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Una pelea que los plásticos perdieron en otros países

En su argumento, los comerciantes argentinos reclaman que los aranceles que cobran las tarjetas de crédito en el país son los más altos de toda la región. El 3% del valor de la compra por transacción de hecho, es el doble de lo que aplica Mastercard en Perú y casi el triple de lo que se paga por lo mismo en Italia.
Con la irrupción de la tecnología que modificó los modelos de negocios, en varios países del mundo, los comercios plantearon la necesidad de revisar los costos que impartían las operadoras de tarjetas sobre las compras. Tanto en Estados Unidos como en Europa, e incluso en Brasil, los minoristas reclamaron, con éxito, que se reduzcan los aranceles y también exigieron que se abriera el juego a competidores para la adquirencia.
A fines de junio último, en Estados Unidos, una corte federal de apelaciones rechazó un acuerdo antimonopolio de u$s 7.5000 millones que habían alcanzado Visa y MasterCard Inc con millones de minoristas que acusaban a las redes de tarjetas de fijar incorrectamente las tasas de tarjetas de crédito y débito.
Según informó Reuters, el segundo Tribunal de Circuito de Apelaciones EE.UU. en Nueva York dijo que el acuerdo era injusto para los minoristas que estaban recibiendo ningún pago y, en opinión del tribunal, poco o ningún beneficio en absoluto. También ha descertificado el caso como una demanda colectiva.
En 2014, luego de que la Comisión Europea tomara cartas en el asunto, Visa se comprometió en el Viejo Continente a reducir "significativamente" las comisiones que cobraba en cada pago que se realiza con tarjeta hasta un 0,3% del valor de la transacción, lo que supuso una reducción de entre el 40% y el 60% respeto a las tasas que manejaba. De esta manera, la multinacional logró evitar un proceso sancionador por parte de la Dirección Nacional de la Competencia Europea, que alcanzaba hasta el 10% de su facturación global.