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El Gobierno obtiene ‘fast track’ en Wall Street y un tirón de orejas del Tea Party

Barack Obama dejó varias anécdotas pero una sola enseñanza: cuando uno llega al gobierno es el momento de hacer cambios: todos. Por eso el debate filas adentro entre gradualismo y shock está más vigente que nunca. Es más: durante el primer día de la visita de Obama, en una reunión organizada en la Rural por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina, el ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay defendió una vez más la opción gradualista: "Hemos elegido el camino del gradualismo porque es el único posible", sostuvo el ministro. La referencia no hubiera pasado a mayores si, casi en el mismo momento pero en la Casa Rosada, Obama no se hubiera encargado de defender las acciones drásticas: "A veces el dolor a corto plazo y el tener que tomar acciones decisivas en una etapa temprana es lo más oportuno, en lugar de dejar las cosas para mañana y terminar con una serie de problemas que se perpetúan y nos deja restaurar nunca la confianza necesaria", dijo. Quizás por eso llegará más temprano que tarde el anuncio del aumento en el gas.
Mientras el presidente Obama visitaba nuestro país, la Heritage Foundation dio a conocer que la Argentina había obtenido el puesto #169 sobre 178 naciones en el Índice de Libertad Económica que mide el think tank estadounidense. El dato no sería significativo si el informe en cuestión -titulado "Cómo puede la libertad económica ser restaurada en la Argentina" - no se manifestara en duros términos señalando que "se trata de una de las peores performances en el mundo" y haciendo mención a la corrupción existente en el país. "La Argentina está minada en un clima de corrupción y represión económica. Severamente vulnerada por el intervencionismo estatal, la economía registrada se ha estancado mientras crece la informalidad. La estabilidad cambiaria es débil y a pesar de los controles de precios la inflación se sostiene. El perfil de inversión de la Argentina se ha visto seriamente dañado por el desmanejo fiscal y monetario, habiendo crecido el proteccionismo y las expropiaciones durante los gobiernos de los Kirchner...". Si bien el informe hace referencia a los últimos meses de 2015, alertado por esa información, el propio el embajador Martín Lousteau se había presentado hace apenas dos semanas en la Heritage Foundation para develar el plan económico de Macri. Huelga decir que la Heritage es la facción más conservadora del Partido Republicano, muy dedicada por estos días a criticar a Obama. Tiene dos ramas: el conocido think tank y la organización activista Heritage Action, muy vinculada al Tea Party.
Hay quienes le cuentan las monedas al Gobierno. El personaje que se sigue de cerca es Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central. Con menos resistencia que hace unas semanas en el gabinete económico, la prioridad es ahora cerrar el capítulo de los holdouts cuanto antes para poder colocar deuda. La cifra para cancelar el juicio y pagar los vencimientos corrientes de deuda arroja cerca de u$s 20.000 millones, a lo que se agregará lo que buscarán las provincias para fondear sus necesidades. Sin embargo, el ministro Prat Gay sabe que se necesita más que eso para pagar las cuentas de fin de año. La libretita del secretario Gustavo Marconato dice que las necesidades totales se ubicarían este año en unos $ 500.000 millones si en la cuenta se coloca el déficit fiscal primario de la Nación, el de las provincias y los vencimientos de deuda en pesos. Sottovoce, uno de cada tres pesos los volverá a poner el Banco Central con emisión monetaria mientras que unos $ 100.000 millones es deuda que será renovada. El tema, como siempre, es lo que falta: unos $ 200.000 millones que podrían buscarse en el mercado bancario bajo el riesgo de desplazar a las pymes o llamarlo a Sturzenegger para que haga el favor. Ring, ring.
La Argentina es tema recurrente para Wall Street. Por un lado, la venta de la subsidiaria local del Deutsche Bank ya entró en proceso de due diligence y habría varios oferentes entre grupos empresarios locales. La transacción la manejan dos ejecutivos del mismo banco, uno de ellos, con base en Brasil y especialista en M&A bancarios. En cuanto a la salida de Citi de la banca minorista, todos las miradas apuntan al ICBC, si bien el HSBC ha pedido pista, desmintiendo así el rumor de su próxima salida de Argentina a partir de la venta de la subsidiaria brasileña. De todas formas, el dato más llamativo de las últimas semanas lo marcó Goldman Sachs. El gigante de Wall Street acaba de desembolsó u$s 117 millones para quedarse con 6,5 millones de acciones de YPF. Así, el banco es ahora dueño de más del 3% del capital de YPF (casi 13 millones de acciones), prácticamente la participación más importante después del 51% que tiene el Estado argentino en la petrolera. En la City porteña ven la movida de Goldman como un movimiento de anticipación: intuyen que el amicus a favor de la Argentina que dejó el presidente Obama no sólo abrirá puertas en la justicia neoyorquina, sino también animará a las principales calificadoras de riesgo a subirle la nota a la Argentina y, en el corto plazo, pasarla de mercado de "frontera" a "emergente", lo que disparará la compra de activos de los principales fondos de inversión del mundo que buscan replicar los índices. Para los banqueros, el principal problema ahora es que no hay "mercadería" para vender, es decir, no existen suficientes activos financieros para lo que, calculan, será la fuerte demanda una vez que se salga del default. Quizás por eso en las últimas horas la calificadora de riesgo Fitch mejoró la nota de los bonos argentinos a largo plazo emitidos en pesos, aunque sólo para pasarla de la categoría de "riesgo sustancial" a la de "altamente especulativos", si bien mantuvo en default selectivo a los títulos emitidos en moneda extranjera, tanto a corto como a largo plazo. El dato es que Fitch destaca que el upgrade responde a "la mejora de la consistencia y sostenibilidad de las políticas argentinas, la reducción de las vulnerabilidades externas y la esperable reducción de restricciones fiscales". En esa línea, Morgan Stanley acaba de salir a recomendar hacerse de acciones de Grupo Galicia, BBVA Banco Francés y Banco Macro, como una apuesta a la mejora de la renta fija, principalmente el Discount en euros y los bonos Par en dólares.
Todos pendientes entonces de los buitres. La información dice que con una audiencia al filo del vencimiento, podría prorrogarse la fecha de pago. En rigor, el Ministerio de Hacienda emitió un comunicado para aclarar que esa es una posibilidad después de que la Cámara de Apelaciones llamara a una reunión el 13 de abril, un día antes del plazo de pago. Sin embargo, en paralelo, el secretario Luis Caputo avanzó ante la Secuirites and Exchange Commission (SEC) de los Estados Unidos, el ente regulador del mercado de capitales, con los trámites formales para la emisión de deuda. El dato es que Caputo ha decidido utilizar una vía rápida de autorización -denominada Rule 144- que impide la colocación de estos títulos entre inversores minoristas, como así también su venta en el mercado secundario a los ahorristas más chicos. A su favor, podrá ahorrarse el tiempo que le falta y concretar la salida al mercado.