Por primera vez en la Argentina, un banco emitirá un bono verde

Será por u$s 100 millones y se utilizará para financiar proyectos "limpios", que mitiguen el impacto ambiental. Lo emite el Galicia y lo suscribe en forma íntegra el IFC, del Banco Mundial. Pero la idea es ayudar a traccionar el interés de los inversores privados

A Fabián Kon, el CEO del Banco Galicia, se lo escucha entusiasmado. Hoy anuncian su primer bono verde, que es en realidad el primero que emite un banco local y de hecho, el primero del sector privado en la Argentina. Es un mercado que apenas comienza a ser explorado en esta parte del mundo pero que ofrece, más allá del atractivo necesario de todo negocio y un claro rédito reputacional, la oportunidad concreta de empezar a cambiar las cosas financiando empresas o proyectos que buscan la forma de ser más verdes pero no tienen los recursos que acompañen sus buenas intenciones.

El anuncio será hoy junto con la International Finance Corporation (IFC), el brazo financiero del Banco Mundial para el sector privado. El organismo fue en 2010 uno de los primeros emisores de estos bonos que básicamente buscan fondear iniciativas que tienden a mitigar el impacto del cambio climático y todavía "lleva de la mano" a quienes incursionan por primera vez en este segmento poco conocido. Por eso es que IFC suscribe en su totalidad el bono verde por u$s 100 millones que emite el Galicia. Es un esquema habitual en estas transacciones por ahora.

"Por ser la primera emisión, la suscribimos en su totalidad pero más adelante, si hay una ampliación, lo ideal es abrir el juego a inversores privados por supuesto. Pero éste es apenas el primer tramo y es habitual que en estos casos", explica Ramiro García, el Coordinador Jefe para Servicios Financieros en Brasil y el Cono Sur de IFC.

El mercado de bonos verdes puede parecer minúsculo en comparación con el universo vasto de la renta fija pero promete explotar al compás de una transformación cada vez más palpable de la forma en que se entienden los negocios y el medio ambiente. Se estima que hoy mueve poco menos de u$ 100.000 millones pero crece a un ritmo del 50% anual. Este tipo de emisiones, ya bastante comunes en Europa y Asia, también empiezan a abrirse camino por aquí. Sin ir más lejos, en el último año, dos bancos colombianos colocaron bonos verdes con la ayuda de IFC, que viene además de crear un fondo de u$s 2000 millones, el mayor de bonos verdes en emergentes, precisamente para suscribir emisiones de bancos y contribuir así a traccionar poco a poco a los inversores privados. Pero ni en Chile ni en Uruguay por ejemplo hay antecedentes, ni tampoco en Brasil, donde sí se emitieron bonos verdes en el sector privado pero nunca un banco. En la Argentina, hasta ahora dos provincias recurrieron a esta forma de financiamiento, La Rioja y Jujuy.

Proyectos limpios"Vamos a poder ayudar a empresas medianas, que de otra forma no tendrían acceso al mercado internacional, a préstamos de mediano plazo en dólares, para que puedan volver sus emprendimientos más eficientes desde el punto de vista energético, más limpios. Con una reducción del 15% del costo, el proyecto ya es elegible. O pensá en una empresa industrial que reemplaza maquinaria obsoleta por tecnología moderna. Hoy no lo podría hacer porque no tiene el capital. O una empresa que quiere cambiar toda la iluminación por LED en una instalación grande. Incluso podemos destinarlo a proyectos inmobiliarios siempre que se traten de construcciones sustentables. Y la lógica es que ese cambio tecnológico va a generar un ahorro que va a permitir repagar la deuda", detalla Kon, quien estima que la tasa de estas líneas de crédito estará entre el 6% y 8% anual a 7 años, que es el plazo del bono a emitir.

 

"Si muchos clientes se acercan y se interesan y los colocamos rápidamente es un programa que puede extenderse y podríamos invitar a otros bancos del mundo a que se sumen a suscribir y a su vez sean puente para ofrecerlos a sus clientes", se anima a proyectar el CEO del Galicia ante un negocio con perspectivas claramente auspiciosas.

García, del IFC, en tanto, explica que la transacción se resolvió relativamente rápido ya que fue una suerte de evolución natural de la larga relación que mantienen con el banco. "Venimos trabajando hace más de 20 años en distintas iniciativas, sobre todo en lo que es financiamiento de Pymes en el área de agronegocios. En el 2010 les otorgamos un crédito por u$ 40 millones, del cual parte iba destinado a eficiencia energética. Y en 2016 otro de u$s 130 millones, de los cuales u$s 30 millones debían volcarse esta vez tanto a eficiencia energética como energías renovables", detalla.

El de Banco Galicia será el undécimo bono verde que suscribe IFC desde 2015 en siete mercados emergentes. IFC también lleva emitidos 90 bonos verdes en 12 monedas por un total aproximado de u$s 7.300 millones de dólares desde 2010.

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