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El dólar en el mundo se encuentra en la fase final del ciclo alcista

El dólar en el mundo se encuentra en la fase final del ciclo alcista

Como cualquier activo financiero, el dólar ha tenido sus momentos. A lo largo de su historia, fue atractivo y fue casi despreciado por gran parte de la comunidad inversora. Son ciclos de euforia y pesimismo que atraviesan los activos de manera constante, aunque quizá a los argentinos nos cueste entender que el dólar pueda quedar de lado.


Desde hace años que se viene hablando de que estamos en un contexto de "super dólar" y de hecho, el dólar supo alcanzar un máximo de 14 años al final de 2016 para colocar al llamado Dollar Index en niveles de 103,80-104,00 puntos. Desde allí, el indicador inició un recorte en las últimas semanas, regresando a valores de 99 puntos. Sin ir más lejos, a fin del año pasado, revistas internacionales colocaban en las tapas de sus ediciones infografías con la imagen de un dólar musculoso y desafiante.


La psicología ha cambiado radicalmente en los últimos años y vale recordar que en 2007 el euro supo valer 1,60 dólares, muy lejos de los 1,07 dólares actuales, mientras que el Dollar Index estaba en niveles de 70 puntos, nuevamente, muy lejos de los 100 puntos actuales. En aquel momento, las mismas revistas reflejaban en sus tapas el pánico que había respecto del dólar y cómo la mayoría de los inversores se alejaban para buscar refugio en el resto de las monedas.


Aquel momento de pesimismo marcó el piso para dólar, comenzando un proceso de apreciación de la divisa americana. A medida que el dólar subía, la psicología fue cambiando radicalmente y hoy nos encontramos en la vereda opuesta respecto del humor reinante. Gran parte de los analistas creen que la fortaleza puede extenderse, más aún con una Fed más agresiva a la hora de subir las tasas. A su vez, se ha cumplido en el año 2016 un nuevo ciclo de 8 años de apreciación del dólar, tal como lo viene haciendo en el largo plazo, alternando entre 7-8 años malos para el dólar y 7-8 años buenos.


Dado que el mercado suele castigar consensos permanentemente, la pregunta flota en el aire. ¿Estamos de frente a un techo del dólar? ¿Puede el dólar corregir al menos parcialmente parte de todo el trayecto? ¿Qué niveles técnicos mantienen con vida esta visión? Y en todo caso, de no cumplirse, ¿hasta dónde puede llegar el super-dólar?


Desde la perspectiva del análisis técnico, generalmente el mercado suele realizar cinco ondas a favor de la tendencia y luego recorta parcialmente todo el avance en tres ondas correctivas. Vemos que el dólar ha generado una suba tendencial completando dicha secuencia alcista en cinco ondas desde los pisos de 2008 hasta los máximos de 103,80 puntos, alcanzando el objetivo de pos-triángulo e iniciando luego un proceso correctivo hasta los valores actuales de 99,60 puntos. En los máximos, la divisa ha alcanzado objetivos de suba de mediano plazo y ha dejado señales bajistas en términos mensuales, con lo cual, es de esperar que el dólar continúe con el ajuste hacia los mínimos de 97-96 puntos. Luego, con un quiebre debajo de ese nivel, habilitará un proceso correctivo de mayor importancia hacia los 92-91 puntos, regresado al 38,2% de Fibonacci de todo el bull market iniciado en 2008 y regresando a los mínimos de 2016.


Desde el punto de vista técnico, el sesgo correctivo se mantendrá intacto mientras el dólar no supere los máximos de 103.85 puntos, desde donde las bajas deberán ser reanudadas hacia zonas superiores. Sólo con el quiebre directo por encima de los máximos de 103.85, las debilidades en cuestión quedarán postergadas y podremos ver nuevos avances aunque limitados hasta los máximos de 105,50-106,00 puntos, siendo los 108 puntos la resistencia de largo plazo clave para el Dollar Index y desde donde el proceso correctivo deberá iniciarse y comenzar un recorte parcial de todo el último rally.


La estructura técnica del mercado, sumado a la psicología muy sesgada a favor del dólar y el hecho de que la divisa americana haya completado el ciclo de 7-8 años de apreciación son todos argumentos que fortalecen la visión de que el dólar comience un proceso correctivo o que al menos, gran parte del avance evidenciado en los últimos años se encuentre llegando a su fase final. Si bien podremos ver nuevos avances en el caso en que los obstáculos sean superados, serán limitados. Por ahora, y dado que el mercado no quiebra tales escollos, el sesgo se mantiene bajista y con chances de que las bajas mencionadas queden finalmente concretadas hacia zonas inferiores.