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Para frenar al dólar, el Central emite cada vez más Letras cortas y más costosas

Las reservas del Banco Central no alcanzan para levantar el cepo

Las reservas del Banco Central no alcanzan para levantar el cepo

En su nueva estrategia de frenar la escalada del dólar secando el mercado vía tasas, el Banco Central está emitiendo Letras cada vez más caras por doble vía: no sólo sube los intereses que paga por las LEBACS sino que además las más cortas –que hoy pagan tasas más altas- son cada vez un porcentaje mayor del total emitido.

“Malo: las emisiones de letras son cada vez más cortas y más costosas”, advirtió Martín Polo, economista jefe de Analytica, en un tuit que acompañó con un gráfico que muestra la evolución del peso de las Letras a 30 días en las últimas emisiones del Central.

El gráfico de la consultora muestra que, en la emisión del 15 de diciembre, las Letras a 30 días eran el 66% del total, bajaron hasta un piso del 53% a principios de enero y luego fueron subiendo hasta que en la última emisión de febrero y en la de ayer, el 90% de las LEBACS emitidas fueron al plazo más corto. También por Twitter, el economista Ariel Setton advirtió sobre el riesgo del “efecto bola de nieve” (la acumulación de vencimientos cortos).

En paralelo, tal como había hecho en la emisión anterior, el Central subió los intereses de todos los plazos en entre 46 y 400 puntos básicos (esta suba fue sólo para las LEBACS a 203 días, que pasaron a pagar un 32% anual). Ayer, las Letras a un mes (35 días) se licitaron con una tasa anual del 38%, frente al 35% de las de 63 días (las segundas más caras, en una curva “invertida” en la que los intereses bajan a medida que se estiran los plazos).

Haber subido la tasa fue necesario para contener el tipo de cambio sin vender dólares. Ese es un punto a favor” del Central, señaló Polo en diálogo con Cronista.com.

Sin embargo, advirtió que esa estrategia “trae sus costos”. “El mercado tiene una idea de cómo estará el dólar en el mediano plazo, pero trata de adivinar el corto plazo. La variable clave es que entren dólares, bajen las expectativas de devaluación y ahí sí el Banco Central podrá bajar la tasa”, añadió.

- Si eso ocurre, no licitar largo ahora sería estratégico para no pagar tasas altas por períodos más largo, ¿no?

- Es un buen punto. Habrá que ver cuánto baja la tasa de largo plazo, porque la curva está invertida y la que bajaría más rápido sería la tasa corta.

- Eso pasaría en cuanto entren los dólares, si efectivamente entran…

- El concepto sería que sobren dólares. El segundo trimestre siempre es mejor porque la estacionalidad de las exportaciones juega a favor. Y si entran más dólares por el canal financiero, mejor.