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Los bonos para pagar la multa del blanqueo ya rinden tasas negativas

Se trata del Global 17 y el Bonar 17, que permiten congelar el impuesto por blanquear en 10% hasta fines de marzo. Desde mediados de noviembre, los volúmenes de ambos instrumentos se dispararon en comparación con lo sucedido el resto del año.

Los bonos para pagar la multa del blanqueo ya rinden tasas negativas

Se acerca fin de año, y con él termina la posibilidad de pagar un 10% en concepto de impuesto especial por el dinero exteriorizado en el régimen de Sinceramiento Fiscal ya que, a partir del primer día de enero, la multa será del 15%.


Muchos blanqueadores decidieron exteriorizar activos a último momento, especulando con que el tipo de cambio fijado por la AFIP para valuar el monto a pagar en concepto de impuesto es de $14,81, por lo que el avance del billete en las últimas semanas les resultó beneficioso.


Además, los potenciales adherentes al Sinceramiento Fiscal están usando otra estrategia para ganar tiempo: comprar Bonar 17 (también llamado Bonar X) o Global 17, dos bonos soberanos que permiten mantener la multa en el 10% de los activos exteriorizados hasta el 31 de marzo. "El Global 17 se opera mucho menos porque tiene menos liquidez; es un bono muy corto y sale más caro. El Bonar 17, en cambio, es más barato para el que blanquea. Se ve muchísima demanda", comentó Lucas Gardiner, managing director de Portfolio Personal.
El sostenido interés en estos bonos hizo que los volúmenes operados se incrementaran desde fines de noviembre hasta ahora. Ayer, por ejemplo, se negociaron casi $ 23.000 millones en Bonar 17. Si bien el volumen es similar a lo que se operaba hace un año, está muy lejos de la media de 2016, donde la mayoría de las semanas el bono movió menos de $20.000 millones.


Ante tal demanda, ambos títulos están ofreciendo retornos negativos, es decir, que quien los mantenga en su portafolio hasta el vencimiento recibirá menos dinero del que pagó por el bono. "Se puede observar que el Bonar 17 estaba hace un mes negociándose a u$s 102,75, con un retorno de 1,5%. Actualmente el mismo bono está en los niveles de u$s 103,62 y presenta un retorno de -0,384%. A simple vista, algunos podrían decir que nos asemejamos a Suiza o Alemania, pero es solamente un espejismo: lo cierto es que el movimiento se puede adjudicar al blanqueo de capitales", comentó Joaquín Bagües, del equipo de Research de Balanz Capital. El Global 17, en tanto, ofrecía ayer un retorno de -0,66%.


La burocracia del blanqueo y las dudas con respecto a la discusión por el impuesto a las ganancias –y la aplicación o no del gravamen a la renta financiera–influyeron en el interés por los bonos mencionados. "En el último mes, muchos empezaron a comprarlos por las dudas de tener problemas al gestionar el pago de la multa. Si salía todo bien, lo vendían y pagaban el impuesto en efectivo. Si no, tenían el bono para enfrentar el impuesto especial congelándolo al 10%", señaló Ezequiel Zambaglione, jefe de estrategia y research de Puente. "El conflicto con la Ley de Ganancias llevó a que todo el mundo consultara por las alternativas para ganar tiempo", acotó Leonardo Chialva, director de Delphos Investment.


En la previa del blanqueo, el Global y el Bonar 17 no sobresalían en el menú de bonos, donde este año se destacaron los títulos más largos. Los inversores se inclinaron especialmente por los títulos emitidos para pagarles a los holdouts y, posteriormente, por los bonos en pesos a 10 años. Sin embargo, con el régimen de Sinceramiento Fiscal próximo a vencer, la demanda de los bonos cortos se incrementó: "La única forma de que estos bonos sean atractivos es alguien los haya comprado hace tiempo sabiendo que iba a necesitar el dinero al vencimiento, o bien, por el blanqueo", consideró Lucas Gardiner.


Además del interés de los blanqueadores, los bonos de la parte corta de la curva, es decir, aquellos cuyos vencimientos operan entre 2017 y 2024, sufren un estrés adicional a fin de año: "Toda la parte corta de la curva de bonos argentinos está cara porque cuando llega fin de año todos se vuelcan a comprar bonos cortos para ahorrarse el impuesto a los bienes personales", recordó Chialva.