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SÁBADO 23/03/2019

Recesión, tasas y encajes, el combo por el que S&P les bajó la nota a los bancos

La disminuyó hasta 'B' desde 'B+', luego de que ayer hiciera lo mismo con la deuda local de largo plazo.

Recesión, tasas y encajes, el combo por el que S&P les bajó la nota a los bancos

La calificadora Standard & Poor‘s bajó las calificaciones crediticias de emisor en escala global de Banco Patagonia S.A., Banco de Galicia y Buenos Aires S.A., Banco de la Provincia de Buenos Aires (BAPRO) y Banco Hipotecario S.A. a 'B' desde 'B+'. La calificadora informó, además, que “retiramos las calificaciones del listado de Revisión Especial con implicancias negativas en donde las colocamos el 3 de septiembre de 2018 y asignamos una tendencia estable”. Al mismo tiempo, “bajamos nuestras calificaciones de la deuda senior no garantizada de Banco Hipotecario a 'B' desde 'B+' y nuestra calificación de deuda senior subordinada de Banco Galicia a 'CCC' desde 'CCC+'.

La baja en la nota de las entidades crediticias argentinas ocurre un día después de S&P bajara la calificación de la deuda argentina de largo plazo y es una consecuencia derivada y previsible de esa decisión: “En pocas ocasiones asignamos a una institución financiera una calificación mayor a la del soberano en donde operan, porque consideramos poco probable que estas instituciones no se vean afectadas por los acontecimientos ocurridos en la economía”.

La calificadora mantuvo a las entidades argentinas en el grupo 8 de riesgo, en una escala donde 1 es el menor riesgo y 10, el mayor. Pero decidió elevar el ancla de riesgo promedio de la industria hasta niveles de 'b +' desde 'bb-' como consecuencia del deterioro del entorno económico.

Standard & Poor‘s ve hacia adelante que las instituciones financieras de Argentina “continúen operando bajo condiciones económicas más adversas con una contracción del producto bruto interno (PBI) (en aproximadamente 2.5% durante 2018 y 0.8% en 2019), una política monetaria restrictiva (con altos requisitos de reservas mínimas) y tasas de interés aún altas hasta que la inflación comience a retroceder”. 

Según la  calificadora, “esta situación ya está afectando el crecimiento del crédito en términos reales y los indicadores de calidad de los activos”. Sin embargo, “el deterioro en los indicadores se produce desde niveles saludables y las entidades están tomando medidas para contener las pérdidas”. 

S&P espera, en tanto, que el sistema bancario siga siendo rentable, pero “con una mezcla de ingresos más en línea con la registrada en la administración anterior y con mayores cargos por provisiones en respuesta al aumento de la morosidad”.

“Los bancos argentinos han incrementado los préstamos denominados en dólares, pero la mayoría de éstos han sido otorgados a clientes que generan ingresos en dicha moneda, tales como exportadores, lo que alivia el riesgo potencial”, dice el informe

Y agrega: “Nuestra evaluación de riesgo de la industria incorpora mejoras en el marco institucional de Argentina, derivado de un marco regulatorio más sólido a partir de la implementación de los principios de Basilea III para el cálculo de los requerimientos de capital e índices de liquidez, así como las normas contables internacionales. Estos factores alinean el sistema financiero argentino más estrechamente con los estándares internacionales”. 

Aclara, además, que “a pesar de este progreso, los riesgos para los bancos que operan en Argentina siguen siendo altos, en nuestra opinión, debido a la confianza de los depositantes minoristas históricamente débil y a la falta de financiamiento diversificado a largo plazo. En nuestra opinión, el país también tiene un mercado de capitales poco profundo y, los bancos argentinos aún tienen acceso limitado a los mercados de capital extranjero, lo que se traduce en un rango limitado de fuentes de financiamiento”.