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El real hace pie y recupera 2,8% de lo perdido por el escándalo político

Analistas en San Pablo señalan que la calma es coherente con una solución rápida de la crisis política. De alargarse, podrían caer de nuevo el real y el peso

El real hace pie y recupera 2,8% de lo perdido por el escándalo político

En un día en el que el mercado cambiario argentino descansó por el aniversario del primer Gobierno patrio, las miradas de los operadores siguieron de cerca el movimiento de la moneda que mejor explica la suerte del peso argentino: el real brasileño. Analistas de bancos de inversión señalaron que la estabilidad del real está seriamente en duda, por lo que la continuidad de la crisis política podría desatar nuevas devaluaciones que arrastren también al peso argentino.

Ayer, la moneda vecina bajó apenas 0,16% a 3,27 por dólar, lejos de la volatilidad que supo mostrar la semana pasada cuando las sospechas de corrupción arrinconaron al presidente brasileño, Michel Temer. El dólar en Brasil llegó a subir 7,54% desde su nivel previo al escándalo y ya retrocedió 2,80% desde ese máximo, el dólar en la Argentina mientras tanto llegó a avanzar 3,67% antes de retroceder 0,57%. El miércoles el dólar cerró a
$ 15,34 en las pizarras porteñas.

Estos movimientos en paralelo fueron música para los oídos de los funcionarios del Banco Central (BCRA), no sólo porque volvió menos predecible el carry trade en pesos y les quitó de encima algo de las quejas por el atraso cambiario, sino también porque en Reconquista no se cansan de señalar que la paridad más importante para el peso no es la del dólar sino la del real. Una entrada del blog de la autoridad monetaria del 13 de abril pasado señala que luego de la salida del cepo cambiario y hasta el cierre de febrero, la correlación entre la variación del precio del dólar en Brasil y la variación del precio fue del 0,85, es decir, se movieron mayormente en la misma dirección.

Por eso al menos hasta que en el tercer trimestre las elecciones locales ganen protagonismo –en varias mesas esperan que las urnas hagan subir al dólar–, mientras la suerte de Temer siga en duda los movimientos del real están en el centro de las miradas.

Ayer, un estratega de Wells Fargo de San Pablo dijo en una entrevista a Bloomberg que habían modificado sus expectativas para el real en los próximos doce meses a 3,53 por dólar desde el 3,30 anterior. "Vemos la posibilidad de nuevas bajas para el real, especialmente dada la creciente incertidumbre que rodea al progreso a las reformas económicas en Brasil", dijo Eric Viloria.

Luciano Rostagno del banco de inversión japonés Mizuho dijo que la esperada baja de 100 puntos a la tasa Selic de referencia el próximo (está en 11,25%) podría ser problemática en días de turbulencia cambiaria y que podría ser reducida a 75 puntos básicos. Si el real se mantiene estable hasta la decisión de tasas, el Banco Central de Brasil podría mantener el ritmo, sino, deberá levantar el pie del pedal.

"El escenario idea es que Temer deje el Gobierno rápidamente y que sea reemplazado con alguien que continúe con la agenda de reformas. El merado opera con esperanza en ese escenario, pero si pasa demasiado tiempo, primará la impaciencia y la presión regresará", dijo Rostagno.

Más allá de las advertencias respecto a que una complicación de la situación política brasileña podría disparar al real, hay quienes creen que el temblor ya pasó. Es el caso de Goldman Sachs, que ayer reveló que no esperaba grandes cambios para su previsión de 3,25 reales por dólar para fin de año en un reporte, ya que más allá de los titulares de la semana pasada los fundamentos de la economía brasileña mejoraron considerablemente. La clave que haría revisar al banco de inversión sus previsiones va a ser la dificultad con la que el Gobierno de Brasil empuja la agenda de reformas.

En lo que va del año, el peso avanza 1,31% nominal mientras que el real cae 0,7%. Si la comparación se hace a 12 meses vista, la caída del real es del 9,27%, mientras que el peso gana 14,92% (en términos reales –es decir, analizando la "competitividad cambiaria"– un índice del BCRA muestra que en los últimos doce meses el tipo de cambio bilateral con Brasil casi no varió, mientras que en lo que va el año el peso se apreció levemente).