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SÁBADO 20/04/2019

Las financieras no bancarias pierden por suba de tasas e incobrabilidad

Un informe de una calificadora detalla la caída de la rentabilidad y hasta pérdidas. La perspectiva del sector pasó de estable a negativa

Las financieras no bancarias pierden por suba de tasas e incobrabilidad

Las empresas financieras no bancarias que proveen crédito a los sectores no bancarizados y de menores ingresos están sufriendo como nunca. La filial local de la calificadora Fitch revisó a la baja la perspectiva del sector, de estable a negativa, dada la caída en la rentabilidad y el aumento en los cargos por incobrabilidad, mucho mayores que en crisis anteriores.

Con datos de octubre del sector de entidades no bancarias, unas 15 financieras de automotrices y préstamos personales, habían dado pérdidas por primera vez desde 2010. El análisis de Fix Scr, afiliada local a la calificadora Fitch, agrega datos de 7 empresas del sector que califica (Crédito Directo, Credishopp, Cartasur, Tarjeta Plata, Cordial, CFA y CFN).

"Fix realizó la baja de calificación de dos compañías y revisó la perspectiva a Negativa desde Estable de todo el sector", detalló un informe de la compañía. Lo decidió "dado el incremento del costo de fondeo y los cargos por incobrabilidad que presionan en sus resultados operativos. El fuerte estrés de las principales variables macroeconómicas de los últimos meses afecta negativamente el desempeño de este tipo de compañías", agregó.

El sector de financieras no bancarias se especializa en el otorgamiento de préstamos, esencialmente de consumo, a los niveles socioeconómicos C y D -clase medida, media baja y baja alta- con escasa o nula bancarización, el segmento que los bancos no atienden. Su modelo de negocios está basado en la obtención de fondeo en el mercado de capitales, por ejemplo con fideicomisos financieros de crédito al consumo, o de fondeo bancario que luego vuelcan a altas tasas al mercado.

Este modelo las expuso fuertemente al abrupto cambio de condiciones financieras de éste año. "En general, los activos se encuentran pactados a tasa fija y a un plazo mayor (duration de entre 8 y 15 meses) mientras que los pasivos se fijan a tasa variable o a tasa fija con un plazo muy corto", describe Fix. Esto implica que cuando las tasas se dispararon, los préstamos se pagaron a tasa viejas, mientras que el nuevo fondeo se volvió más caro.

Pero a la vez, la caída del salario real, el empleo, el consumo y la incobrabilidad golpearon aún más el activo del sector.

"Empezamos el año con un consumo sostenido para pasar en el segundo semestre a un consumo moderado (los niveles de consumo estuvieron en un 30%, interanual)", explicaron desde una emisora de tarjetas líder del sector no bancario. "Respecto a la variable incobrabilidad, creció, aunque las herramientas que venimos aplicando permiten ser más eficientes en la gestión y así mitigar efectivamente su impacto", dijeron.

En ese sentido, el analista Nicolás Sanvitale de Fix resalta que no hay antecedentes de un shock así para el sector.

"Mientras que la mediana de los cargos por incobrabilidad sobre resultado operativo era de un 55,5% a junio de 2017 (considerado adecuado por el spread con el que operan), el mismo indicador es del 92,5% para septiembre de 2018", detalló Fix.

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