El mercado espera una aceleración de la inflación y vuelve a demandar bonos CER

Por la búsqueda de cobertura inflacionaria, en las últimas semanas creció la demanda de bonos cortos que ajustan por CER, que ofrecen rendimientos cercanos a cero. La parte larga de la curva, en cambio, muestra tasas de entre el 8% y 10%.

Por la búsqueda de cobertura inflacionaria, los inversores se han volcado a bonos que ajustan por CER. En especial hacia aquellos del tramo más corto, dejando en un segundo plano a los de la parte media y larga de la curva. Así, la curva muestra una notable empinación producto de la demanda de bonos cortos buscando la cobertura inflacionaria.

En promedio, los bonos CER entre 2021 y 2026 muestran subas del 4% en el último mes. Por su parte, los bonos más largos, como el DICP, PARP y CUAP, exhiben alzas de 1% y caídas de 2,3% y 2,4% en el último mes. Esto hace que caigan los rendimientos en la parte corta y media y que suban los rendimientos en la parte más larga, haciendo que la curva tome mayor pendiente.

La parte más corta de la curva muestra tasas reales negativas, con los bonos a 2021 TX21 y T2X1 rindiendo -0,6% y -0,44% respectivamente. En el tramo medio, entre 2022 y 2023, las tasas suben levemente a 2% y 3,7% de tasa real. Mientras que en el tramo medio y largo, se ven tasas más abultadas con rendimiento de 8% al 10%. De esta manera, la pendiente de la curva es positiva pero con una notable empinación, es decir, tasas en cero en la parte corta y en 10% en el extremo más largo.

Martin Saud, senior trader de Balanz, señaló que la empinación de la curva CER se da principalmente por expectativas de un alza en el índice inflacionario en el corto plazo.“Ante la expectativa de mayor inflación, vemos que los bonos cortos que ajustan por CER comprimen más ya que serían los que mejor capturarían una eventual suba de la inflación , comentó.

Lo cierto es que la intención de los ahorristas de indexar los pesos a activos que los protejan contra la inflación o contra la devaluación. 

Rodrigo Benítez, economista jefe de Quinquela Fondos, agregó que a lo largo del año pasado el mercado buscó indexar los pesos a distintas clases de activos que ofrezcan cobertura inflacionaria y devaluatoria. El especialista remarcó que en un momento el mercado tuvo la necesidad de tomar coberturas cambiarias y se armaron con sintéticos (futuros + bono CER). Luego aparecieron las emisiones del Tesoro dólar linked y permitieron armar coberturas con títulos públicos. Ese cambio de carteras llevó a desarmar posiciones CER y modificó transitoriamente la curva de rendimientos de los bonos ajustados por inflación.

Sin embargo, ahora explicó: “En las últimas semanas la percepción de riesgo cambiario ha bajado, pero se mantiene el temor a una aceleración inflacionaria. Bajo esa expectativa, el mercado ha vuelto a demandar activos CER. Esa demanda se enfocó inicialmente en el tramo corto. Los bonos cortos tienen menos volatilidad. En un contexto de alta incertidumbre, donde los inversores buscan coberturas de corto plazo, se generó una preferencia por los activos cortos que derivó en una pendiente positiva muy marcada de la curva CER .

Buscando oportunidades en la curva CER

La fuerte suba del tramo corto de la curva CER es lo que explica las bajas tasas de interés en los vencimientos más cortos. Los bonos de la parte larga, al no subir tanto, muestran rendimientos más elevados. Es por ello que los inversores podrían comenzar a buscar oportunidades en los vencimientos de mayor duración para capturar esos rendimientos más elevados.

“De mantenerse la tendencia actual, eso puede derivar en una gradual reducción de la pendiente, donde vemos que, en el tramo largo, el spread sobre inflación podría reducirse entre 1,5 y 2 puntos porcentuales. Esto tomando como referencia los valores existentes hasta septiembre, previo a las emisiones dólar linked del Tesoro , proyectó Benítez.

Adrián Yarde Buller, economista jefe de Grupo SBS, explicó que el quiebre de la curva CER responde a que la parte corta concentra a aquellos inversores que solo tratan de protegerse ante una aceleración de la inflación, mientras quienes se posicionan en el tramo largo también están expuestos al riesgo de un movimiento en las tasas de interés reales.

Las expectativas de inflación siguen siendo altas y por eso la demanda por el tramo corto se va a sostener, aunque no creo que las tasas reales cortas sigan comprimiendo porque probablemente el Gobierno va a aprovechar estos niveles para financiarse con deuda CER a tasas reales muy bajas , dijo.

Para Saud, para saber si esta empinación llegó a un límite habrá que esperar a ver si el Banco Central (BCRA) decide que la tasa de referencia acompañe esa potencial suba de inflación. “Si lo hace, entonces los bonos cortos no comprimirían, pero si el BCRA no modifica la tasa de referencia en similar proporción que la suba de la inflación, entonces los bonos que ajustan por CER todavía tendrían recorrido para continuar comprimiendo , estimó el operador de Balanz.

Desde Cohen, en tanto, remarcaron que existen argumentos para pensar en una inflación superior al 50% de cara a este 2021. “Además del retraso que acumula contra el dólar desde el año 2018, la expansión monetaria generada por el financiamiento al Tesoro y la corrección pendiente en varios precios regulados, prevista para principios de 2021, nos llevan a estimar -en línea con el mercado- un alza no menor al 55% anualizado en el primer semestre del año entrante , proyectaron.

Dado este escenario, favorecen el posicionamiento en deuda que ajusta por CER dentro de la parte corta de la curva para perfiles conservadores y para los más arriesgados favorecen bonos en la parte más larga.

Recomendamos para los perfiles de riesgo más conservadores el bono TX21, que rinde inflación +2%, cuenta con elevada liquidez y vence a principios de agosto de 2021. Para perfiles más agresivos sugerimos sobreponderar el Boncer 2024 (TX24) que, ofreciendo una tasa real de 7,6%, cuenta con elevado potencial de apreciación en un escenario de mayor demanda por cobertura y la consecuente compresión de tasas. Una combinación 80%/20% de TX21 y TX24 también luce atractiva, ya que ofrece cobertura directa contra la inflación y plazo reducido al vencimiento al tiempo que guarda exposición a una ganancia de capital adicional por compresión de la curva de rendimientos , afirmaron.

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