Europa reduce a la mitad las compras de bonos pero extiende plazo del estímulo

Desde enero el Banco Central Europeo pasará a comprar 30.000 millones de euro, mientras que el programa de estímulo se estirará nueve meses, hasta septiembre. El euro reaccionó con un descenso de casi 1,4%, hasta los u$s 1,1651, su peor performance en 16 meses

El Banco Central Europeo (BCE) dio ayer su mayor paso hasta ahora para empezar a poner fin a años de estímulo en la zona euro, aunque al mismo tiempo afirmó que el panorama económico sigue dependiendo de sus abundantes compras mensuales de bonos. Por eso es que si bien decidió reducir la cantidad de bonos que compra cada mes a partir de enero, extendió la duración del programa hasta fines de septiembre.

Como consecuencia de la medida, el euro se desplomó, al punto de vivir su peor jornada frente al dólar en 16 meses: bajó a u$s 1,1651, un derrumbe cercano al 1,4%.

El BCE reducirá sus compras de bonos a la mitad, hasta los 30.000 millones de euros mensuales desde 2018, aprovechando que la recuperación económica transita ya por su quinto año. Así, la entidad se está moviendo en sincronía con pares como la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos y el Banco de Inglaterra, que están preparándose también para ajustar su política. Tan solo cinco semanas atrás, la Fed había anunciado su plan de recortar su balance general de u$s 4,5 billones, que se incrementó luego de tres rondas de alivio cuantitativo.

El presidente del BCE, Mario Draghi, calificó los cambios como una "recalibración" e indicó que el trabajo de la entidad para impulsar la inflación y garantizar el crecimiento no ha concluido aún.

Draghi también sostuvo que el panorama económico de la zona euro había mejorado, pero que la inflación subyacente no mostró todavía señales convincentes de una tendencia alcista, el objetivo de gran parte del estímulo.

Molesto por la insistente desaceleración de la inflación, el Banco Central Europeo extendió nueve meses el programa, optando por comprar menos bonos pero por un periodo de tiempo mayor para reasegurar a los inversores que seguirá prestando alivio durante un tiempo largo.

Diseñado hace casi tres años para combatir la amenaza de la deflación, el programa de compra de bonos redujo los costos de financiación, revivió el préstamo y elevó el crecimiento, sin embargo no logró impulsar la inflación hacia el objetivo del BCE de casi el 2%.

"Si el panorama se vuelve menos favorable o si las condiciones financieras se hacen inconsistentes con un mayor progreso hacia un ajuste sostenido en el ritmo de la inflación, el Consejo de Gobierno sigue dispuesto a incrementar el programa de compra de activos en términos de tamaño y/o duración", indicó la entidad en un comunicado.

En tanto, las tasas de interés quedaron sin cambios, como estaba previsto; el BCE reafirmó su guía para mantenerlas inalteradas hasta mucho después de que acaben sus compras de bonos.

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