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"La profundidad del mercado nos ayudará a prestar sin miedo al descalce"

El encargado banca corporativa dice que esperan ver crecer su stock de crédito entre 40% y 50% este año. Dice que además de depósitos, los bancos tienen que tomar deuda

En un año donde los bancos argentinos apuntan a cambiar su perfil de negocio y ganar aún con una reducción de sus márgenes, el gerente de banca corporativa de Banco Galicia, Marcelo Iraola, conversó con El Cronista sobre los desafíos para el sistema financiero.


"Venimos de doce años donde el sistema financiero argentino se caracterizó por ser un sistema puramente transaccional", dijo Iraola en su despacho en la City. "Estamos obligados a hacer una reconversión. Los bancos ganábamos plata por el negocio transaccional, vamos a tener que mutar a ganar plata prestando. Eso es un ejercicio que vos tenés que volver a hacer, porque tenés que reconvertir equipo, armar definiciones y alinear a un mundo nuevo", agregó.

–En los primeros meses del año vimos una recuperación del crédito, ¿logrará consolidarse la tendencia este año?
–En términos generales la demanda de activos ha comenzado de forma mucho más agresiva que el año pasado, tanto lo que es en el negocio empresas, en cualquiera de las variables de los segmentos ya sea corporativo, empresas o agro, como por el lado del mundo retail. Aunque el comparativo con el año pasado que fue muy bajo, el volumen de ventas que venimos liquidando mes a mes la verdad es que es muy bueno.

–¿Cuáles cree que son los sectores que pueden presentar mayor crecimiento?
–Hemos definido como estratégicos distintos sectores de la economía: oil and gas es uno, generación eléctrica es otro; y después nosotros tenemos una fuerte exposición en el sector automotriz.
Otro sector donde nosotros queremos ser un jugador importante y de peso, es el financiamiento a obras de infraestructura. Creemos que hay una oportunidad para los bancos, un nicho de negocio muy interesante.

–¿Cómo puede impactar el resultado de las elecciones?
–Una derrota del oficialismo en las elecciones de medio término puede producir una demora en la llegada de inversiones nuevas a la Argentina. Las compañías locales ya están activas, ya están viendo un mercado distinto. Ahora, para el inversor que está afuera del país, tomar una decisión de entrar requiere de algún otro tipo de seguridad jurídica. De todas maneras, hay un mood favorable a la Argentina más que interesante y de a poco, las inversiones van llegando. Todavía no se percibe en la economía real: la persona que tiene que tomar el transporte público todavía se ve afectada por los ajustes de tarifas y no percibe esa mejora.
Ahora cuando empezás a mirar algunos indicadores macro del país, claramente ves síntomas de recuperación.

–¿Qué señales están esperando los inversores internacionales para apostar por el país?
–Los inversores están mirando cuestiones inherentes a la política del país: las marchas y contramarchas, los frenos y cuál es la mirada de mediano y de largo plazo del Gobierno y cuáles son los cambios estructurales que el país tiene que empezar a dar. Esa es la clave. Argentina ha dado importantes pasos en 2016 reinsertándose en el mundo y tiene que seguir profundizando los cambios estructurales que el país requiere.
Se empiezan a ver señales positivas. La creación de empleos es un dato muy fuerte. Somos el banco que lidera la generación de payrolls en la Argentina y en los últimos meses del año pasado y en este año vemos un crecimiento en el stock de cápitas de payroll.

–El blanqueo hizo que crecieran los depósitos en dólares, ¿eso mejora las perspectivas de los bancos para prestar dinero?
–Post salida del cepo, estos depósitos empezaron a mostrar signos de recuperación, impulsados por la liberación del mercado de cambio y un aumento de la confianza en el sistema financiero. Esto nos permite a los bancos empezar a financiar líneas en dólares a distintos plazos. Hasta acá, sólo podíamos financiar exportaciones, por una normativa del BCRA, hoy nos ha autorizado otorgar financiamiento por ejemplo para proyectos de generación eléctrica convencional y renovable.
Fundamentalmente nos permite otorgar financiamiento a proyectos de inversión, que es algo que había desaparecido en la Argentina desde la década del 90 y empieza a aparecer.

–Con el Gobierno de Macri cambió el modelo de negocio de los bancos...
–Muchísimo. Antes había un mercado completamente regulado. Entonces, en un mercado cerrado, vos hacías las cosas más o menos bien y –por la estructura del banco, por su tamaño y su capilaridad a nivel país– te tiene que ir razonablemente bien. Pero esto no pasa solo en el mundo de los bancos. Argentina empieza a vivir una transformación muy fuerte y más rápida de lo que se ve en la economía real.
El gran desafío para nosotros en la industria es estar preparado para tener un sistema financiero más grande, más profundo y que permita otorgar en el país el financiamiento de las obras que Argentina requiere.

–¿En qué niveles cree que va a crecer el sistema financiero este año?
–En Banco Galicia vamos a buscar este año crecer nuestro stock de créditos entre un 40% y 50%. Vamos a ser un banco que va a estar muy activo en la oferta de productos. Tenemos vocación de financiar en el mediano y en el largo. No nos asusta el descalce.

–¿Qué estrategias piensan implementar para evitar este riesgo?

Argentina va a ir a un modelo de mayor sofisticación donde el cliente va a demandar mayores productos por parte de los bancos, y eso se va a ver también en el mercado de capitales. En la medida en que tengamos muchas más compañías emitiendo deuda, y que esa deuda pueda llegar a más inversores que busquen rentabilidad, eso va darle mucha más profundidad al mercado.
En la medida que Argentina se estabilice y mejore su situación en el mundo, la estructura de fondeo va a empezar a cambiar. Los bancos en el mundo no se fondean con depósitos, sino con instrumentos más sofisticados que permiten prestar a más largo plazo.