Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

El oro sube casi 10% este año, más que en todo 2016

El oro sube casi 10% este año, más que en todo 2016

En un entorno de tasas de interés al alza en Estados Unidos, donde incluso crece la expectativa de una nueva suba tan pronto como en la próxima reunión del mes de marzo, el oro está viviendo la prolongación del rally del que ya disfrutó el año pasado. Hasta el punto de que el encarecimiento de la onza en el mercado de Londres es ya en lo que va de 2017 del 9,4%, por encima del 8,56% de la revalorización registrada el pasado año.

El metal precioso alcanzó máximos el año pasado en los 1.366 dólares por onza tras el Brexit, y la búsqueda de activos refugio que desató, y se relajó hasta el entorno de los 1.125 dólares a mediados de diciembre, después de la euforia por la victoria de Donald Trump.

Su precio ha vuelto a remontar sin embargo desde el último mes del pasado año, al calor de las crecientes incertidumbre que pesan sobre los inversores, relativas al grado en que Trump aplicará las reformas prometidas pero sobre todo en relación a la apretada agenda electoral en Europa este año, con elecciones en Holanda, Francia las más temidas y Alemania, ya a la vuelta del verano.

"El oro es la materia prima más sensible a cambios en los tipos de interés y podría seguir subiendo ante las dudas sobre las políticas de Trump y la posibilidad de sorpresa en las elecciones francesas", explica Citi, que prevé su precio siga subiendo hasta los 1.300 dólares por onza en el segundo y tercer trimestre. "La búsqueda de refugio en un entorno de mayor volatilidad pueden sostener el avance del oro", añade Citi.

UBS también ve el metal precioso en los 1.300 dólares, lo que supone un alza adicional del 4% desde los precios actuales, y Bank of America Merrill Lynch va aún más allá al pronosticar una subida hasta los 1.400 dólares a finales de año, en términos nominales y sin descontar el efecto de la inflación.