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Wall Street ignora las tensiones geopolíticas y mantiene la tendencia alcista

Ni Trump, ni Siria, ni Corea: larga vida al ‘bull market’ del Dow

El índice de referencia de la bolsa de EE.UU., el Dow Jones, ha alcanzado máximos históricos en marzo pasado, por encima de los 21.000 puntos y aún se mantiene en esa zona, marcando un avance anual de 6,60% y 35% desde el último impulso alcista de mediano plazo iniciado en 15450 puntos a comienzos de 2016.

Si ampliamos el período de análisis, vemos que todo el bull market actual se inició a comienzos del año 2009, luego de que Wall Street cayó más de un 60% producto de la crisis sub-prime y con el petróleo un 80% abajo.

En aquel momento el mercado entendió que lo peor ya había pasado e inició uno de los mercados alcistas más importantes de la historia de Wall Street, con una suba de 218% a lo largo de todo el ciclo alcista. De todos modos, el avance del Dow desde comienzo de 2009 es apenas un tercio del que registró en los años 90. Luego del crash de 1987, el mercado americano inició un bull market hasta el estallido de la crisis puntocom del año 2000, trepando 627%.

El hecho de que las acciones hayan generado semejante suba desde 2009 a la fecha ha puesto a muchos analistas (e incluso a miembros de la Fed) en una postura de cautela, alertando sobre la posibilidad de que los índices bursátiles se encuentren próximos a un ajuste. Por momentos, tanto el Dow Jones como el S&P500 parecen imbatibles, evitando el ajuste una y otra vez, incluso cuando vemos que hay muchos motivos para especular con el pronto inicio de un ajuste o toma de ganancia de mediano plazo. Wall Street se ha venido comportado en forma irracional y deja abierta la puerta a pensar que los parámetros con los cuales se solía guiar el mercado en el pasado, hoy han quedado desvirtuados.

El mercado casi no ha reaccionado a los distintos ataques terroristas en Europa en los últimos años, mucho menos a la escalada de la crisis en Siria o con Corea de Norte en las últimas semanas. En la misma línea, y en contra de la mayoría de los pronósticos, Wall Street generó una suba espectacular desde la victoria de Donald Trump. Desde el 8 de noviembre pasado a la fecha, el Dow Jones acumula un avance del 15%. El sector financiero, por ejemplo, avanza un 18%, aunque si se lo compara con el máximo alcanzado semanas atrás cuando el ETF de sector financiero (XLF) tocó los máximos de 25,35 dólares, la suba alcanza un 27% en poco más de 5 meses.

En este contexto sobreviene una pregunta clave y que es; ¿Hacia dónde se dirige la bolsa americana? El Dow Jones ha operado dentro de un canal alcista de largo plazo y actualmente se ubica en la parte superior de esa figura, manteniendo intacta la tendencia alcista y dejando con vida las chances de ver nuevos avances de mediano plazo rumbo a nuevos máximos, buscando atacar la línea superior del canal en cuestión. Es cierto que en el corto plazo se nota cierto cansancio y agotamiento en las acciones, lo que puede generar volatilidad y potenciales recortes, entendiendo esas debilidades como oportunidades de compra y posicionamiento de mediano plazo. Los soportes a vigilar en el Dow Jones se encuentran en los mínimos de 19.700 puntos o potencialmente en 19.200-19.000 puntos, junto a la media de 200 días y a la parte inferior del canal alcista iniciado en 2016.

El sesgo del análisis de mediano plazo permanece alcista y es factible especular con que el Dow busque posicionarse por encima de los 21.200 puntos alcanzado semanas atrás e incluso rumbo a los 22.000-22.500 puntos en las próximas semanas colocándose en la parte superior del canal alcista de largo plazo. Avances por encima de esos objetivos, ampliarán las chances de ver nuevas subas hacia valores aún más ambiciosos para adelante, apuntando a los 23500 puntos. Ahora bien, sólo con caídas directas debajo de los 19.000 puntos, el Dow quebrará la media de 200 días e implicará una señal de debilidad mayor para el índice quedando vulnerable a continuar con el ajuste, apuntando a la parte baja del canal alcista de largo plazo y al 61.8% de Fibonacci de todo el avance iniciado a comienzo de 2016, encontrando en los 17.700-17.500 puntos el nivel de contención de mayor importancia en el largo plazo desde donde la tendencia alcista deberá retomarse hacia niveles superiores.

A su vez es importante señalar que el hecho de que estemos en presencia de conflictos políticos y bélicos con Siria y Corea del Norte aleja las chances de ver un techo de largo plazo y alarga la vida del bull market. En concreto, el mercado se encuentra operando bajo parámetros fuertemente irracionales y mantiene la tendencia alcista de largo plazo. Los techos de largo plazo se ven en contextos de fuerte optimismo y ni Trump, ni Corea, ni Siria colaboran para que el mercado se sature y genere argumentos para registrar ese techo. Por eso es que los ajustes serán oportunidades de compra de mediano plazo.