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"No hay mejor educación financiera que la Bolsa suba"

"El grueso llamó cuando empezó a subir. Ahí todo el mundo se empieza a interesar. Si hay mayor volumen y aumentan los precios, van a venir nuevas inversiones", dice

A los 65 años y con un pie en la jubilación, Nora Ramos, tradicional gerente Técnica y de Valores Negociables de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, optó por un nuevo desafío en su carrera. Luego de 40 años de trabajo ininterrumpido en la calle 25 de Mayo, se puso al frente de la calificadora de riesgo de la Universidad de Tres de Febrero, creada a partir de la nueva Ley de Mercado de Capitales.

–¿Qué le interesó de ponerse al frente de la calificadora?
–La Universidad de Tres de Febrero entendió la consigna de la Ley de Mercado de Capitales y creó la primera calificadora de una universidad pública apuntada a dar una calificación basada en el aspecto local; mientras que las calificadoras grandes tienen en cuenta más el riesgo internacional. Fue un desafío de la Universidad a partir de la ley. Y fue la primera que obtuvo el registro a partir del regulador que es la Comisión Nacional de Valores. Estar tan cerca de la jubilación es algo que uno ve muy remoto, y cuando llega ese momento se lo vive como la finalización de una etapa, y puede generar angustia. Entonces, el haber encontrado este nuevo proyecto me dio a mi la pauta de que en realidad es el inicio de una nueva etapa.

–¿Cómo encara esta nueva posición luego de cuatro décadas en la Bolsa de Comercio?
–Venir acá es para mí como aquella primera vez que yo fui a la Bolsa. Nosotros no mirábamos calificaciones. El riesgo no pasaba por el análisis que hacía la Bolsa. Pero en cierta manera son dos caminos paralelos: uno mira el riesgo y otro mira la emisora, desde el cumplimiento normativo.

–Se habla de una buen momento para el mercado, que vivió con expectativa el recambio presidencial, ¿cuál es su mirada?
–Había tres cuestiones que nosotros planteábamos siempre como un retroceso para nuestro mercado de capitales, y vienen atadas a las decisiones políticas del Gobierno anterior. Por supuesto, el tema del default era la base. Pero en el 2005 sucede el primer embate para  la Bolsa cuando ponen el encaje a la inversión extranjera con ese 30% que no se podía disponer.

Quizás ahora no se ve el impacto que tuvo, pero tomar una medida sobre el ingreso de fondos hizo suponer que iban a venir restricciones para la salida de esos fondos, lo que terminó pasando mucho después. En 2007 Morgan Stanley le advirtió a Colombia y Argentina que le iba a sacar la calificación de emergente por las restricciones que había. A eso le podes sumar que en el país no hay cultura del mercado de capitales, que las emisoras no acuden a éste... Y eso es un círculo: las empresas quieren ver mucho mercado para entrar, pero los inversores también quieren ver muchas empresas en ese mercado para hacer lo mismo. Nadie atinaba a hacer una colocación porque los inversores extranjeros no venían. Entonces, no existimos para el resto del mundo.

El equipo económico comunicó el 18 de diciembre dos medidas que nosotros entendíamos que eran necesarias para el crecimiento de los mercados: la quita del encaje y otra era la libertad cambiaria para que salieran las inversiones sin ningún tipo de restricciones.

–¿Cree que esto permitirá la llegada de capitales extranjeros?
–Uno se da cuenta que necesita inversión extranjera, que eso va a generar mayor volumen y que ese mayor volumen va a motorizar a más empresas, a más inversores locales... El grueso de inversores han llamado cuando empezó a subir la Bolsa. Ahí todo el mundo se empieza a interesar en la Bolsa, es la mejor educación financiera. Si hay mayor volumen y aumentan los precios automáticamente van a venir nuevas inversiones. Por supuesto que esto es un concepto pragmático, pero yo en 40 años lo vi así.

–¿Cómo analiza las medidas económicas tomadas por el Gobierno y su impacto en la Bolsa?
–En estos meses se ha abierto una expectativa importante. Lo que ocurre es que hay tantos frentes, tantas cosas para hacer... El panorama desde el punto de vista de cómo sigue el país no está claro. Todos decían que se reactivaba en el segundo semestre y ahora ya estamos hablando del 2017.

–¿Qué señales está esperando el mercado?
–Creo que está esperando ver cómo se arreglan todos estos problemas que están estallando: el social, la inflación, el tema del endeudamiento también preocupa... Si Morgan Stanley modifica la calificación y nos pone otra vez en emergentes, creo que hay mucho interés del inversor. Las inversiones buscan estar donde pueden crecer y nosotros hemos quedado tan reducidos como mercado que ahora estamos destinados al éxito.

–¿Cuál es rol de las calificadoras universitarias en este panorama nuevo para la Bolsa local?
–Con la expectativa de que el mercado de capitales va a crecer y con la idea que uno de sus pilares son las calificadoras, sumar nuevas es el camino. Y más, que es una calificadora que está viendo el contexto local en este espacio. Estamos analizando a las empresas en esta situación y en este mercado.