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Jane Fraser: "El trabajo duro se está haciendo pero no se puede cambiar un país en un año"

Fraser vino por tres días a reunirse con clientes. Asegura que hoy muchas empresas están buscando entrar al mercado. Y que la ventana para emitir sigue abierta

por  LAURA GARCÍA

Editora de Finanzas
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Jane Fraser:

Fueron tres días intensos de reuniones con clientes en la Argentina y Jane Fraser está a apenas unas horas de partir rumbo a Ezeiza. "El trabajo duro se está haciendo pero no se puede cambiar un país en un año. Ahora hay muchas empresas que quieren entrar al mercado", resume la CEO del Citigroup para América latina.

Escocesa, de sonrisa amplia, con un MBA de Harvard y madre de dos hijos, es una de las dos mujeres con mayor jerarquía dentro de la organización, parte de la mesa chica de Michael Corbat, el CEO del banco.

Se hizo cargo de la región a mediados de 2015, cuando también sumó México, un mercado que representa 9% de las ganancias a nivel mundial y 65% en América latina. Desde Miami, Fraser cubre 23 países (el Citi es el banco con presencia más extendida en esta parte del mundo) y tiene bajo su comando un equipo de 54.000 personas. "En Miami somos pocos", explica. "Es casi un hub de transporte, la mayoría llegamos el viernes y salimos el domingo. Y como siempre decimos, es bastante cerca de los Estados Unidos", bromea. "Después de dos años de invierno en Nueva York, mi esposo, que es cubano, está encantado", reconoce.

Durante ese tiempo, estuvo al frente de la banca de consumo. En el "día después" de la crisis subprime tuvo nada menos que el desafío de liderar el negocio de las hipotecas residenciales en los Estados Unidos. "Fui la clean-up girl", asegura (ver aparte). Antes, le tocó liderar la banca privada global en Londres.

El año pasado Fraser estuvo cinco veces en el país, el tercer mercado después de México y Brasil, con un peso del 10% en la región. Al recambio político se sumó la venta del negocio minorista, parte de una estrategia global del banco que en esta última etapa también se desprendió de la banca de consumo en Colombia y Brasil pero que ya lo hizo en más de 30 países del mundo. "El enfoque que tenemos ahora, concentrado en la banca institucional, es un poco como pasa con Messi. Messi puede repartir su tiempo, dedicando un 25% al golf y un 75% al fútbol. Pero es mejor si se dedica 100% al fútbol", dice. Fue precisamente en una de esas visitas del año pasado que el banco anunció una línea de crédito por u$s 3.500 millones (de los que ya se desembolsaron unos de u$s 800 millones). "Eso representa 2,5 veces los activos de la banca de consumo que vendimos", se encarga de resaltar Fraser. Y agrega: "Los competidores deberían estar preocupados de este Citi más enfocado".

–¿Cómo viene el negocio en la Argentina para este año?
–Ya el año pasado vimos un nivel de negocios que no veíamos hace años. Desde el repo con el Banco Central pasando por las emisiones de bonos soberanos y subsoberanos. Y ahora estamos viendo también a las empresas entrando al mercado. Tenemos un pipeline muy interesante de corporativos, sobre todo en energía e infraestructura. Y no es sólo la cantidad sino el mix de negocios. El año pasado fue Pampa. Vemos más ese tipo de negocios. Un crecimiento importante no sólo en emisiones de bonos sino también en M&A y en IPO.


