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Los mercados financieros creen cada vez menos en los tweets de Donald Trump

Si hasta hace unos meses el presidente de EE.UU. pudo influir en el dólar vía su cuenta personal, hoy se miran sus comentarios con mucha más prudencia y distancia

Los mercados financieros creen cada vez menos en los tweets de Donald Trump

Como si fuera una versión "twittera" del famoso cuento del pastorcito y el lobo, los mercados financieros ya empiezan a hartarse de los tweets que el presidente de EE.UU. Donald Trump acostumbra "ametrallar" a través de su cuenta personal. Si hasta hace algunos meses atrás, todos estaban absolutamente pendientes de lo que publicaba el candidato electo del Partido Republicano, porque cualquier comentario podía disparar o hundir la cotización de una acción, o afectar el tipo de cambio, ahora parece que parte de la magia se estaría perdiendo con el paso del tiempo.

Si sus 100 días de presidencia llegaron con un par de noticias fundamentales para alegrarle la celebración (como la aprobación por parte de la Cámara de Representantes de su proyecto de reforma del Obamacare, o el nuevo dato de empleo), su poder de influencia parecería estar menguando, por lo menos en lo que respecta a Twitter.

Por lo pronto, es lo que están advirtiendo los operadores de los mercados de divisas, en donde el magnate inmobiliario pudo, hasta ahora, presionar en la relación entre el dólar y el yuan chino, la moneda con mayor cantidad de acusaciones de manipulación por parte de Trump. "Si miran lo que hace China y lo que hizo Japón durante años, ellos juegan al jueguito de la devaluación, mientras que nosotros nos quedamos sentados como unos idiotas", fue uno de sus tweets más comentados en las primeras semanas de su presidencia, a principios de febrero pasado.

En esos momentos, David Bloom, jefe de monedas del HSBC advertía que "en teoría, es una prerrogativa del secretario del Tesoro la de expresarse sobre el dólar, pero para los mercados, el cargo más alto de la jerarquía es el más escuchado e influyente. Por eso el presidente estadounidense tiene más impacto sobre las monedas que su secretario cuando opina sobre el billete verde".

Sin embargo, no es nueva la obsesión de Trump por apuntalar el dólar (contra el yuan, pero también contra otras divisas) a través de sus tweets: ya en 2011 acusaba a China de manipular su moneda, aún cuando todavía no se le pasaba por la cabeza presentarse como candidato a presidente. Incluso en 2013 se atrevió a postear que "China anunció que estaba completamente lista para iniciar una guerra de divisas porque no teme a nuestros líderes". Hoy ya todos saben que estos comentarios son conocidos como "alternative facts" (hechos alternativos), un eufemismo creado por su asesora de comunicación Kellyanne Conway para llamar a las mentiras con otro nombre.

A pesar de ello, el peso de los comentarios de Trump fue creciendo en los mercados financieros a medida que se acercaba a la posibilidad de ganar las elecciones presidenciales de noviembre pasado. Y alcanzó su cénit en sus primeras semanas de gobierno, cuando todavía se daba la tradicional "luna de miel" con los mercados (no se puede decir lo mismo de los medios de comunicación, la gran mayoría crítica desde antes de las elecciones).

Justamente, un estudio del Deutsche Bank se centró en evaluar de qué manera pesaron los tweets de Trump sobre el mercado de divisas desde que fue electo. De los 70 mensajes en Twitter publicados por Trump considerados como intencionales para influir en el tipo de cambio, un tercio tuvo un cierto impacto, aunque modesto, sobre la cotización del dólar contra el yen japonés, en la hora siguiente de su posteo. Solo un 10% tuvo un impacto significativo. De este total de siete tweets, cinco hicieron caer el dólar respecto del yen, dando la pauta que la guerra de divisas también podía ser librada desde los 140 caracteres.

Por más que sólo hayan pasado 100 días desde que se inició el nuevo gobierno estadounidense, los mercados financieros ya parecen haberle tomado la medida al inquilino de la Casa Blanca. Como sostuvo Steven Englander, jefe de monedas del Citi, "las intervenciones verbales de Donald Trump pueden continuar funcionando y tener impacto sobre los mercados durante todavía un cierto tiempo. Luego deberían ser cada vez menos eficaces, cuando los mercados se den cuenta de que estas amenazas tienen pocas chances de surtir efecto". Otro analista que opinó en el mismo sentido es Oliver Harvey, del Deutsche Bank: "El impacto de Donald Trump sobre el dólar parece haber menguado. Fue particularmente fuerte en enero, en el momento de su llegada a la Casa Blanca, pero desde entonces los mercados le prestan menos atención".

La realidad por estos días muestra que, cuando la cotización del dólar toma una dirección luego de un tweet presidencial, los mercados siguen la tendencia durante por lo menos cuatro horas y la profundizan. En las 12 horas siguientes, los mercados jamás le llevan la contra a las recomendaciones de Trump, por más que haya que leer entre líneas. De todas formas, los analistas ven que resulta cada vez más difícil ganar dinero siguiendo la ola que generan los tweets presidenciales, por lo cambiantes que están siendo sus opiniones en todos los aspectos.

Según Harvey, desde marzo los posteos del presidente en Twitter están dejando de lado los temas internacionales (como los mercados de divisas) para focalizarse más en la agenda doméstica, a excepción de los comentarios específicos sobre Corea del Norte, que provocaron una baja puntual del dólar y un aumento de la volatilidad. Pero como al pastor que dejaron de creerle cuando avisaba que estaba por llegar el lobo, a Trump le empiezan a prestar cada vez menos atención cuando se pone a hablar sobre la manipulación de una moneda.