y convocó al artista Felipe Giménez para intervenir el vehículo), ahora las entidades financieras y de seguros parecen haberse volcado a este apasionante mundo, difundiendo las colecciones más exclusivas.

La referencia es, a no dudarlo, aquella joya sobre ruedas, el BMW M1 que hizo las veces de lienzo para Andy Warhol hace varias décadas, quien incluso llevó el diseño de la maqueta él mismo con la ayuda de un asistente. La factura de la obra se basó en la velocidad, logrando transmitir que el vehículo, al circular muy fuerte, se vuelva borroso. Incluso hace tiempo, el artista holandés Joseph Klibansky usó su método más popular, el lienzo, para intervenir una Ferrari 458 Italia y un Porsche 911 con una sobredosis de arte, colores y creatividad.

Así, lo que algunos denominan la "Art Car Collection" parece haber ganado una nueva dimensión en la Argentina. Uno de sus cultores, se ha transformado, él mismo, en un sinónimo de creatividad aplicada al mundo de los negocios: su nombre es Jorge Gómez, y es uno de los coleccionistas más destacados de autos de alta (altísima) gama, considerado un ‘arquitecto’ del paraíso que es su colección para aquellos que aman el diseño, el vértigo y el automovilismo. Gómez no sólo es conocido en el ambiente por poseer uno de los exclusivos autos de Zonda Pagani que existen en el planeta. En rigor, entre los argentinos que coleccionan autos de Ferrari, Pagani, Porsche, Lamborghini y Audi, Gómez es reconocido por haber puesto al arte argentino no sólo proa al mundo, sino también... ¡sobre un capot de Porsche!

La "Colección Gómez", conformada por unos cincuenta capots de Porsche –intervenidos por artistas de la talla de Carlos Páez Vilaró, Lusi Benedit, Juan Batalla, Juan Doffo, Marta Minujín, Rogelio Polesello, Ricardo Roux, Eduardo Stupía y Clorindo Testa, entre otros– ya recorre el mundo desde hace años. En rigor, fue invitada a la fábrica de Porsche en Alemania y hasta viajó al Reino de Barheim donde fue expuesta durante la realización del Gran Premio de Fórmula 1 en ese país. Es más: los capots intervenidos –como los autos de Art Car Collection– viajan por el mundo a ferias de arte en Los Ángeles, Londres y Hong Kong que son auspiciadas por JP Morgan, Goldman Sachs, HSBC, ICBC, BNP Paribas, así como a exposiciones en el Louvre, el Guggenheim, entre otros.

Ahora, la firma argentina Paraná Seguros parece haber adoptado la idea y ya proyecta una muestra y charla audiovisual del propio Gómez para el 15 de marzo próximo en la PS Gallery de la entidad. Como la aseguradora, varias entidades financieras locales se han lanzado a buscar en la conjunción de coleccionismo de autos de alta gama, arte y negocios.

"Siempre me moví con dos ideas claras en mi cabeza, la primera es soñar, la otra es trabajar. No se trata solamente de tener una buena idea, hay técnicas para encontrarlas, ser creativo, algo parecido a lo que muchas veces hay que hacer en el mundo empresario, reinventarse, aplicando toda la audacia y eficiencia que se pueda", le dijo Gómez a El Cronista.

Gómez, quien se hizo "de muy abajo" y hoy es dueño de la firma de materiales eléctricos Roker, es amigo del constructor automovilístico santafecino radicado en Italia Horacio Pagani, quien es la mente creadora de cuatro de los diez automóviles más caros del mundo, según la revista Forbes. "Mi primer Porsche fue un GT3 y me gustó tanto que quise más potencia y ahí me compré el GT2. El auto era ya una obra de arte. Yo hacía poquito tiempo que me había hecho amigo de un gran pintor uruguayo, Carlos Páez Vilaró, a él le compré mi primer original y él me introdujo en el arte".

"Sinceramente unir estos dos mundos para mí fue lo más natural, simplemente quería mostrar y combinar dos modos de arte diferentes, pero que se potencian a la perfección. Después llegó el turno del reconocimiento del mundo empresario, la amistad con Pagani, la toma de conciencia de que existen valores que hay que tener en cuenta a la hora de emprender y cómo la creatividad puede aportar un nuevo impulso a cualquier negocio", dijo Gómez.