Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Llega una aplicación para el celular que busca hacer justicia en Wall Street

Se trata de Robinhood, que permite comprar y vender acciones de compañías de EE.UU. sin pagar comisiones a agentes de bolsa ni montos mínimos para invertir. Lanzada hace un año, ya factura u$s 2.000 millones.

Llega una aplicación para el celular que busca hacer justicia en Wall Street

Elegir bautizar como "Robinhood" a una start up que pretende quitarle parte de su negocio financiero a los grandes jugadores de Wall Street es, lo menos que se puede decir, una verdadera provocación. Encima en momentos en que el sector financiero estadounidense sigue purgando sus faltas por el daño que generó en millones de particulares. Porque estos se sintieron estafados durante la crisis subprime de 2008, cuando las grandes entidades financieras no tuvieron reparo en vender créditos hipotecarios a personas que nunca iban a poder pagarlos, ni en ofrecer sofisticados productos financieros tramposos, calificados como AAA pero que en su estructura escondían muchas de estas hipotecas de baja calidad.

Si los ciudadanos de a pie tienden a ver las cosas de manera binaria (buenos vs malos), claramente Wall Street sigue hoy dentro de la categoría de ricos archivillanos, por lo que cualquier justiciero que ponga un poco de orden en este mercado será más que bienvenido.

Justamente, esto es un poco lo que pretende hacer la plataforma Robinhood, en memoria del célebre héroe inglés de la Edad Media: atacando el gran negocio de los agentes de bolsa, la empresa lanzada hace un año atrás busca atraer a todos los que quieren invertir en los mercados financieros estadounidenses al menor costo y con la menor cantidad de recomendaciones (muchas de ellas interesadas) posibles.

"La mayoría de los agentes de bolsa tienen más de 30 años, sus plataformas son poco amigables, destinadas a los profesionales de mayor edad y los operadores con más experiencia. Dejan poco lugar para los inversores que recién se inician y son ellos a los que apuntamos", explicó Vlad Tenev, uno de los fundadores, junto con Baiju Bhatt. Ambos conocen de qué se trata: antes de montar su propia pyme fueron empleados en el sector financiero.

Millenials y más allá

Accesible únicamente a través de los smartphones (teléfonos inteligentes), la aplicación apunta principalmente a captar el segmento de inversores que forman parte del grupo de los "Millenials", es decir todos aquellos nacidos en los años 1980 y 1990. "Robinhood forma parte de esta nueva generación de servicios financieros que democratizan el acceso a los mercados para los particulares", afirmó Matthieu Soule, analista del BNP Paribas en San Francisco. Un tipo de consumidor que se lleva muy bien con aplicaciones como Airbnb (alojamientos), Uber (remises), Instagram (fotos) y Twitter, y que prefiere tomar decisiones solo, sin intermediarios, a golpe de clics.

Hasta ahora, este público al que apunta Robinhood se sentía poco atraído por el proceso inversor en los mercados financieros, ya que lo percibía "complejo y costoso", de acuerdo con Jack Randall, director de Comunicación de la empresa. Para aggiornarse, los agentes de bolsa tradicionales (tales como Charles Schwab, Fidelity, E*Trade o Scotttrade) también lanzaron sus plataformas para operar online. Pero cobran entre u$s 7 y u$s 10 por orden ejecutada, lo que les dificulta competir con aplicaciones con un perfil más moderno como Robinhood y otras (Acorns, Wealthfront y Betterment).

Además, la publicidad de Robinhood compara esta comisión al cobro de un impuesto, en otro paralelismo que busca reflejar la avaricia de los grandes de Wall Street, esta vez a través de la propia historia del héroe que luchaba contra el sheriff de Nottingham para evitar que la población pagara tributos exorbitantes. Como sostuvo Randall, ‘las comisiones fueron creadas en los años 1970, cuando la gestión de este tipo de transacciones requería contar con empleados en Wall Street. Pero los avances tecnológicos redujeron su costo a cero. Hoy es como mandar un email‘.

De acuerdo con la start up, en los 12 meses que lleva funcionando ya son cientos de miles los usuarios de sus servicios, lo que les permitió operar más de u$s 2.000 millones en órdenes de compra y venta de acciones. Es así que serían varios los grandes fondos que miran hacia el modelo de negocios de estas pymes financieras, buscando buenas alternativas donde invertir. Siempre según la empresa, que tiene sus oficinas en Palo Alto, California, ya recibieron inversiones por un total de u$s 66 millones por parte de fondos de capital riesgo.

Es que el producto es seductor, por lo menos como sucede al principio con la mayoría de las start up. Porque el promedio de edad de los clientes de Robinhood es de 28 años (difícilmente haya clientes de esa edad o menos en los agentes de bolsa tradicionales), y un 25% de ellos invierten en la bolsa por primera vez. Es decir una mina de oro para captar nuevos clientes, justo cuando esta generación de jóvenes adultos está ahorrando e invirtiendo buena parte de sus ingresos para asegurar su futuro retiro.

La compañía tiene pensado generar ingresos a través del cobro de intereses sobre los depósitos no invertidos que "duermen" en las cuentas y sobre préstamos a inversores para que realicen ventas en corto (‘short selling‘). Para lograrlo y no sucumbir como otras start up que terminaron cerrando, tendrá que reunir una masa crítica de clientes suficientemente grande, según los analistas. Porque si no, correrá el mismo riesgo de otros célebres bandidos que quisieron robarle a los ricos para darle a los pobres, como nuestro Gauchito Gil, que terminó degollado por robar el ganado de los grandes estancieros correntinos.