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Por los negocios de Lebac, el monto de renta fija se disparó al menos un 150% en el año

De la mano del alza interanual de 69% del stock de letras del BCRA, se dispararon las operaciones en el mercado secundario y así el monto de renta fija marca récords. 

Por los negocios de Lebac, el monto de renta fija se disparó al menos un 150% en el año

El apetito por las altas tasas de interés ofrecidas por el Banco Central (BCRA) es el causante de que el volumen operado en renta fija crezca al menos un 150% en cuatro meses. Según datos del Mercado Abierto Electrónico (MAE), el monto promedio de enero fue de casi u$s 500 millones mientras que mayo cerró con un saldo medio, aproximado, de u$s 1250 millones. Esta cifra es un nuevo récord para el mercado de títulos.


Además, medido de manera interanual, también se percibe el salto, ya que el promedio en mayo de 2015 fue de u$s 500 millones. Así, la escalada queda en mayor evidencia.


"El 70% de lo operado hoy en la renta fija local es en Lebacs, por eso vemos volúmenes récords. Lo de las letras es tan fuerte que pisa a todo el mercado", dijo una fuente de la plaza porteña que pidió no ser identificada.
De hecho, el último informe detallado de MAE es de abril, y durante ese mes se registra que el 75,53% negociado fue en las letras del BCRA, seguido por un 16,77% en bonos Bonar y Bonac y un 5,72% en los nuevos títulos de deuda.


No obstante, cabe aclarar que el porcentaje de letras está en línea con la participación que se veía meses anteriores, incluso durante 2015, lo que sucede es que se incrementó significativamente el stock de Lebacs: de abril del año pasado a abril de este año, creció un 69%. Esto también se comprobó en el monto negociado en el mercado secundario, pasó de los casi u$s 8000 millones a u$s 15.500 millones de abril a abril.


Por su parte, el Central también incrementó su operatoria, aunque siempre operó Lebacs en este mercado, se reactivó su accionar desde que en marzo pasado volvió a elevar las tasas. Por eso es que más allá de la participación de los bancos e inversores institucionales, la intervención oficial también colabora en el alza del volumen.


En la City destacan que los motivos que tiene el sector privado para negociar letras son la búsqueda de liquidez o el aprovechamiento de mejores rendimientos. En cuanto a la intención del Banco Central, tiene que ver con el arbitraje de la base monetaria, ya sea para ampliarla o contraerla, y con una "bajada de línea" de lo que podría ser el rumbo que tomaría la tasa a futuro.


Tal como explicó el economista de Inversor Global Nery Persichini, cuando las expectativas son una rebaja de la tasa se desata esta operatoria: "Si se sabe que la tasa va a bajar ves a los inversores buscando las letras de las últimas licitaciones, que tienen tasas más altas, para garantizarse una renta mayor. Es para adelantarse a una licitación que puede ser peor en términos de ganancias".


En sintonía, Persichini recordó que el Central venía dando señales de que no iba a mantener la tasa en máximos por mucho tiempo más. Al respecto, el analista de Bull Market Juan Manuel Palacio comentó: "Las últimas tres veces que el Central recortó tasas, ya lo había hecho antes por medio del mercado secundario". Sin embargo, advirtió que el ente no siempre se anticipa de manera exacta en el mercado secundario.


A fines de febrero pasado el dólar cruzó la barrera de los $ 16, lo que provocó la reacción inmediata del BCRA. El organismo elevó las tasas del plazo más cortos, el de las letras a 35 días, al 38% para alentar la inversión en pesos. La estrategia resultó exitosa, pero puso en riesgo la actividad económica, de por sí debilitada. Las tasa se mantuvieron en 38% durante ocho semanas, hasta que el 4 de mayo empezó a revertir la tendencia. Desde esa licitación, el costo del dinero cayó hasta el 34,25%.