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Gracias a las emisiones, hay margen para sortear volatilidad cambiaria

Gracias a las emisiones, hay margen para sortear volatilidad cambiaria

La llegada de Trump a la Casa Blanca aporta su cuota de turbulencia en la canasta global de monedas. Si bien en el mercado local existe el temor de que una nueva apreciación del dólar a nivel internacional genere más presión sobre el peso, la exitosa colocación de deuda soberana de ayer genera un "colchón" de divisas que puede ayudar al Gobierno a sortear la volatilidad en las próximas semanas.


El dólar, comparado con la canasta global de monedas, ya se ha apreciado un 25% desde comienzos de 2014 y subió un 3,5% desde que se conoció el resultado de las elecciones en Estados Unidos. Los analistas consultados por El Cronista coinciden en que la moneda estadounidense no tiene mucho margen para seguir apreciándose, sin perjudicar los planes del propio Trump.


"Hay que ver qué significa realmente Trump para los mercados", dijo Marina Dal Poggetto, directora de Estudio Bein. "Al principio, sin dudas representó un dólar más fuerte, pero superado el shock inicial, en las últimas semanas las monedas emergentes, desde el real brasileño, el peso chileno, el uruguayo hasta el argentino han recuperado fuerza desde sus devaluaciones", añadió.


El martes pasado, el propio Trump dijo públicamente que prefiere un dólar más débil y la moneda se depreció apenas 1% para tocar su menor valor desde diciembre del año pasado. "El dólar está en niveles récords, de hecho tiene una fortaleza que no veía en los últimos treinta años. No parece tener tanto margen para seguir subiendo", señaló Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Ecolatina. "Al Gobierno de Trump no le conviene tampoco una moneda demasiado fuerte, porque eso complicaría sus frente de exportaciones y de generar utilidades en el exterior", marcó.


"Si bien hay miedo y mucha incertidumbre hay que ver cuánto de esos anuncios son canalizados en la práctica. El plan de Macri también era que la infraestructura dinamice la economía, y seguramente lo va a terminar haciendo, aunque un año después", afirmó Dal Poggetto.


Para el plano local, los especialistas coinciden en que más allá de la incertidumbre de estas primeras semanas, el dólar continuará estable. "El atraso cambiario es una condición necesaria de un año electoral. El Gobierno necesita antes de las elecciones recomponer la capacidad de compra de los salarios y fomentar el consumo", explicó la economista a la vez que advirtió: "Aunque no es lo mismo tener atraso en un contexto de estabilidad internacional que con devaluación de las monedas emergentes. No es lo mismo el atraso cambiario de 2015 que el de 2014, con el real depreciándose".


La entrada de divisas producto de la emisión de deuda soberana funcionaría como un airbag ante los posibles choques en el mercado internacional. Para Sigaut Gravina, "es interesante que el Gobierno haya logrado captar u$s 7.000 millones en la colocación de esta semana. Se muestra prudente y aseguró de esta manera una entrada de dólares al país que de alguna manera le da tranquilidad en el frente cambiario", dijo.


En Estudio Bein anticipan un dólar por debajo de $18 antes de las elecciones legislativas de octubre. La proyección coincide con la de Ecolatina, que ve el tipo de cambio en niveles de $17,65 por dólar para esa fecha y una deslizamiento posterior, para cerrar en niveles de $18.5 a fin de año.