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Empresas de cobranzas también quieren ser 'sucursales bancarias'

Piden al Banco Central que los habilite para recibir depósitos, dar préstamos y tarjetas en nombre de los bancos, para ser un complemento de las entidades financieras y brindar mayor capilaridad al sistema. Se suman cadenas de retail, supermercados y farmacias. El gremio se opone a esta ‘uberización’

Empresas de cobranzas también quieren ser 'sucursales bancarias'

"¿Sabés cuáles son los únicos dos países de América latina que todavía no tienen la figura de corresponsalías bancarias? Argentina y Venezuela. Falta la reglamentación del Banco Central para que pueda llegar a la gente", advierte Gustavo Gómez, presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Cobranza Extrabancaria de Impuestos y Servicios (CAECEIS) y gerente general de Gire desde su start up, hace justo 25 años.

Comenta que están trabajando junto con el BID en la inclusión financiera: sólo Rapipago tiene 7 millones de usuarios y 3000 sucursales, que podrían ayudar a la capilaridad del sistema financiero, un tema al que el gremio de La Bancaria se opone con fuerza ya que lo consideran una "uberización". También hay bancos "sucursaleros" que ven en esto una mayor competencia, y rechazan la idea.

El objetivo que persiguen las empresas de cobranzas, los retailers, supermercados y cadenas de farmacias es convertirse en un complemento de las entidades financieras, para que puedan recibir depósitos por montos chicos (de hasta $ 10.000, por ejemplo), dar préstamos personales y tarjetas de crédito, pero no en nombre de ellos, sino de los bancos, a quienes les cobran un fee que va de 0,7 a 1,5% por transacción.

En este sentido, el Banco Central creó una mesa de innovación, a cargo del vicepresidente, Lucas Llach, donde participan no sólo los actores tradicionales, como los bancos y emisoras de tarjetas, sino nuevos jugadores del mercado ‘fintech‘. Hay un debate mundial sobre cómo avanzar con regulaciones amigables a la innovación financiera, y ese es el objetivo. Llach escucha las iniciativas y les pregunta a los players qué necesitan para lograr una mayor inclusión financiera.

"Poder acceder a las cuentas bancarias, como se reglamentó en Chile y en Uruguay el año pasado, y así lograr mayor capilaridad. Vamos a un modelo donde la atención no sea sólo física, sino en sucursales 2.0, de modo que el cliente pueda abrir una cuenta corriente o una caja de ahorro a través de Internet, o por teléfono, pero para eso hay que cambiar la normativa, ya que la actual le exige a los bancos ‘conocer a su cliente’ por temas de prevención de lavado de dinero y compliance", reclama Gómez, en nombre de CAECEIS.

Pretenden que sus redes de cobranzas puedan utilizarse como si fueran una sucursal del Correo, para que los bancos tengan mayor presencia, y el cliente no deba ir hasta una sucursal para firmar una documentación, retirar efectivo, sacar un préstamo o retirar una tarjeta de crédito, y así aportar mayor capilaridaad al sistema. Cada red trabajaría para muchos bancos.

En el sector son concientes que las nuevas generaciones son menos fieles a las marcas, por lo que una mayor competencia hará tener mejores precios y servicios.

Por lo pronto, las cadenas de supermercados ya pueden cargar ellos mismos los cajeros automáticos que están dentro de sus locales. De esta forma, se ahorran en gran medida los costos de las transportadoras de caudales, a quienes les pagan por llevarse el efectivo que recaudan y también por recargar sus ATM, por lo que ahora se ahorrarían los costos por ambas vías. Es lo que sucede en otros países: Tesorería de los súper cargan sus cajeros.