U$D

Fondos Comunes de Inversión
JUEVES 18/04/2019

Wall Street combatirá "falsos default": cómo se prepara para evitar "avivadas"

El mercado de los seguros contra default, que mueve u$s 8 billones, es uno de los más opacos. Los propios jugadores están revisando las reglas para evitar "avivadas" y adelantarse a los reguladores. 

Wall Street combatirá

A veces un default no es lo que parece. A veces son "incitados" por quienes pueden ganar con el incumplimiento de un pago. Son default fabricados a medida para beneficiar -a cambio de alguna ventaja- a los que se cubrieron ante esa eventualidad y cobran si se materializa. Una práctica que parece haber convencido a los propios jugadores del mercado a tomar las riendas del tema antes de que los reguladores lo hagan. 

Así, después de meses de negociaciones, varios gigantes de Wall Street, entre los que están desde Goldman y JPMorgan hasta los principales hedge funds (fondos de cobertura) acordaron una serie de pautas para darle transparencia a uno de los mercados más opacos de las finanzas que mueve nada menos que u$s 8 billones dentro del mundo de los derivados: los Credit Default Swaps (CDS) o seguros contra default. 

Aunque esos lineamientos no trascendieron, la International Swaps and Derivatives Association daría a conocer esta misma semana la propuesta que buscar garantizar que estos seguros sólo "se disparen" cuando existe un evento crediticio legítimo, es decir, auténtico estrés financiero, según asegura Bloomberg. 

En los últimos años no sólo se erosionó la confianza en este mercado sino que hubo varias batallas legales a raíz de transacciones en las que entidades financieras eran acusadas de embolsar ganancias por "incentivar" a empresas a defaultear el pago de un bono que estaba en condiciones de realizar. 

Uno de los casos más resonados ocurrió el año pasado cuando GSO Capital Partners (perteneciente nada menos que a Blackstone Group) "persuadió" a una constructora (Hovnanian Enterprises) de saltearse un pago de intereses para cobrar los CDS y le ofreció a cambio un crédito con condiciones "especiales". Una de las firmas perjudicadas, que había vendido seguros para cubrirse de esa posibilidad y perdió plata, llevó el caso a la justicia y logró que se diera marcha atrás con la transacción. 

En los argentinos resuena este instrumento complejo que se volvió casi tan popular como el riesgo país en otras épocas durante la recia pelea con los buitres. Hacia fines de junio de 2014, el CDS del país cotizaba arriba de los 2.000 puntos. Para tener una idea, en ese entonces, el de Venezuela era de 900 puntos. Poco tiempo después la Argentina entró en "default selectivo" cuando la Corte Suprema le bajó el pulgar al decidir no analizar el reclamo y dejó firmes las medidas del juez Griesa. El 30 de junio Argentina depositó un pago a bonistas en Nueva York pero la justicia embargó esos fondos que nunca llegaron a los tenedores de los títulos. Se estima que había contratos de CDS en circulación por un valor cercano a los u$s 1.000 millones.