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El peso mexicano lidera la apreciación de las monedas emergentes

El peso mexicano se devaluó un 20% desde el 8 de noviembre. Ahora, para sorpresa de muchos, el dólar en México comenzó un fuerte ajuste desde que Trump llegó al poder y es la moneda que más se aprecia desde el 8 de noviembre, habiendo recuperado un 10.5%. El real brasileño, por su parte, acumula una apreciación del 4,9% desde comienzo de año y 2,50% desde la asunción de Trump a la presidencia de EE.UU.

El peso mexicano lidera la apreciación de las monedas emergentes

En contra de lo que se hubiese podido esperar a un mes de la asunción de Donald Trump como presidente de EE.UU., la mayoría de las monedas emergentes están recuperando valor. Y la gran sorpresa para el mercado es que el peso mexicano es la que más se aprecia desde el 20 de enero.

Antes de la llegada de Trump, el mercado casi en su totalidad se había convencido de que el arribo del magnate a la Casa Blanca iba a generar un descalabro en los mercados financieros: caída en los principales índices bursátiles del mundo, suba del dólar como cobertura ante el miedo en Wall Street, incremento de la tasa de interés producto de la venta masiva de bonos de países centrales y de emergentes. Estos últimos iban a ser, supuestamente, los más perjudicados por la incertidumbre que Trump genera y veríamos fuertes devaluaciones de las monedas, con salida de capitales hacia los mercados centrales, principalmente EE.UU.

No sólo el escenario no se confirmó sino que lo que vimos desde la victoria de Trump a la fecha ha sido casi todo lo contrario. Es cierto que las acciones de emergentes sufrieron importantes caídas luego de la victoria del republicano. Sin embargo, la mayoría de los mercados emergentes se recuperaron rápidamente del sell-off y actualmente cotizan por encima de los niveles previos al 8 de noviembre pasado. En el mismo sentido, las monedas latinoamericanas también sintieron el impacto del shock pos-Trump y sufrieron fuertes devaluaciones, con el peso mexicano como el más golpeado. Pese a tal debilidad, la mayoría de las monedas latinoamericanas se recuperaron y acumulan importantes apreciaciones en lo que va de 2017 para ubicarse en mínimos de dos años en valores registrados de 2015.

Quizá la divisa que mayor atención concentró a nivel regional e incluso internacional fue el peso mexicano que se devaluó un 20% desde el 8 de noviembre hasta los máximos de mediados de enero cuando operó en 22 pesos. Ahora bien, para sorpresa de muchos, el dólar en México comenzó un fuerte ajuste desde que Trump llegó al poder y es la moneda que más se aprecia desde el 8 de noviembre, habiendo recuperado un 10.5% hasta los 19.75 pesos actuales.

Siguen al peso mexicano la lira turca y el rublo ruso con una caída del dólar del 5.7% y 4.05% respectivamente. Hemos visto caídas en el precio del dólar en Brasil, Sudáfrica, Taiwán, Chile, Perú, Argentina e India de entre 3.30% al 1.8% desde el 20 de enero a la fecha. La racha de apreciación de las monedas emergentes es interesante y va en contra de lo que la mayor parte del mercado hubiera esperado a un mes de la asunción de Donald Trump a la presidencia de EEUU.

El real brasileño, por su parte, acumula una apreciación del 4,9% desde comienzo de año y 2,50% desde la asunción de Trump a la presidencia de EE.UU. En una visión de largo plazo, la moneda brasileña acumula una apreciación del 27,3%, habiendo operado en 4.25 reales a fines de 2015 y cotizando actualmente en 3.09 reales.

El peso chileno también ha logrado apreciarse un 12% desde los máximos de enero de 2016. En lo que va de 2017, el dólar en Chile cayó un 4,2% y un 2,1% desde que asumió Trump. El peso argentino se apreció un 2% desde comienzo de año y 1,9% desde la victoria de Trump, operando con poca volatilidad en comparación con el resto de las monedas.El caso de la Argentina merece, de todos modos, un comentario aparte ya que la gran diferencia respecto de las demás economías es que la nuestra registró una inflación anual del 40% en 2016 mientras que el promedio en la región se ubica debajo del 4% anual. Lo importante es entender que el flujo que se está dando en Argentina con la entrada de capitales por la toma de deuda a nivel soberano, sub-soberano y corporativo jugó a favor de que la tendencia del peso haya estado en la misma línea que estamos viendo en la región. El hecho de que Argentina haya regresado a los mercados internacionales debería someterla cada vez más a estas dinámicas a nivel regional de las que antes podía sustraerse.