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VIERNES 24/05/2019

Max: "Las estrategias de carry trade no deberían ir más allá de marzo"

Max:

Comenzó un año que se sabe va a ser intenso en materia económica, financiera y por, sobre todo, política. Los mercados han evidenciado un fuerte estrés al final del año pasado y comenzaron el 2019 recomponiendo parte de esas pérdidas. Para hacer un análisis de la coyuntura actual y plantear escenarios, El Cronista tuvo la oportunidad de conversar con Nicolas Max, director de Asset Management de Criteria, quien sostuvo que Argentina va a tener sus propios drivers este año y que la estrategia de carry trade iría perdiendo atractivo desde el segundo trimestre en adelante.

-¿Cuál ven que sea el mayor riesgo para los emergentes este 2019?

-El año pasado decíamos que el riesgo mas importante para los mercados emergentes era la suba de tasas de la Fed y esto persistió durante gran parte del 2018, disminuyendo en las últimas semanas del año. A partir de allí fue mutando a lo que hoy creemos que será el riesgo más importante para emergentes en 2019 como es una desaceleración brusca del crecimiento a nivel global. El 2018 fue un año malo para los mercados globales, y hay un aspecto que lo hace incluso peor que 2008, y es que todas las clases de activos más relevantes perdieron en dólares contra la inflación. Esto no había ocurrido en los últimos 20 años.

-Una Fed menos agresiva es una buena noticia para los mercados globales...

-Exacto. El riesgo de una Fed que apriete demasiado generó elevada volatilidad en los mercados, sobre todo desde noviembre a partir de señales contradictorias respecto de los próximos movimientos en materia de tasa y normalización de su hoja de balance ante los primeros indicios de desaceleración en EE.UU. Recién los primeros días de enero, cuando la Fed dice que va a ser paciente en la suba de tasas y no está en modo "piloto automático", los mercados se tranquilizaron y rebotaron. Una Fed más cautelosa y menos agresiva en la suba de tasas es una buena noticia para el mercado global y para los emergentes en general. Aun así, la Fed sigue pensando en dos subas de tasas para este año, cuando mercado proyecta que no subirá las tasas en todo 2019. Hay incluso alguna probabilidad de que la Fed la baje a comienzo de 2020. Respecto al riesgo de guerra comercial, si bien permanece latente, existe una mayor probabilidad en el horizonte de que ambas potencias lleguen a un acuerdo durante esta tregua. Esto, en conjunto es un escenario que mejora significativamente las perspectivas para los mercados emergentes.

-Los activos argentinos supieron aprovechar la envión

-Sin dudas. Vale resaltar que vimos un cambio importante en materia de flujos de fondos hacia emergentes en este 2019. En las últimas trece semanas de 2018 se fueron de emergentes u$s 12.000 millones de dólares mientras que en enero se revirtió el flujo y paso a ingresar a u$s 2.400 millones solamente en los primeros 10 días. Es decir, los inversores comienzan a volver a emergentes, a la vez que estamos teniendo nuevas emisiones soberanas como síntoma de mayor apetito por esta clase de activos.

-Yendo a nivel local, ¿cómo encuentra a la Argentina este escenario global y teniendo en cuenta los condimentos locales?

-Creo que Argentina en 2019 va a tener vida propia, más allá del entorno favorable que podemos ver en emergentes este año. Es decir, entendemos que Argentina va a tener sus propios drivers que van a ser más fuertes que lo que pueda ocurrir en el plano internacional. Entendemos que las encuestas y las elecciones provinciales primero y presidenciales luego, van a definir la tendencia de los activos locales.

-¿Qué opinas del rebote de los bonos locales a comienzo de año?

-El arranque de los bonos es bueno. El punto de inflexión se vio a fin de año y entendemos que gran parte de las caídas evidenciadas en el último tramo del año tuvieron que ver más que nada con planificación impositiva y desarme de posiciones de fondos de cara al final de 2018. Con este rebote, los activos de Argentina hicieron una figura de V, regresando a niveles más normales en términos relativos. En otras palabras, Argentina se separó de emergentes por la cuestión técnica que mostró a fin de año y este rebote los reacomodó en términos relativos.

-Vuelve el debate del carry trade. ¿Vale la pena arriesgarse?

-Venimos con la idea de recomendar estrategias de carry trade desde octubre pasado. Mantuvimos la idea constante en estos tres meses y entendemos que esta ventana de oportunidad no debería ir más allá del primer trimestre de 2019. No porque luego de ello el carry no le vaya a ganar al dólar sino que más bien creemos que lo va a hacer a expensas de una volatilidad muy alta. Esperamos más volatilidad por factores políticos y el carry trade ajustado por riesgo no tendrá tanto sentido como ahora. Desde el lado técnico vemos que actualmente hay sobreoferta de dólares. Además, a partir del programa financiero, aparece más claro que el gobierno va a tener una buena cantidad de dólares para vender en el mercado ante una eventual dolarización de carteras por efecto electoral. Estos datos juegan a favor del peso.

-¿Cuánto de pesos y cuánto de dólares?

-Con el alto nivel de volatilidad que esperamos y en un escenario binario que se plantea desde lo electoral, privilegiamos la cautela y le planteamos los riesgos al cliente para que entienda cuéles son, luego le ofrecemos la alternativa para que diversifique los riesgos tanto a nivel local como fuera de Argentina. Sí pensamos que el dólar va a tener una volatilidad alta, y en base a ello lo que le decimos a nuestros clientes es que, desde el punto de vista especulativo, va perdiendo sentido de a poco. Ahora bien, si el cliente tiene pasivos en pesos que debe cancelar, entonces tiene sentido hacer carry trade para calzar compromisos contra las altas tasas en pesos.