Por demanda récord, el BCRA importará billetes desde España

Aunque trascendió que pagó por la operación más de lo que suele costarle con sus proveedores habituales, fuentes de la autoridad monetaria aseguraron que "los precios acordados corresponden a valores de mercado".

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) importará billetes en la última parte del año para hacer frente a la demanda de pesos. Tras haber pedido la confección y el envío de billetes a Brasil a mediados del 2020, esta vez encargó una nueva compra: se tratan de 170 millones de especies de $1000, que llegarán desde España antes de que empiece diciembre.

"El Banco Central encargó la confección de billetes a Casa de Moneda para hacer frente a las necesidades especiales de efectivo que derivan de la crisis sanitaria del Covid19", explicaron fuentes de la autoridad monetaria, a la vez que detallaron: "A lo largo del año se registran dos picos históricos de demanda de billete, en julio y diciembre. Alcanzado el nivel máximo de producción de Casa de Moneda, se optó por la importación de billetes de distintas fuentes".

La Casa de la Moneda, a cargo del mendocino Rodolfo Gabrielli, puso en marcha la importación de billetes producidos en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre española en la segunda quincena de julio. Llamó la atención el monto total de la operación, unos u$s 21,5 millones, y hubo quienes puntualizaron que es una de las compras más caras de este tipo efectuadas en los últimos años.

"Los precios acordados responden a los valores de mercado", aseguraron fuentes en Reconquista 266.

La entidad que preside Miguel Pesce pagó más caro el precio de la urgencia. Ante la previsión de un pico de demanda de pesos en la segunda mitad de diciembre, con pago de salarios y aguinaldos, tuvo que buscar un proveedor del otro lado del Atlántico ya que Brasil, su habitual abastecedor, tiene una capacidad de producción limitada. Por la pandemia, la impresión de billetes se encuentra operando a máxima capacidad en todo el mundo.

En el caso particular de Argentina se combinaron una serie de factores: por un lado, la pérdida de poder de compra en un contexto inflacionario, por otro el récord de emisión de pesos, que llegó a su punto más alto en octubre pasado. Todo esto sumado a la negativa del Gobierno de emitir billetes con una denominación superior al del hornero.

A principios del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), cuando se empezó a vislumbrar la posibilidad de un faltante de billetes, se había dado la orden de confeccionar el billete de $ 5000 y ponerlo en circulación en 45 días. Pero semanas después el propio presidente Alberto Fernández lo descartó de plano. Finalmente, antes del receso de invierno el Gobierno argentino había encargado importar unos 250 millones de billetes de $ 500 en tres tandas.

El total del dinero circulante trepó este año por la cuarentena a 5 puntos del PBI, mientras que en 2019 había alcanzado los 4 puntos. Si bien la expectativa es que con la normalización de la actividad dispuesta por el Gobierno en esta etapa de Distanciamiento Social Preventivo y Obligatorio (DISP0) estos niveles desciendan levemente, los puntos críticos están en la última parte de diciembre y las primeras semanas de enero.

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