–¿Qué impresión se lleva del encuentro con los clientes sobre el clima y las expectativas?
–Vimos muchos clientes en estos tres días. Mi impresión es que el optimismo que había cuando llegó Macri al Gobierno se está convirtiendo en confianza. Mucha gente cree que tiene el diagnóstico correcto, el plan correcto. Y en cuanto a la ejecución, yo siendo europea, veo a países como Grecia o Italia, donde no tienen éxito con un plan que no es tan complejo como el de la Argentina.... Las reformas y los ajustes son muy difíciles pero se están haciendo. No van a cambiar al país en un año después de 12 años. Los clientes son muy realistas en cuanto a los problemas que se enfrentan. Para algunos sectores, como el consumo, son meses más difíciles que para otros, aunque también está mejorando la demanda. Mientras que en agronegocios, energía e infraestructura hay claramente más confianza sobre las perspectivas de crecimiento en el corto plazo. Pero creo que con las medidas que se están tomando, vamos a empezar a ver resultados en el segundo trimestre. Por supuesto que la inflación es central. Ya hicieron el trabajo duro bajándola de niveles del 40% al 20% pero hay más trabajo duro por hacer. Eso va a ser muy importante para la gente. Las elecciones en octubre también van a ser claves para evaluar el sentimiento y el mandato y van a permitir otra confianza para el largo plazo.


–El desarrollo del mercado es aún muy incipiente.....
–Hasta ahora era un negocio de flujos, muy defensivo. Pero con el desarrollo del mercado estamos viendo más hedging, más derivados, más emisiones. Se está volviendo a la normalidad aunque desde un punto muy bajo. Las empresas son muy sofisticadas en la Argentina. El calibre y la calidad de gestión es impresionante pero el mercado de capitales está subdesarrollado. Por eso son muy importantes todas las reformas que se están haciendo para que los clientes puedan financiar a un nivel más eficiente sus proyectos y tengan los instrumentos que necesitan para manejar riesgos.


–Si bien se espera que sea un proceso gradual, ¿en qué medida esperan que el aumento de tasas en Estados Unidos afecte el apetito por la región?
–En general cuando en Estados Unidos hay expansión fiscal y un dólar fuerte salen los capitales de los mercados emergentes. Y hay una serie de medidas como la baja de impuestos a las empresas que van a atraer dinero y los emergentes tendrán que competir con eso. De ahí que tuvimos en este comienzo de año a casi todos los gobiernos en los mercados de bonos internacionales. La ventana estaba abierta y todavía está abierta. Hay mucho apetito por soberanos y corporativos aquí en América latina pero se puede cerrar. Entonces, hay que aprovechar. En el mediano plazo, hay preocupación. La suba de tasas es un factor que juega en contra porque hay que tener un spread suficiente. Pero por otro lado, como contrapeso, los precios de los commodties están mejorando, si bien no vamos a volver al super-boom, al igual que la demanda y la actividad industrial en China. En la región estamos esperando más crecimiento pero la mezcla será diferente por la recuperación en Brasil y Argentina. La región además está dejando atrás los populismos y hay más compromiso con las instituciones y la liberalización. Estados Unidos y Europa van en la dirección contraria. Soy más optimista sobre la dinámica en América latina.


–¿Cuál es la estrategia, tras la venta del negocio minorista, para crecer en el mercado en el que hoy eligen operar?
–Aquí hay 70 bancos en el negocio de consumo, son muchos y creo que vamos a ver consolidación. El institucional es un negocio donde tenemos mucha más capacidad de ser líderes y únicos. Lo ves en el precio del funding (fondeo transaccional). Tenemos el mejor precio en todo el país porque tenemos mejores productos y se aprecia la calidad servicio. En la Argentina, en esta nueva etapa, estamos abriendo 10 sucursales corporativas, enfocadas en las necesidades específicas de las empresas y en lugares estratégicos (ocho en el interior). Pero es sólo una parte de todo lo que estamos haciendo para mejorar la experiencia del cliente en general. Hay mucha inversión y vamos a cambiar muchos de los procesos que tenemos usando herramientas digitales. Todo el dinero que veníamos invirtiendo en varios negocios ahora lo vamos a enfocar en uno. Creo que los competidores deberían esta preocupados con este Citi mucho más enfocado. Es lo que vimos en otros países donde el año pasado, por ejemplo, en un contexto desfavorable, crecimos 15% en el negocio institucional en América latina y eso es porque ganamos cuota de mercado.