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Pese a la señal oficial, el mercado duda que bancos paguen más por colocaciones

Pese a la señal oficial, el mercado duda que bancos paguen más por colocaciones

Los bancos descartan por ahora una nueva suba en la tasa de interés que pagan por sus plazos fijos. Fuentes del mercado financiero confirman el dato: no es momento, señalan. La aseveración no es inocente: las entidades tienen buen stock de pesos y los préstamos que otorgan al sector privado se han estancado. En rigor, y según datos del Banco Central, el promedio de los préstamos en pesos cae 0,7% si se compara febrero contra enero del corriente mientras que los plazos fijos evolucionan por encima del 1% en el mismo periodo. La pregunta que subyace es si este escenario le sirve al Banco Central para frenar la suba del dólar. Las entidades financieras pagan hasta 30% por sus plazos fijos a 30 días si bien las de primera línea apenas superan el 27% de tasa. ¿Hacia dónde deberían ir?


En la City la especulación es que no sólo la suba de la tasa por las Lebacs servirá para frenar la cotización del billete que ayer, en su versión minorista, dio marcha atrás a $ 15,88. Muchos le piden a Sturzenegger que venda los suficientes dólares como para generar incertidumbre a los especuladores, de alguna forma, que los "asuste". La polémica trajo incluso cruces de lo más variados. Para el economista y ex titular del Banco Central (BCRA) Javier González Fraga, la estrategia de la actual cúpula de la entidad no está procediendo de forma correcta al considerar que "a la política monetaria le falta coraje" y asegurar que el mercado debería "temerle a Sturzenegger, pero no le teme".


En defensa del jefe del BCRA, el economista Luis Palma Cané señaló que "la política cambiaria actual del BCRA consiste en una flotación sucia que le permita eliminar oscilaciones bruscas del tipo de cambio y, al mismo tiempo, evitar un nuevo atraso, mientras en simultáneo, y con el mismo objetivo, procura mantener un nivel de tasas domésticas lo suficientemente atractivas como para evitar un fuerte desplazamiento de pesos hacia la moneda norteamericana. Dentro de este contexto es claro que -ante un recalentamiento del mercado cambiario- el BCRA empleó las herramientas correctas". "La volatilidad del mercado cambiario no es producto de una exacerbada especulación sino que, más bien, es consecuencia del fenomenal exceso de pesos dejados -como increíble herencia- por el anterior gobierno; producto de su emisión descontrolada de más del 40% anual", dijo Cané.


En la City señalan que un cambio en la tasa de plazo fijo bien podría generar que mayor cantidad de pesos vuelvan a los bancos. Y que en un plazo de cuatro semanas, podría haber alguna definición al alza. Andrés Méndez, analista de la consultora AMF, sostiene que "por ahora los bancos no van a tocar demasiado las tasas, pero claramente este nivel no le sirve al ahorrista que compara con inflación y devaluación y bajo ningún concepto se ve tentado a hacer un plazo fijo". Según Méndez, habrá que esperar que se planche el dólar para que las tasas vuelvan a reverdecer.


Al mismo tiempo señalan que los pronósticos podrían tornarse más negros para la economía si la tasa del crédito se vuelve más cara en tiempos donde la evolución de las líneas deja mucho que desear. Muchos consideran que lo que alentó la suba del dólar en los últimos días -que llevó al billete por encima de los $ 16- fue el vencimiento de los futuros celebrados en 2015 y la consecuente expansión monetaria de varios miles de millones de pesos ejecutada por el Banco Central para pagarlos.


Por eso en la licitación semanal de letras del martes, y después de mostrarse cada vez más agresivo con intervenciones en el mercado cambiario, la entidad monetaria elevó 6 puntos las tasas a 35 días. Como se dijo, se trata del plazo más crítico, ya que hay un déficit de divisas hasta que ingresen los dólares de la cosecha o financieros hacia fines de marzo. Esa tasa no alcanzó para que los bancos le permitieran seguir retirando dinero, como es su plan para bajar la inflación, y debió inyectar $ 15.329 millones.