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La deuda Argentina en pesos podría ser incluida en un índice de JP Morgan

Fondos locales y extranjeros hicieron consultas a JP Morgan respecto a una posible inclusión de de la deuda argentina en el GBI-EM. La traba sería el encaje de 120 días

La deuda Argentina en pesos podría ser incluida en un índice de JP Morgan

La masiva emisión de bonos en pesos que encabezó el Tesoro en las últimas semanas podría hacer que los activos argentinos sean incluidos en un índice elaborado por JP Morgan y que sigue a las emisiones de deuda en moneda local de países emergentes. La inclusión de los bonos argentinos en el indicador, el Goverment Bond Index-Emerging Markets (GBI-EM), podría disparar los volúmenes y ampliar el universo de potenciales suscriptores para futuras emisiones.
En sus últimas dos emisiones de deuda, la Argentina recaudó casi $ 130.000 millones a través de cuatro bonos que en pocos días trazaron una curva de vencimientos soberanos en pesos a 10 años, con muescas en los 2, 5 y 7 años de plazo. La conformación de la curva apuró las especulaciones tanto en el mercado local como en el externo respecto a cuánto mas podría llegar a atraer el país con emisiones futuras. La magnitud de las últimas dos colocaciones de títulos se explicó por la posibilidad de suscribir en dólares en forma directa, sin tener que pasar por el mercado cambiario para hacerse de pesos primero: unos u$s 7000 millones del total recaudado entró en moneda verde (lo que se ve en la suba de reservas del Banco Central).
El GBI-EM es una familia de índices que mueven más de u$s 1 billón en dirección a títulos soberanos en moneda local de 18 países: Brasil, Chile, China, Colombia, Hungría, India, Indonesia, Malasia, México, Nigeria, Polonia, Perú, Filipinas, Rumania, Rusia, Sudáfrica, Turquía y Tailandia. Aún la inclusión con una ponderación del 0,9% al 1,8% que estima la sociedad de bolsa argentina en su informe podría disparar el interés por colocaciones argentinas.
En mesas bancarias y de fondos circuló una consulta informal hecha a JP Morgan por un fondo extranjero, respecto a la posible incorporación de títulos argentinos en el índice. La versión atribuía al banco de inversión la afirmación de que monitoreaba los bonos del país para una posible inclusión que no se concretaba debido a un sólo obstáculo: los 120 días de plazo mínimo de permanencia en el país para los fondos que ingresan desde el exterior (y que ya fue reducido desde los 365 días en diciembre pasado).
La versión, además, discutía otras trabas como problemas para la liquidación inmediata de títulos entre algunos casas de clearing del exterior que también deberían ser removidos.
En el Gobierno no han hecho declaraciones respecto a la inclusión en este ni otro índice como un objetivo de política, pero la pelota está en su cancha porque las trabas para la inclusión de los bonos en moneda local en el índice son regulatorias.
El Cronista contactó a JP Morgan la semana pasada, pero el banco se negó a responder alegando que los cambios en el índice afectan los precios del mercado.
Entre los criterios para incluir a un país en estos indicadores se encuentran el producto nacional bruto y la facilidad de los inversores de acceder a los bonos denominados en moneda local, medida entre otras cosas por el volumen de los bonos emitidos y la liquidez, según las reglas y metodología que publica JP Morgan.
Ayer, la firma local Balanz Capital se sumó a las especulaciones con un informe en el que afirma que "la deuda en moneda local de la Argentina podría ser invitada al club del GBI-EM dentro de poco". El análisis llega a sugerir la posibilidad de la remoción del encaje de 120 días ante la necesidad de emitir en torno a u$s 15.000 millones durante 2017 para financiar el déficit fiscal.
También menciona que incorporaciones o variaciones en la ponderación de países como Colombia, Perú o Rumania dentro del GBI-EM generaron ingresos de capitales de entre u$s 720 millones a u$s 7300 millones, según el caso, en pocos meses.