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Para amantes del riesgo, Venezuela rinde casi 30% anual en dólares

Todos los traders en Miami que son de origen venezolano dicen que los mismos chavistas hoy apuestan a los títulos para sacar provecho de las altas ganancias

Para amantes del riesgo, Venezuela rinde casi 30% anual en dólares

Para amantes del riesgo, nada mejor que los bonos venezolanos, que rinden 28,5% anual en dólares, como el 2019. Venezuela tiene dos tipos de bonos, los soberanos y los de PDVSA, su petrolera estatal. Los rendimientos son parecidos, en promedio rinden el 25% anual en dólares.

Es para inversores propensos al riesgo como se dice en la jerga financiera. Y recomiendan destinar entre un 4% y como máximo 6% de la cartera, ya que si bien es el rendimiento más alto del mundo desde hace años que deja en offside a todas las calificadoras de riesgo.

Se puede esperar a finish o devengar un cupón alto un tiempo, ganar unos dólares y salir. Si uno compra, devenga un cupón del casi 13% y si al año no cambió el precio o sube, se gana desde el 13% para arriba, mientras que si se espera a finish es el 25% que rinde el bono hoy. Se puede comprar con un broker, banco del exterior, o por Internet si se opera con Pershing o Interactive Brokers.

Los osados y con apetito aman Venezuela, mientras los más cautos odian su volatilidad y su probable riesgo de default que viene amenazando desde el año 1998 junto con la crisis rusa y devaluación de Venezuela.

Aunque Venezuela nunca defaulteó y a pesar de ver al petróleo en niveles de u$s 18 el barril nunca dejó de honrar su deuda ni reestructurarla de manera amigable. Con los valores actuales del petróleo la idea de default se aleja para muchos. Sin embargo está latente la idea de que más allá del 2017 no puedan soportar la carga de su deuda. Los bonos tienen una probabilidad de default según el mercado (los CDS, credit default Swap) del 50%, y hace poco la calificadora Moodys le asignó una probabilidad de cesación de pagos del orden del 70% para este año.

"Esto lo venimos escuchando desde hace tres años cuando se empezó a caer el petróleo, pero acuerdos con China de inversiones a cambio de petróleo, más la ventas a EE.UU. lo mantienen con vida", advierte Ezequiel Fernandez, director de Natal Inversiones.

"Todos los traders en Miami que son de Venezuela dicen que los mismos chavistas tienen la deuda como inversión, generando altas ganancias. Hubo momentos que en tres años recuperabas la inversión, y lo demás que cobraras era ganancia", agrega.

A su juicio, no hay país en el mundo que con caídas del PBI del 15% como en el 2016, con hiperinflación y sin productos básicos de alimentación siga pagando una deuda que es externa. No es con las AFJP o con bancos locales, sino que los venezolanos giran los dólares afuera mayormente. "Un socialismo lo más capitalista que puede existir. La deuda parece ser sagrada. El petróleo debería subir durante el 2017 hasta u$s 65. Creo que seguirán cumpliendo con los pagos, que cualquier noticia de como ser encuestas malas para Maduro hará subir el precio de los bonos", señala Fernández.

Para Juan Ignacio Abuchdid, presidente de Invertir En Bolsa, los bonos de PDVSA y de Venezuela representan una gran potencial de carry trade para los que buscan rentas abultadas en mercados que en general desde el año 2008 producen renta casi a tasa cero.

Ramiro Marra, director de Bull Market Brokers, entiende que los bonos venezolanos son una buena apuesta para inversores sofisticados que quieran aumentar su exposición al riesgo, teniendo rendimientos por arriba de 20% anual en dólares: "Son inversiones no tradicionales por el contexto económico político del país. Hay plazos de 2 dos años hasta 15 años, por los rendimientos que brindan las devoluciones de capital se consiguen de manera bastante rápida. La garantía de los bonos de manera indirecta termina siendo el petróleo, entendiendo que la decisión de entrar en default le complicaría el comercio exterior". Las perspectivas son de volatilidad. No son instrumentos de renta fija tradicionales, por lo que es para poner sólo una parte pequeña de una cartera de inversión, advierte.

Julian Castellucci, operador de Futuro Bursátil, remarca que, en el caso de la propiedad del petróleo venezolano, hay una observación importante: mientras está bajo tierra, la República posee el crudo. En la boca del pozo, el producto pasa al titular de una concesión, que puede ser PDVSA u otras empresas.

El estado venezolano posee no menos de un tercio (valor nominal) de los bonos con vencimiento en el corto plazo.

Lo que hay que mirar son las CAC (Cláusulas de acción colectiva, ya que los bonos de PDVSA y los bonos soberanos son diferentes. En caso de insolvencia de PDVSA el inversor no tiene ningún recurso contra la República, y más aún, no genera incumplimiento en los bonos soberanos y viceversa. Entonces la clave son las CAC.

"En el peor de los casos, al Gobierno le resultaría mas fácil hacer una reestructuración de la deuda soberana que de PDVSA porque el riesgo de acciones por parte de fondos buitre al modo argentino es menor. En otras palabras, la ausencia de cláusulas de aceleración cruzada entre los emisores y el hecho de que la mayoría de los bonos venezolanos tienen CAC, permite una reestructuración más amigable, evitando la creación de holdouts que podrían introducir demandas en el futuro, como los llamados fondos buitre hicieron con el default de la deuda argentina", detalla Castellucci.

"Los vencimientos de los bonos soberanos desde el primer trimestre del 2016 hasta el 2018 son inexistentes. Si el gobierno hubiese querido incumplir sus obligaciones o reestructurar la curva de los soberanos lo habría hecho antes. No tiene sentido hacerlo ahora ya que recompró un tercio de la deuda", agrega.

Comprar bonos de Venezuela no es para cualquiera, pero el que compra y sabe manejar los tiempos, el miedo y la ansiedad tiene buenas chances de ganar.