Pases de jugadores de fútbol provocan ‘olas’ en el mercado del dólar paralelo

El club registra todo en pesos para el fisco, pero varias operaciones se suelen hacer en dólares, y una parte del acuerdo encubre dinero en negro o gris que el representante le girará al jugador o a los del club. Lo llevan a cabo mediante adelantos de prima y a través de comisiones de representación sobrefacturadas. Es la manera legal de ir salteando las operaciones

Hoy todas las miradas están puestas en que la suba de tasas de apenas el 0,3% fue la que hizo despertar al dólar blue y provocar un alza de 10 centavos a $ 13,75 (ver pág. 2 de F&M). Sin embargo, ese no fue el único motivo. Hay otras razones que no tienen nada que ver con el mundo financiero, sino más bien con el futbolístico.


"Hay dos clubes de fútbol armando un paquete de compra grande. Vienen atrasados con los pases de mercado y esta semana se moverían. No es una demanda grande, pero todo suma para empujar al billete", explica un cambista.


Lo extraño fue que las puntas mayoristas se pisaron en la compra y venta: diferencias de $ 0,03, cuando lo que corresponde son $ 0,05. "Había alguien del ambiente del fútbol que llevaba (compraba dólares), pero silbando bajo, no quería generar atención, entonces viene haciendo una compra hormiga de u$s 100.000 diarios, porque si pone una orden de 2 palos (u$s 2 millones) hace mucho ruido y vienen los controles", detallan en la plaza.


Sucede que, en el ámbito futbolístico, el grueso de las operaciones locales se hacen en dólares: los premios a los jugadores extranjeros, como colombianos, uruguayos y chilenos, y las renovaciones de contratos implican "adelantos" a los jugadores.


Los clubes, aún localmente, no han sido reglamentados sobre el tratamiento que deben tener con los que tienen el pase de los jugadores o están interesados en "formar parte", y es por medio de ellos que se hacen las operaciones.


El club registra todo en pesos para el fisco, pero la operación se hace en dólares, y una parte del acuerdo encubre dinero en negro o gris que el representante le girará al jugador o a los del club, mediante adelantos de prima o comisiones de representación sobrefacturadas. Esa es la manera legal de ir salteando las operaciones.
¿Cómo es el mecanismo habitual? Los representantes hablan con el club, el club con algunos inversores, y se hacen las operaciones de triangulación donde los dólares que recibe el jugador vía contado con liqui o blue no salen del club, sino de representantes con cuentas en el exterior, y el pase queda en sociedades mixtas del club con inversores.


Como ejemplo, uno de los clubes chicos de Primera compró u$s 120.000 en el blue para una operatoria: "Imaginate entonces los valores que manejan los grandes. Depende mucho de si venden un jugador y sobre todo cuánto se puede blanquear pagándole blue a un colombiano. En uno de los equipos importantes blanquearon una parte del pase de un jugador de afuera directamente con Cedines", revelan en el sector.


Según un informe de Puerto Finanzas, el grueso de las operaciones, sean locales o externas, se hacen en divisas, aunque el registro contable y legal se realice en pesos: "Aún en los casos de exportación de jugadores donde tienen obligación de liquidar por el MULC, siempre queda un remanente, o se guardan los dólares a la espera de un encalse que permita evitar una liquidación por el mercado único y libre de cambios. Al ser un mercado muy estacional y tener hasta 90 días para liquidar, hay tiempos para encalzar una venta con una compra. El diferencial se paga por medio de contado con liqui o con blue, sea compensado en el exterior o en el mercado local para el caso de jugadores extranjeros".


Gracias al caso Riquelme se descubrió que los clubes registran en pesos las operaciones locales, pero dependiente del jugador, la operación se puede efectivizar en dólares. Es que el cepo derrumbó las compras al exterior o la calidad de clubes a quien se le compra: antes venían brasileños y paraguayos y ahora vienen exclusivamente colombianos.


El BCRA obliga a realizar estas operaciones por medio del MULC. Si un club exporta, tiene tres meses para ingresar esas divisas, aunque da la posibilidad de compensar: si Boca vende y es temporada de pases, puede dejar los dólares en el exterior para realizar compras, y el remanente entrar. Eso es lo que suelen hacer cuando existe saldo a favor del club, ¿pero qué pasa cuando las ventas de Boca no son las suficientes para pagar préstamos y transferencias del exterior? "Ahí entra en juego el mercado paralelo, obviamente manejado por profesionales y generalmente por terceros amigos a los clubes, que facilitan la operatoria", señalan en Puerto Finanzas.


Los clubes se vieron muy dañados por el cepo al dólar, al punto de volver casi inviable el retener jugadores que quieren cobrar en dólares si son requeridos en el exterior. Desde ya, los mejores contratos del fútbol local no están en pesos: hacen arreglos a una o dos temporadas y no hay cláusulas de indexación, además de ser prácticamente imposible por la existencia del dólar paralelo. ¿Quién va a poner en un contrato una cláusula que diga: actualiza a dólar blue de la fecha? Nadie. "Por eso el jugador busca negociar en dólares siempre, y el club tiene los límites fiscales y regulatorios, además del encarecimiento, que lo limitan. Pero al final del día, las presiones internas de todo club por reforzarse obligan a firmar contratos con los jugadores que cotizan en dólares y en euros", concluye el informe.

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