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Sturzenegger se reunió con supermercadistas para preguntarles por el consumo

Sturzenegger se reunió con supermercadistas para preguntarles por el consumo

La semana pasada, la secretaria privada de Federico Sturzenegger convocó a los presidentes y CEOs de los más grandes supermercados a un almuerzo en el Banco Central. Junto al vicepresidente, Lucas Llach, ‘Sturze’ recibió al gerente general de Wal Mart, Agustín Beccar Varela; al presidente de Carrefour, Daniel Fernández; al de Cencosud (que controla Disco, Jumbo y Vea); y al de La Anónima, Federico Brown, quien a su vez es vicepresidente de la asociación que nuclea a los grandes híper y es el tío del secretario de Comercio, Miguel Brown, quien se encarga de controlarlos.


En el marco de una serie de rondas con distintos sectores de la economía, le interesaba entender de primera mano cómo venía el consumo. "Febrero y marzo fue lo peor, pero abril no estuvo tan mal. Mayo será un misterio. El consumidor está resignando la compra de las marcas líderes y va hacia las segundas marcas", dijeron.
La visión de los supermercadistas fue consensuada con lo que marcan los reportes de CCR y Kantar Worldpanel: "Las categorías que más resisten son almacén y las segundas marcas, mientras limpieza cae tibiamente. Las más golpeadas son electro, textil y bazar", coincidieron.


Una pregunta que les resultó muy llamativa y particular a todos fue cuando el banquero central quiso saber cómo calculan el margen sobre el costo del producto cada cadena. Los súper suelen hacer un cálculo de un número fijo en que marginan (entro 20 y 30% como mucho, aunque la rentabilidad final de todo el sector es de sólo 2%) y tienen un set de productos elásticos y flotantes: son los 500 más competitivos para atraer clientes, como yerba, aceite, lácteos, yogur, fideos, pollo, los cortes de carne más populares y productos de limpieza que traccionan la venta, como lavandina, que la gente los debe comprar para reposición sí o sí. En estos casos, el margen lo ponen de acuerdo a los precios que tiene la competencia.


Otro de las consultas fue cómo veían las perspectivas en el mediano plazo. En la versión oficial, el BCRA les adelantó que esperan un repunte de la actividad a partir de agosto o septiembre. Los supermercadistas aprovecharon para preguntarle sobre control de precios: "No es una política que esté en el espíritu de este gobierno, ya que sostenemos el libre mercado. El programa de Precios Cuidados no es algo con lo que nos sentimos cómodos, no está alineado con este gobierno, ni creemos que tengamos que controlar el libre juego de la oferta y la demanda, pero en el corto plazo nos ayuda a contener las expectativas hasta que baje la inflación".
"Sturzenegger quiso interiorizarse de los temas del sector, que le tocan indirectamente porque la gestión de la inflación es potestad del Banco Central por el nivel de circulante, pero no sé cómo habrá caído esta reunión en el ministerio de Producción o en el Palacio de Hacienda", dijeron los presentes.


Los supermercadistas se fueron con la idea de que, más allá de informarse sobre cómo ven las cadenas el consumo, el ditelliano fanático de Star Wars mostró cierta voluntad de posicionarse en un tema que es muy del ministerio de Economía: "La sensación que nos quedó picando fue que la reunión fue más de agenda personal, como proyección personal a mediano plazo, para estar bien rankeado en un eventual ascenso a Economía", coincidieron.


Lo cierto es que el BCRA, además de las proyecciones oficiales y de las consultoras privadas, hace sus propias mediciones de seguimientos de precios, y es normal que los banqueros centrales se reúnan con distintos sectores, por lo que la reunión puede entenderse como parte del seguimiento que hace el Central de todos los precios de la economía.


Los supermercados, por su parte, todavía no trasladaron a la góndola el aumento de la nafta, que les incide por partida doble en la logística: por el traslado de la mercadería del proveedor hasta el centro de distribución del súper, y por el camión que va desde ahí para distribuirlo entre sus sucursales. Aunque en el caso de bebidas, gaseosas, agua, alcohol y lácteos llegan directo de las empresas, con sus repositores propios.


Mientras, se preparan para que pasado mañana debuten los Precios Claros, pero muchos proveedores se adelantaron y remarcaron los precios antes de que se ponga en marcha este plan, de modo de pasar por debajo del radar y hacerse un colchón de piso en materia de precios.