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"El Merval está sobre comprando una tendencia basada en expectativas"

Para el mercado americano, mientras se mantenga por encima de 18.000 puntos del índice Dow Jones, la tendencia se mantiene alcista. En cambio, para el analista el mercado local todavía tiene que limpiar parte de las expectativas incorporadas a precios

Aprovechando su visita a Buenos Aires, Rubén Ullua, director de la consultora que lleva su nombre y especializada en Análisis Técnico visitó a sus clientes en la City porteña y pasó por la redacción de El Cronista para debatir sobre el futuro del mercado local e internacional. Fue una semana histórica para Wall Street ya que el índice Dow Jones logró por primera vez en su historia acceder a los 20.000 puntos.

–¿Qué importancia le ves a la llegada de Trump al poder y como puede impactar en Wall Street?
–Repasando la historia de EE.UU. y analizando de cómo ha impactado los diferentes gobiernos en Wall Street se da la casualidad de que todas las crisis con bajas mayores al 25% fueron durante mandatos republicanos. Entre 1969 y 1970 tuvimos la caída potenciada por el agravamiento de la Guerra de Irak en el primer mandato de Richard Nixon. En su segundo mandato el mercado cae potenciado por la crisis de Watergate y finalmente Nixon abandona el poder como el presidente más impopular de la historia. Luego con Ronald Reagan vemos que el balance global de su gestión para la bolsa fue muy bueno aunque no es menor que dentro de su mandato tuvimos el crack de 1987.

Luego George Bush padre sufrió una caída para el Dow impulsada por la guerra del golfo en el año 1990. No fue de gran trascendencia pero la baja fue del orden del 25-30%. George W. Bush sufre toda la caída en Wall Street producto del estallido de la burbuja de las puntocom en el año 2000 y luego soporta las pérdidas en el mercado por el atentado a las torres la guerras en Afganistán y finalmente la crisis sub-prime en 2008. Como conclusión, Bush hijo se va del poder como uno de los presidentes el más impopulares de la historia junto con Nixon. Otro dato, no menor y dentro del mismo análisis, es que el crack de 1930 también se da dentro de una presidencia republicana. La conclusión es que hasta el momento, y si se toman los últimos 80 años las caídas más reconocidas para Wall Street, se dieron dentro de gobiernos republicanos.

–El Dow Jones ya está por encima de los 20.000 puntos. ¿Qué esperas para Wall Street de cara al futuro?
–Este año va a continuar con su escalada alcista. Seguramente puede haber un ajuste de corto plazo pero nada significativo. Desde el lado técnico están muy definidos los parámetros de contención en la zona de 18.500-18.000 puntos. Mientras se mantenga por encima de 18.000 puntos de Dow, la tendencia se mantiene alcista y la proyección es que incluso nos puede llevar a 23.000-23.500 puntos. Para poder evidenciar si estamos en un punto de inflexión o no, sin duda la psicología americana ayuda a entender dónde estamos parados. Hay mucho escepticismo con respecto a Trump y dado que el mercado castiga consensos de manera continua, dicho negativismo ayuda a que se mantenga la tendencia alcista.
No creo que esta sea la excepción en la cual veamos un techo con psicología negativa y en lo inmediato no se ve una psicología acorde con un punto de inflexión. Ese escepticismo se limpia con mayores avances.

–¿Cuál es tu visión para las materias primas en el 2017?
–Lo peor de las materias primas ya lo vimos, es decir que los mínimos que vimos en 2016 para el petróleo, granos y metales fueron importantes. El proceso de recuperación que arrancó en 2016 tiene altas posibilidades de continuar en 2017. Por el lado de la soja vemos que estuvo impulsada por el factor climático y puede desarrollar un comportamiento de suba importante.

Desde los informes veníamos advirtiendo que el mercado de granos había perdido fuerza vendedora. Había argumentos desde el lado fundamental importantes para la baja, potenciados por la super cosecha en EE.UU. de casi 114 millones de toneladas de soja, lo que sumado a la suba del dólar en el mundo generaba un combo que orientaba al mercado a la baja. Sin embargo habíamos encontrado argumentos técnicos para dar a entender que se había agotado la presión bajista. En concreto, incluso con el fundamental en contra, la soja tuvo un fuerte avance que puede alimentar las chances de una suba mayor para este año que podría devolverla a los u$s 450 dólares en Chicago.

–El Merval araña los 20.000 puntos. ¿Que opinás del mercado local?
–En el caso de Argentina me parece que se está sobre saturando una tendencia basada en expectativas. Si bien hubo mejores, en términos generales los datos no reflejan la euforia que muestra el mercado financiero y, por lo tanto, el inversor compra activos financieros argentinos basados en los que vendrá. Sin embargo por ahora es solo una apuesta. Si a esta expectativa la buscamos en el volumen, vemos que el mercado todavía no entró en la fase de confianza en el cual el inversor externo esta 100% confiado en invertir en activos locales debido a que aun no hay una solidez económica contundente, es decir, estamos en el proceso pero hasta el momento no hay seguridad. Estamos en una fase de expectativa y aun no entramos en la fase de confianza. Mi percepción es que la fase de expectativa esta sobre saturada y que el mercado necesita limpiar parte de esas expectativas.

Estamos en un año electoral y el mercado puede aprovechar tales eventos para generar una corrección aunque la misma no debería anular la una tendencia alcista de largo plazo o un bull-market (como se llame en la jerga a un proceso alcista) de la bolsa argentina, se mantiene intacta. Soy cauto de corto plazo pero optimista de mediano y cualquier toma de ganancia es una oportunidad de compra y no una alerta de cambio de tendencia. Hay que esperar ese ajuste. Hoy en día no compraría ni bancos ni energéticas y sin embargo si mantendría posiciones en el sector petrolero o asociados al mercado de materias primas.

–El análisis técnico, precisamente tu especialidad, tiene muchos escépticos. ¿Lo ves más aceptado?
–Cada vez hay más adeptos del análisis técnico dentro del mercado financiero y esto va asociado a que los mercados de capitales tienen una velocidad operativa cada vez mas importante. Por lo tanto, dentro de las distintas corrientes de análisis, el análisis técnico es una de las más dinámicas y permite inferir y sacar conclusiones de manera más rápida sobre una tendencia futura y probable para los distintos activos. En concreto, aquellos que estaban algo escépticos en algún momento con respecto al análisis técnico, hoy en día lo miran al mismo como una herramienta más importante y creo que vale la pena entender dicha importancia.