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El real brasileño fue la moneda que más ganó este año: trepó casi 21%

La moneda de Brasil arrastraba una devaluación de casi el 50% de su valor en 2015, pero se recuperó este año. Esperan que se mantenga estable durante el 2017

El real brasileño fue la moneda que más ganó este año: trepó casi 21%

Tras haber cerrado 2015 con una devaluación casi el 50% de su valor, el real brasileño mejoró este año. Tal es así que la moneda del país vecino se aproxima a terminar el año como una de las monedas con mayor crecimiento del mundo, en el mismo nivel que el rublo ruso.

Desde enero, tanto el real como la moneda rusa se apreciaron casi un 21% contra el dólar. Su rendimiento contrasta con otras divisas, por ejemplo la libra esterlina, que por las tensiones políticas en Reino Unido se depreció un 7,5% contra el dólar, una de las peores perfomance de las monedas del mundo.

"La explicación de lo que pasó este año con el real es bastante sencilla: durante todo el proceso de Dilma había todo un esquema de desequilibrios políticos, económicos y sociales. A nivel político, el ruido que generó la rotura de la coalición del PT y el partido de Temer. En segundo lugar, los episodios de corrupción y por último la continuación del escenario de recesión, inflación y desempleo, hicieron que el año pasado en Brasil se disparara mucho el dólar", explicó Luis Palma Cané, presidente de la consultora Fimades.

La recuperación de la moneda este año vino de la mano del cambio de signo político en Brasil. "A partir de la caída de Dilma se atenuó el primer desequilibrio político. Luego, con el nombramiento de Meirelles en Hacienda y la ley de responsabilidad fiscal que instauró un nuevo orden contra el gasto público y la inflación, si bien no se han corregido del todo las iniquidades, permitió que aumentara progresivamente la confianza en la moneda", añadió el economista.

El Banco Central de Brasil impuso durante este año una política de tasas de interés altas, como una estrategia para bajar la inflación, que en 2015 se mantuvo en niveles de 11% anual.
Según Bradesco, el segundo mayor banco privado de ese país, se prevé cerrar este año con una inflación de 6,3% y que la autoridad monetaria logre bajarla en 2017 a 4,5%.

La tasa de referencia de la economía brasileña, el Selic, finaliza este año en 13,75%. El objetivo para 2017 es llevarla a 10,25% y volver a bajar hasta 9,25% para fines de 2018.  "En 2017, mientras no surjan nuevos focos de corrupción, el real se va a mantener estable", anticipó Palma Cané. "El objetivo económico del gobierno de Temer es muy claro: bajar el gasto y administrar las tasas para bajar la inflación", añadió.

El resto de las monedas de la región sufrieron los cambios políticos que se sucedieron este año. En México, el peso perdió más más de un 17 % frente al dólar, por la incertidumbre de las elecciones presidenciales de Estados Unidos y la posterior victoria del magnate republicano Donald Trump.

El nivel en el que cotiza la divisa ha obligado al banco central de México a fuertes subidas de tasas para protegerla.
Casi en la misma posición que el peso mexicano, se encuentra el argentino, con una caída de 16,8% frente al dólar, que en realidad se inició a fines de 2015 con la salida del cepo cambiario, que originó una devaluación de casi 47%.